BALCÓN

 

 

¿RECUERDA USTED A HILARIO RAMÍREZ LAYÍN, el exalcalde de San Blas, quien se hizo famoso por admitir que había robado, “pero poquito”, mientras estuvo al frente del municipio? ¿Hilario Ramírez, quien dijo posteriormente que era una “vacilada” y que nunca ha robado; y después buscó la candidatura independiente para gobernar Nayarit, pero no logró recabar las firmas para su registro? Pues resulta que no robó “tan poquito” y ahora fue vinculado a proceso por los delitos de peculado, uso indebido de funciones y fraude. Pero no sólo es Layín; también están acusados la exsíndica municipal, Armida Silvestre Juárez, y el exsecretario general del ayuntamiento, Mario Vázquez Flores. Pero ninguno de los tres pisará la cárcel, por el momento, ya que enfrentarán el juicio en libertad, debido al pago de una garantía de un millón 200 mil pesos para Layín, y de 120 mil pesos para los otros dos exfuncionarios. Resulta que los tres exfuncionarios son posibles responsables de vender, en 12 millones de pesos, un terreno del exaeropuerto municipal, valuado en más de 32 millones de pesos; y, por si fuera poco, no existe registro contable de que el cheque con el que se pagó el terreno haya ingresado a las arcas municipales. Fue el pasado 7 de marzo cuando la Auditoría Superior del Estado de Nayarit presentó una denuncia penal contra los exfuncionarios por no solventar las anomalías detectadas en la compra-venta del predio y el destino de los recursos, durante la revisión de la cuenta pública 2016 del ayuntamiento. Fue el propio Layín quien pidió ante el cabildo vender el predio, que supuestamente era propiedad municipal, para pagar laudos, prestaciones laborales pendientes de los trabajadores y deudas del ayuntamiento. Ahora, la Fiscalía obtuvo un plazo de tres meses para investigar la ruta del dinero y llamar a comparecer a la compradora del predio. Por lo pronto, Layín negó que fuera a huir del estado y dijo estar preparando su fiesta de cumpleaños. ¡Y vaya que necesita tiempo para prepararla! En 2015, el alcalde de San Blas festejó su cumpleaños 44 con una gran fiesta que, se sabe, tuvo un costo de alrededor de 15 millones de pesos. Al guateque asistieron 35 mil personas, quienes disfrutaron de 50 mil cervezas, birria y de la presentación de la Banda El Recodo. Durante el festejo, Layín le levantó en dos ocasiones el vestido a una mujer con la que bailaba. Al darse a conocer la imagen, el exalcalde le ofreció una disculpa a su “amiga” Rosita y a su familia; sin embargo, Layín dijo que su “amiga” la había dado permiso para levantarle el vestido. Dicen por ahí que tenemos los gobiernos que merecemos y tal vez tengan razón. No es la primera vez que el autonombrado “amigo del pueblo” está bajo la lupa de las autoridades. A inicios de 2017, la Auditoría Superior del Estado de Nayarit detectó operaciones irregulares por más de 225.53 millones de pesos en las dos gestiones (2008 a 2011 y 2014 a 2017) de Hilario Ramírez. La Auditoría descubrió retenciones efectuadas al salario de trabajadores del ayuntamiento por concepto de créditos Fonacot y del Impuesto Sobre la Renta por casi 23 millones de pesos; sin embargo, éstos no fueron transferidos ni hallados en otros haberes del patrimonio municipal. Además, se detectó que la administración de Layín metió a contabilidad un comprobante de más de 100 mil pesos por un consumo de alimentos; incluyó facturas falsificadas, pago por obra pública inexistente, entre otras monerías. Entre sus polémicas declaraciones, en noviembre de 2015, el exalcalde concedió una entrevista a una cadena de televisión estadounidense en la que dijo que la mejor forma de combatir al narcotráfico era llegar a un acuerdo con los delincuentes; y que Joaquín El Chapo Guzmán, era una persona como cualquier otra, con la cual se puede platicar y llegar a un acuerdo. Después de leer todas estas “cualidades” de Hilario Ramírez, le daré un dato que le parecerá sorprendente. A finales de 2014, el famoso Layín fue reconocido por la Global Quality Foundation como “Alcalde del 2014”, por su “trayectoria, trascendencia, influencias y proyección”. Sí, aunque parezca irrisorio, a Layín le premian “la excelencia alcanzada en el desempeño de su labor”; sobre todo, su capacidad de comunicarse con la gente y su habilidad para transitar de candidato triunfante por el PAN, cuando por vez primera fue alcalde del puerto, y luego como candidato independiente volvió a ganar. Entre las peripecias de Layín se incluye el regalo de dinero, en billetes de 20, 50 y 100 pesos, a los pobladores; fue padrino de bodas de personas del mismo sexo, regaló un automóvil del año a la famosa quinceañera Rubí en San Luis Potosí, y la primera ocasión que fue electo presidente municipal llegó a tomar protesta en un caballo pura sangre que, según dijo, le costó 250 mil dólares. El también dueño de una empacadora de mango en su natal Huaristemba contendió por la gubernatura de Nayarit en 2017. Ramírez Villanueva quedó en la cuarta posición y fue el candidato que más gastó en su campaña. Los más de 10 millones de pesos en campaña le alcanzaron para obtener poco más de 54 mil votos. En aquella ocasión, cuando Layín confesó haber “robado poquito”, dijo: “si por azares del destino llego al puesto y no les cumplo, mándenme a chingar a mi madre”. ¿Qué declarará  ahora Layín, ante esta nueva coyuntura?…….Y POR HOY ES TODO.