BALCÓN

 

 

 

LOS MATRIMONIOS EN LA POLÍTICA HAN EXISTIDO desde siempre, lo extraño sería que la pareja de un político no se involucrara de lleno en la vida, las pasiones y el trabajo de con quien comparte su vida. Por supuesto que hay excepciones, además de que esa profesión es distinta a otras en donde eso sería impensable. A nadie le gustaría que el esposo de una cirujana participara con ella en la mesa de operaciones, sobre todo si su profesión es la de contador público. Pero esto no ha sido siempre el caso cuando del poder se trata. Ahí estuvieron juntos e inseparables Julio César y Cleopatra, e incluso hay quien habla de María Magdalena y Jesús de Nazaret. Y Napoleón y Josefina no compartían el campo de batalla, pero por supuesto hacían política en París. Hillary y Bill Clinton son indisociables, al igual que Michelle y Barack Obama. En nuestro país, en cambio, quizá por una cultura demasiado machista, el papel de la pareja presidencial ha sido relegado a lo decorativo en la mayoría de los casos. Lugar aparte merece doña Esther Zuno de Echeverría, aunque nunca buscó para sí un puesto por la vía electoral. Fue hasta la llegada de Vicente Fox cuando por primera vez la esposa de un Presidente deslizó la idea de intentar suceder a su compañero. El revuelo fue de proporciones enormes, y bajo el grito de ¡no pasará! se unió casi toda la clase política para frenar esas aspiraciones. Algunos argumentaron en contra de la primera dama con lógica y razonamientos bien elaborados, analizando limitaciones y capacidades profesionales; mientras que otros, que carecían de mucha inteligencia, simplemente arrojaron opiniones misóginas execrables. En los tiempos que corren vemos reacciones similares en contra de Margarita Zavala, aunque casi todas se decantan por el lado sexista, ya que difícilmente alguien puede argumentar carencias en su preparación política. De las cosas más patéticas que he escuchado fue cuando el esposo de Beatriz Müller se refirió a ella como “la esposa de Calderón”. Y a propósito de parejas en el poder, en esta nuestra ciudad los casos se multiplican, y en la mayoría de ellos con resultados desastrosos. El primero que me viene a la memoria es desde luego el de René Bejarano y Dolores Padierna, cuya sola mención economiza la necesidad de relatar lo sucedido. Para los jóvenes basta con que escriban en su buscador “señor de las ligas” y con eso se les abrirá toda una perspectiva respecto a quienes buscan gobernarnos por enésima ocasión (y para su sorpresa no son ni del PRI ni del PAN). Le siguen en la fila Claudia Sheinbaum y Carlos Ímaz, quienes cruzaron miradas de complicidad hasta hace poco tiempo. En Álvaro Obregón sigue indirectamente gobernando la familia Robles-Luna; y en GAM imposible no referirse al matrimonio Lobo-Arias; mientras que en Iztapalapa tenemos al distanciado matrimonio entre Dione Anguiano y Alfredo Hernández. Y es que la paja en ojo ajeno siempre molesta menos……EL PRESIDENTE DE ESTADOS Unidos, Donald Trump, no desaprovecha ocasión para demostrar que no quiere ver más a México dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, al insistir en que es posible que haya un acuerdo con Canadá, pero sin nuestro país, como lo declaró en una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, al que recibió en la Casa Blanca. En ello ha insistido desde su campaña electoral, durante la cual se reunió en Los Pinos con el presidente Enrique Peña Nieto, invitación que promovió el entonces secretario de Hacienda y hoy de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, acordada con la intervención del yerno del mandatario estadounidense, Jared Kushner, con quien el funcionario mexicano entabló desde entonces estrecha relación…..Y POR HOY ES TODO.