BALCÓN

CORRÍA EL AÑO 2000 EN MÉXICO; finalmente, después de 72 años, había alternancia en el poder. Desde que terminó la Revolución un solo partido había gobernado México. En muchas elecciones sin siquiera tener una oposición real. Finalmente ganaba un Presidente de un partido alterno al PRI, el panista Vicente Fox; todo era fiesta. A tan sólo un mes de haber ganado Fox las elecciones, el PRI denunció ante el entonces Instituto Federal Electoral la presunta existencia de una red de financiamiento paralelo a la campaña del entonces Presidente, la cual recibió recursos del extranjero a través de una empresa de Lino Korrodi. Lino Korrodi era el presidente de la asociación Amigos de Fox y uno de los operadores financieros de la campaña. Él se encargó de recolectar millones de pesos para apoyar a quien era su cercanísimo amigo y crear un fideicomiso que financió parte de la campaña de Fox. Después se dio a conocer que esta asociación civil logró reunir 91 millones de pesos para la campaña blanquiazul. El expediente también incluyó la denuncia del First National Bank ante la PGR contra Juan Pablo Fox Quesada, hermano del Presidente, por el delito de fraude. Tras las averiguaciones se consideró que no se incurrió en ningún tipo de delito de lavado de dinero o electoral, por lo que las investigaciones en la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) y la entonces Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO) en torno al caso quedaron archivadas. Recordemos que Fox era Presidente cuando se dio esta resolución. No hubo responsabilidad penal, pero para octubre del 2003, el IFE multó por los Amigos de Fox con  $497 millones a la Coalición Alianza por el Cambio, que llevó a Fox a la Presidencia y que estaba conformada por el PAN y el Partido Verde. Los Amigos de Fox crearon una estructura de partido paralela al PAN, lo que representó en su momento una nueva forma de participación electoral, ya que primero “impuso” al candidato Vicente Fox como abanderado del blanquiazul y después lo llevó a la Presidencia. Pero el financiamiento de la organización, volcada a la campaña, era ilegal. La misión de Amigos de Fox era conseguir apoyos, tanto financieros como de participación ciudadana, ya que el número de militantes del PAN no era suficiente, decían, para ganar la elección presidencial. Mucho del recurso se utilizó para crear una imagen del candidato, un proyecto muy costoso. En sus inicios, Amigos de Fox se sostuvo financieramente de varias formas; recaudaba fondos a través de aportaciones directas bancarias, pero también a través de comidas, cenas, conferencias y otras reuniones de paga. Con los fondos recaudados se financiaron las giras proselitistas del “producto” Fox. Además, hubo aportaciones en especie, un tipo de altruismo a favor de la democracia. Miembros de la industria de las artes gráficas regalaron folletos, volantes y calcomanías; mientras que algunos empresarios contribuyeron de diferentes maneras, como el proporcionar aviones privados para las giras del candidato. Pero el tema de los recursos económicos siempre fue cuestionado. Desde junio del 2000, antes de que Fox ganara la elección, el entonces diputado del PRI, Enrique Jackson, denunció en la tribuna de la Comisión Permanente la existencia de una presunta red de financiamiento ilícito, proveniente del extranjero y de diversas empresas de carácter mercantil, a la campaña de Fox. La denuncia presumía la transferencia de fondos que provenían de cuatro fuentes diversas y que terminaron en la cuenta bancaria de Carlota Robinson, desde la que se hicieron transferencias a Amigos de Fox, A.C. El IFE inició sus investigaciones, pero se topó con las negativas de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y de la Secretaría de Hacienda para proporcionar la información que se les solicitaba, alegando el secreto bancario, fiduciario y fiscal. Entre julio de 2002 y abril de 2003, varias personas físicas y morales, cuyas cuentas eran investigadas, interpusieron amparos en contra de que el IFE conociera sus operaciones financieras. Pasaron 279 días entre la fecha en la que se presentó el primer amparo y el día en que la SCJN emitió su sentencia autorizando revisar esas cuentas personales. Fue así como hasta el 9 de abril de 2003 comenzó a fluir sin interrupciones la información que el IFE solicitaba. A partir de las pruebas documentales que reunió la Comisión de Fiscalización del IFE, se acreditó la existencia de un esquema de financiamiento “paralelo” de la campaña presidencial de la coalición Alianza por el Cambio. Y tras las quejas presentadas por ambos partidos, el Tribunal Electoral fijó una multa definitiva de 498 millones de pesos, 399 millones para el PAN y 99 millones al PVEM. Korrodi, quien era amigo personal de Vicente Fox desde que ambos trabajaron en la empresa Coca-Cola, terminó peleado porque dijo que en cuanto se dio a conocer el escándalo de la triangulación de recursos, Vicente Fox  y su esposa, Marta, lo desconocieron. Escribió libros en contra de la pareja presidencial y se dijo traicionado. En 2017 Lino Korrodi se sumó  al Acuerdo Político de Unidad por la Prosperidad del Pueblo y el renacimiento de México, que promovía López Obrador. Casi al mismo tiempo se creaba el fideicomiso de Morena para la reconstrucción. Dos alternancias, dos épocas, dos procesos ensombrecidos por el manejo del dinero…….Y POR HOY ES TODO.