BALCÓN

EL BLOQUEO DE LAS VÍAS FÉRREAS EN Michoacán por parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) está provocando miles de millones de pesos en pérdidas de todo tipo, desde envíos de cereales, hasta la producción de automóviles y autopartes. Miembros del magisterio llevan días con las vías del tren tomadas, argumentando que quieren que se les pague a los maestros que han sido cesados. Este bloqueo se ha dado de una manera completamente impune. El Gobierno federal dijo que le daría al estado créditos para pagarles a esos maestros, pero nadie ha apoyado a los productores que están siendo saboteados por estos grupos. Mientras tanto, a la CNTE en Michoacán se le entregó mil millones de pesos y cinco mil plazas docentes, pero ni así han liberado las vías del tren. El Presidente Andrés Manuel López Obrador dice que el bloqueo es un problema estatal y no federal, y que apela a la buena conciencia del magisterio. La realidad es que las vías del tren, al igual que las carreteras y los aeropuertos, dependen del Gobierno federal. Es muy riesgoso seguir permitiéndole a la CNTE hacer estos bloqueos, en los que se pierde muchísimo dinero y afectan tanto a la sociedad como a la economía del país; y ellos se radicalizan y siempre logran sus exigencias. El pasado 22 de enero, con tan sólo ocho días de bloqueo, se reportaba que estaban parados trenes con más de un millón 200 mil toneladas de productos e insumos, lo que ocasionó el paro técnico de varias armadoras de tractocamiones y empresas siderúrgicas. Durante los primeros ocho días de bloqueo ya se reportaban pérdidas que superaban los siete mil 500 millones de pesos para el sector industrial; en promedio son mil millones de pesos los que se pierden a diario. Por cada día de bloqueo se paralizan 150 mil toneladas de productos e insumos como acero, maíz, trigo, soya, cerveza, cemento, materiales y refacciones para autos, aditivos y gasolinas, así como productos e insumos para armadoras automotrices y siderúrgicas, lo que pone en riesgo el cumplimiento de contratos internacionales. La disputa es nuevamente política. Nueve días después de las acciones de la CNTE, el Presidente López Obrador señaló que era un problema del gobierno estatal: “No vamos con recursos de la federación, con recursos públicos, a atender un asunto que no es de nuestra responsabilidad… se decía que un problema político que se resuelve con dinero no es problema. Ya no, así no va a ser; vamos a resistir todo lo que sea, no vamos a dejarnos chantajear”. A través de Twitter, el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, respondió: “Respetuosamente le recuerdo que nosotros devolvimos conforme a derecho los servicios educativos al gobierno de México el pasado 26 de noviembre… está en manos del Gobierno de la República pagar a las y los maestros de nivel básico. Estamos listos para aportar la parte que nos corresponde, como se acordó con la Secretaría de Educación Pública y que después se desistió”. Los integrantes de la CNTE han tomado por lo menos 34 alcaldías. Juan Bernardo Corona, titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal, dijo que los municipios tomados son gobernados por partidos distintos a Morena. Paradójicamente, el gobernador de Michoacán tampoco es de ese instituto político. Aunque la CNTE y Morena sean aliados, el Presidente López Obrador debe estar consciente de que, por la manera de operar de estos grupos, van a bloquear lo que sea necesario para seguir consiguiendo recursos y saliéndose con la suya.  Y más adelante estarán contra los intereses del propio Gobierno federal. Uno de los principales proyectos de infraestructura del gobierno de López Obrador es el ahora llamado Corredor Interoceánico, que busca conectar los océanos Pacífico y Atlántico por medio de puertos y vías de tren para poder agilizar el comercio de Asia, Estados Unidos, Canadá y Europa, y así poder dar otra opción similar a la del Canal de Panamá, con mayor cercanía y menor costo. Es uno de los proyectos más ambiciosos desde el siglo XIX, con Benito Juárez. Incluso desde los primeros años del siglo XVI, a partir de las expediciones geográficas realizadas por Hernán Cortés, comenzó a valorarse el Istmo de Tehuantepec como una ruta de comunicación y conexión entre el océano. Por fin, el Presidente López Obrador lo va a hacer. Son poco más de 200 kilómetros que hay de distancia entre el Puerto de Salina Cruz, en Oaxaca, y el de Coatzacoalcos, en Veracruz, cruzando por lo más estrecho del territorio mexicano. Utilizando los puertos y uniéndolos por medio de vías de tren, la mercancía se puede transportar en menos de 10 horas del Pacífico al Atlántico y viceversa; mientras que si se llega a cruzar hasta el Canal de Panamá serían aproximadamente seis días más. Para que el Corredor Transoceánico sea una mejor opción para trasladar mercancías, se debe garantizar que nadie va a bloquear esas vías. ¿Qué van a hacer con la CNTE? Para la Coordinadora, bloquear estas vías no es ningún problema; y si no se le pone un alto desde ahora, lo va a hacer, y muy fácil……Y POR HOY ES TODO.