BALCÓN

HOY ROSARIO ROBLES, EXJEFA DE GOBIERNO del Distrito Federal, exsecretaria de Desarrollo Social y extitular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano comparece ante un juez. O no. A la excolaboradora de Enrique Peña Nieto le negaron el amparo para no ser detenida cuando se presente hoy ante el juez; le devolvieron 69 mil 500 pesos que depositó como garantía; a su abogado le informaron que no hay orden de aprehensión en su contra; vaya usted a saber. La Fiscalía General de la República la imputa por lo pronto por ejercicio indebido del servicio público, aunque busca fincarle más responsabilidades como cohecho. La comunicativa Unidad de Inteligencia Financiera de Hacienda ha congelado sus cuentas, rastrea depósitos y transacciones con terceros bajo la hipótesis de lavado de dinero. Hoy, Rosario Robles puede comparecer y salir, ser detenida o no presentarse como aseguró que haría. Su abogado la asesora, ella decide. Robles Berlanga se dice inocente, se declara perseguida. Desde que el reportaje la Estafa Maestra se hizo escándalo, Robles acusó una personalización injustificada en su contra; dijo que omitieron ir contra las ocho universidades públicas señaladas, que no agotaron las investigaciones sobre las empresas fantasma que triangularon contratos y pagos con las casas de estudio, que ignoraron a los responsables puntuales de la estructura de responsabilidades administrativas en Sedesol y en Sedatu, pero su Oficial Mayor en ambas dependencias, Emilio Zebadúa, está bajo investigación. El Presidente López Obrador ha dicho que para él, Rosario Robles es un chivo expiatorio. La suerte de Rosario Robles comienza a despejarse hoy, lo que suceda marcará su futuro jurídico. A nivel mediático y en el imaginario colectivo, la maestra Robles Berlanga está señalada como corrupta. Mancha que no se lava ni con una poco probable exoneración judicial. ¿Quién sigue después de Rosario Robles? Los ánimos de una Fiscalía General de la República garante de la legalidad, enemiga de la impunidad y el protagonismo de la Unidad de Inteligencia Financiera no pararán con Rosario Robles; al contrario, su caso puede ser apenas punta de iceberg. El caso Lozoya y la Estafa Maestra apuntan directo a los alfiles de Enrique Peña Nieto, Luis Videgaray y Miguel Ángel Osorio Chong, y ponen en jaque al expresidente. ¿Es Rosario Robles chivo expiatorio o llave que abre la caja de Pandora? La épica anticorrupción de la 4T estará incompleta si nadie de la “mafia del poder” pisa la cárcel. La suerte de Robles será secundaria si atrás de ella vienen otros. Y si no, la narrativa transformadora quedará trunca, empatará con otras crónicas de alternancias como los fallidos “peces gordos” de Fox y muy lejos de cuando el PRI purgaba su claque con renovaciones sexenales, que vistieron de beige carcelario a Jorge Díaz Serrano, Joaquín Hernández Galicia, Salvador Barragán, Eduardo Legorreta o Elba Esther Gordillo. No es Rosario, son los otros……. SI COMO ASEGURÓ EL PRESIDENTE ANDRÉS Manuel López Obrador el jueves pasado, los 10 empresarios más ricos del país le manifestaron apoyo y confianza a su gobierno, ya es tiempo de que no solamente se reúnan en privado, le digan al oído lo que quiere escuchar y se tomen una foto con él, sino que de las palabras pasen a los hechos, presenten proyectos e inviertan recursos que contribuyan a reactivar la quebrantada economía del país. De no hacerlo pronto, ante la cada vez más generalizada y coincidente opinión de organismos internacionales, calificadoras, analistas privados y el Banco de México de que el crecimiento económico este año siga a la baja, la situación podría obligar al Ejecutivo federal a asumir medidas más drásticas que a los que mayormente afectarían sería precisamente a ellos…….Y POR HOY ES TODO.