BALCÓN

 

 

 

EMILIO ÁLVAREZ ICAZA, QUIEN MEDRÓ toda su vida de la burocracia del “sistema” que tanto critica, jamás sería candidato independiente. ¿A la sombra de qué gallo podría ir midiendo cómo acomodarse luego? Es pueril su argumento de no contender, porque “no vamos a caer en la estrategia del Modelo Atlacomulco de fragmentar y diluir el voto. La patria es primero”. En realidad, favorece a AMLO. Porque “diluir el voto” beneficia a AMLO. Lo que se está fragmentando es precisamente el voto anti-AMLO, quien tiene cautivos 16 millones de votos desde hace 11 años: es la cifra que obtuvo en los comicios de 2006 y de 2012. Para ser presidente en 2018, el dueño de Morena únicamente necesita convencer al seis por ciento de indecisos que persiste, según las mismas encuestas que lo ubican en primer lugar, muy adelante del Frente PAN-PRD y del PRI, que, por cierto, marcha en un alejado… tercer lugar. Al irse del PRD el 10 de septiembre de 2012, AMLO pulverizó a su favor el voto de la izquierda, dejando al PRD con un dígito de simpatías. Y la escisión del PAN, tras la renuncia de Margarita Zavala, pulveriza el voto de la derecha: un poquito para Anaya y otro para la exprimera dama. ¿De dónde sacará el PRI los votos para que pierda AMLO? Es una cuenta sencilla para alguien como Álvarez Icaza, quien sabe de cuentas. En su más reciente cargo, secretario ejecutivo de la CIDH, consiguió quebrarla, gastando a puños los millones de dólares de las cuotas de los países de la OEA. Usó 82 por ciento del presupuesto para nómina y 18 por ciento para casos. Y sacó cuotas extra a México de a millón de dólares cada seis meses (además de los cinco millones 600 mil dólares anuales establecidos) por aprovechar el caso Iguala para potenciar aquí su presencia mediática y hacer grilla local. Como ombudsman capitalino (2001-09) también usó el erario en acomodar a amigos y viajar. Pagó a su secretaria, Laura Elena Gutiérrez, 71 mil 367 pesos mensuales: más que todos los secretarios del gabinete del gobierno capitalino… y después se la llevó a la CIDH como “voluntaria”. Estuvo 118 días en Ginebra y París amarrando su puesto en la CIDH, y viajó a Copenhague, Bruselas, Estrasburgo, Estocolmo, Londres, Viena, Córdoba, Estambul, Washington, Chicago, Boston, Austin, Minneápolis, Ottawa, Buenos Aires, Asunción, Ciudad de Panamá, Lima, Quito, Managua y Tegucigalpa. Todo eso mientras ignoró aquí 177 expedientes de quejas por maltrato a los derechos humanos, iniciando una cadena de retardos que persiste siete años después: la actual gestión recibió 22 mil 993 quejas, y registra 7 mil 26 sin atender. ¿Álvarez Icaza pensando en México? ¿La patria es primero? Sí. Ajá…….TRAS LA RENUNCIA DE Margarita Zavala de Calderón al PAN, al interior de este partido, integrantes de la dirigencia nacional que encabeza Ricardo Anaya y sus legisladores allegados declararon la guerra a los militantes que simpatizan con ella y exigen que se les apliquen los estatutos que, en automático, dejan fuera a quienes apoyen a un candidato ajeno a ese partido. El senador Ernesto Ruffo Appel, primer panista que llegó a gobernador de un estado y que hoy preside la Comisión Especial para la Reingeniería del Padrón de militantes, y varios de sus colegas demandaron que, como lo establecen los ordenamientos internos, queden fuera los zavalistas para evitar, dicen, que “bajo las órdenes del PRI vayan a intentar hacer daño” al blanquiazul…….Y POR HO ES TODO.