“Una mirada a la conservación”, expo de Douglas Brandon en la CCO

“Una mirada a la conservación” es la invitación que Jorge Douglas Brandon Pliego hace a reflexionar sobre la poderosa capacidad que tiene la vida salvaje para despertar en nosotros emociones profundas, que nos motivan a saber más de estas especies, su lente buscan vincular al espectador con los proyectos para conservar la biodiversidad, nuestro país es a nivel mundial el primer lugar en diversidad de reptiles, el segundo en mamíferos, el décimo en aves y el cuarto en plantas superiores y anfibios, son estas miradas de la fauna en peligro de extinción que para Brandon son necesarias de conservar.

Jorge Douglas Brandon Pliego es un connotado fotógrafo de la naturaleza a la que llegó de la mano de su profesión: la biología, artista preocupado por la conservación del medio ambiente y los diversos ecosistemas que forman parte de nuestro país, forma parte del movimiento denominado “Arte con causa”, con una obra que ha formado parte de más de 50 exposiciones tanto colectivas como individuales, es investigador, escritor, tallerista; sus textos y fotografías han sido presentadas en importantes publicaciones nacionales e internacionales de divulgación o científicas; ha colaborado con material fotográficos en 12 libros, escribió “Oaxaca, Santuario de la Tortuga Golfina”, viajero incansable, con su cámara al hombro ha captado momentos de la naturaleza que le han merecido importantes reconocimientos en concursos sobre este tema, como los otorgados por Natura México, CONABIO, National Geographic y CONACYT por su contribución a la fotografía como fuente de conocimiento sobre la riqueza natural de México.

“Una mirada a la conservación” serie formada por 21 fotografías digitales en gran formato impresas en tela nos llevan de la mano por la diversidad biológica de nuestro país, y será inaugurada hoy viernes 16 de febrero a las 7 de la noche en la Galería Rufino Tamayo de la Casa de la Cultura Oaxaqueña con la presencia del autor, que además rifará una de sus piezas entre el público asistente a esta presentación y podrá ser visitada hasta el 20 de marzo de 2018.

Además de esta inauguración se efectuara el conversatorio con el autor “Mi experiencia en la fotografía” en día miércoles 28 de febrero a las 7 de la noche en la Galería Rufino Tamayo de la Casa de la Cultura Oaxaqueña. Entrada libre

Convocan al Tercer Encuentro de Textiles Mesoamericanos

Jenny SÁNCHEZ

 

El Museo Textil de Oaxaca invita a todas las personas dedicadas a la creación de textiles, su preservación, su estudio y su difusión, al 3er. Encuentro de Textiles Mesoamericanos, que se celebrará del 17 al 21 de octubre de 2018 en la ciudad de Oaxaca, México.

Como parte del festejo del 10° aniversario del MTO, en esta ocasión se dedicará ae Encuentro a la memoria de Ernesto Cervantes (1902-1985), coleccionista oaxaqueño de arte cuyo legado se encuentra alojado en distintos espacios de esta ciudad. Los textiles reunidos por Don Ernesto fueron una de las colecciones con las que inició el MTO.

La riqueza patrimonial reflejada en la colección Cervantes será el punto de partida del TEXTIM III: Colecciones textiles – El rostro humano detrás de los objetos. Para conocer a detalle la convocatoria, consulta la siguiente dirección electrónica: https://sites.google.com/a/museotextil.org/textim/

Para mayores informes acudir al Museo Textil de Oaxaca en Hidalgo 917, Centro Histórico. Tsmbién se puede consultar textim@museotextil.org o llamar al (951) 514 9256 ext. 110.

Libro reúne imágenes y episodios poco conocidos de la Decena Trágica

INAH

Ciudad de México.- Quizá nunca se encuentren imágenes del asesinato del expresidente Francisco I. Madero y su segundo de abordo, José María Pino Suárez, el hecho aciago que marcó los días de plomo y zozobra de la Decena Trágica; sin embargo, en los últimos años han salido a la luz fotografías desconocidas de este momento y con ellas, episodios también poco explorados, mismos que ahora se reúnen en un libro que lleva el atinado título de La imagen cruenta.

La novedad editorial del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) fue presentada ayer 15 de febrero en la Dirección de Estudios Históricos (DEH), ubicada en Tlalpan, por sus coordinadores, la historiadora Rebeca Monroy y el antropólogo Samuel Villela, así como por Josefina MacGregor, de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM; John Mraz, de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla; y Ariel Arnal, de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México.

La publicación reúne diversos ensayos que 13 colegas y ellos mismos hicieron sobre pasajes y personajes de la Decena Trágica, a partir del análisis de la imagen como fuente documental.

En 2013, en el centenario de la Decena Trágica, se organizó el coloquio que hoy da título a la nueva publicación del INAH, y cuyo objetivo “es mostrar a un público más amplio esas nuevas formas de historiar, de conjugar la intertextualidad entre la imagen y las letras, las fuentes hemerográficas y gráficas, la literatura y sus contenidos históricos”.

Es así como tras hurgar en los archivos del Sistema Nacional de Fototecas, otros más provenientes de acervos particulares, en la Biblioteca Manuel Orozco y Berra del INAH, de la Defensa Nacional, de la SHCP, la Hemeroteca Nacional de la UNAM y la Biblioteca Lerdo de Tejada, casi se ha triplicado la veintena de imágenes que hasta hace poco eran el único referente de los acontecimientos que derivaron del movimiento golpista encabezado por Victoriano Huerta.

Por ejemplo, cita el antropólogo Samuel Villela, gracias a estas recientes investigaciones, en una universidad estadounidense se encontró un álbum con alrededor de 40 imágenes de la Decena Trágica tomadas por Manuel Ramos.

Entre las tomas más difundidas de la también llamada Decena Roja están las de Madero ingresando el 9 de febrero a la Plaza de la Constitución, algunas de las batallas en las inmediaciones de la Ciudadela y de los contingentes felicistas; casi nada, si se considera que fue uno de los pocos momentos de la Revolución Mexicana en el que un buen número de fotógrafos pudieron estar cerca del campo de batalla.

“Aunque los fotorreporteros no registraban directamente los combates, estaban muy cerca del desplazamiento de tropas, del posicionamiento de las diferentes acciones. El campo de batalla estaba en el centro de la Ciudad de México, eso favoreció mucho las cosas. Es el episodio más reciente de una guerra civil librada en la capital del país; antes de eso, la Revolución estaba en el norte y en Morelos, y aquí vino a tocar a la puerta de las casas de los capitalinos”, refiere Villela.

Entre los fotógrafos que hallaron en las revistas ilustradas y en los diarios un espacio para narrar visualmente esos infaustos días, se encuentran Eduardo Melhado y Samuel Tinoco, quienes laboraban para Novedades y La Semana Ilustrada, respectivamente; Abraham Lupercio para El Imparcial, Ezequiel Carrasco para Revista de Revistas, Manuel Ramos para El Mundo, Antonio Garduño para El Diario, y Gerónimo Hernández para Nueva Era, que al ser un periódico maderista fue de los primeros en recibir los bombardeos.

Otros autores importantes fueron Heliodoro J. Gutiérrez, Aurelio Escobar y Sabino Osuna. Todos ellos son recuperados en el libro La imagen cruenta, el cual abre con un breve texto a modo de “antesala visual”, escrito por Miguel Ángel Berumen, en el que señala que fotógrafos como Charles B. Waite, Hugo Brehme, Manuel Ramos y otros aún no identificados, tomaron imágenes dentro de las casas bombardeadas, desde “la mirada subjetiva de un hipotético habitante que desde su intimidad nos deja ver la forma en que ha sido ultrajado”.

Al paso de las páginas, el lector se topará con imágenes de una violencia “pasiva” que habla del desconcierto y la vorágine de los acontecimientos; por ejemplo, en una toma el fotógrafo Agustín Víctor Casasola y los periodistas Publio Trippiedi y Ernesto Hidalgo aparecen mostrando las ropas ensangrentadas de Madero y Pino Suárez; también se halla una tarjeta postal de cadáveres carbonizados en la primera incineración en los llanos de Balbuena; y de los civiles huyendo de los combates.

Los ensayos que integran la obra abren diversas lecturas de los hechos y contrapuntean la vida de los personajes, así lo hace Carlos Martínez al abordar las vidas paralelas de Bernardo Reyes y Francisco I. Madero; Pedro Salmerón intenta indagar quiénes fueron los maderistas leales en la Decena Trágica; y hablando de lealtades, Martha Eva Rocha detalla a través de las acciones de María Arias Bernal y Eulalia Guzmán, la lucha de las mujeres en el maderismo.

Rosa Casanova reflexiona sobre la percepción del desastre, Daniel Escorza habla del trabajo del trígono formado por Casasola, Garduño y Hernández; Samuel Villela abunda en las fotos y los fotógrafos del “cuartelazo”; Esther Acevedo rescata del olvido, a través de una pintura sobre la Decena Trágica, al artista Fernando Best Pontones; y Rebeca Monroy hace un análisis de las imágenes del dictador Huerta y cómo la vida cotidiana, citadina, experimentó una consecuente militarización.

Como señala Rebeca Monroy, “los participantes y ganadores de la Decena Trágica comprendieron el poder de la imagen y la imagen del poder; los denostadores de la democracia supieron de la importancia de ésta y dejaron actuar a los fotógrafos. Los felicistas, los mondragonistas, los huertistas, todos sabían la importancia del documento visual. Por el contrario, el mismo Madero pareció no comprender cómo la fotografía defenestró, minimizó y coadyuvó al deterioro de su representación, creada y profundizada justamente desde los medios impresos”.

La imagen cruenta. Centenario de la Decena Trágica llena un vacío en la historia de la Revolución, al rescatar un periodo crítico del proceso democratizador en el país y constituir un discurso que hermana a la fotografía con otro tipo de documentos.

 

El Louvre busca a los propietarios de 31 cuadros robados por los nazis

 

Agencias

 

París.- El Museo del Louvre ha lanzado una inédita iniciativa para corregir el expolio que sufrieron muchas familias durante la II Guerra Mundial: la apertura de dos salas con 31 cuadros sustraídos por la Alemania nazi con las que se busca facilitar la conexión con sus legítimos descendientes.

Dos pequeñas salas situadas en el ala oeste del pabellón Richelieu del Louvre acogen esas pinturas procedentes de la Alemania del III Reich, que se había hecho acopio de ellas expoliando a sus propietarios, la mayoría de ellos judíos.

Piezas que datan del siglo XVI al XX están, por primera vez y de forma permanente, en esos “dos íntimos” espacios situados cerca del grandioso emplazamiento dedicado al maestro Pedro Pablo Rubens, explicó a periodistas Sébastien Allard, director del departamento de pinturas del Louvre.

El objetivo es, por una parte, facilitar que estas obras puedan encontrar a sus dueños. Nuestro objetivo es devolverlas. Y por otro, también se trata de una espacio de memoria, intimista”, añadió Allard.

Estas 31 pinturas están incluidas en el lote de 807 que gestiona el museo parisino y que han sido incluidas por el Estado francés en el programa MNR, Museos Nacionales de Recuperación, que comenzó al término de la II Guerra Mundial con la meta de devolver a sus legítimos dueños las obras que robaron los nazis.

Estas pinturas no pertenecen al Louvre, no están en nuestros inventarios. Están a la espera de encontrar a sus dueños”, aclaró el director, quien señaló que hay otras 76 esparcidas en otras zonas del museo, mezcladas entre colecciones de la pinacoteca.

Sobresale la de “Portrait de Lionne” (siglo XIX), de Théodore Géricault, un retrato de una leona de melancólica mirada que acoge el Louvre desde 1950.

De entre la treintena de cuadros MNR, Allard destacó “La source du Lison”, de Théodore Rousseau, un bucólico lienzo a pastel y carboncillo que data del siglo XIX y que perteneció al marchante francés Hector Brame y sus hederemos, que tuvieron que deshacerse de él en 1939, un poco antes del estallido de la guerra.

Una gran parte son expoliados, que procedían de familias judías, aunque no podemos decir que todos los que están aquí hayan sido expoliados, algunos circularon en el mercado de arte durante la guerra”, apuntó el historiador del arte.

Fueron unas 60 mil las obras y objetos recuperados desde Alemania que regresaron a Francia desde el término de la contienda, en 1945, de las que unas 45.000 se devolvieron a sus dueños antes de 1950.

De entre los que no fueron reclamados, una gran parte se vendió y otra, unos dos mil, quedó al cuidado de los museos franceses debido a su interés artístico.

Desde 1951 hasta hoy, el programa MNR no ha cejado en su empeño de restaurar las obras a sus legítimos descendientes.

Francia reforzó su acción a partir de 1999 con la creación de la Comisión de Indemnización de las Víctimas de la Expoliación, encargado de indagar la procedencia de las obras para determinar cuáles han sido expoliadas.

En estos casi 70 años ya se han devuelto a sus legítimos herederos 112 pinturas, aunque ha habido altibajos en las demandas de restitución, pues entre 1957 y 1994 se devolvieron apenas un puñado.

A mediados de los noventa, a partir de la caída del Muro de Berlín y la reunificación alemana, se reactivaron las devoluciones de obras.

Los propietarios son “esencialmente descendientes de personas extranjeras, originarias de la Europa central” que se habían refugiado en Francia después de que los nazis ocupasen sus países, indicó el Ministerio de Cultura.

La última pieza devuelta fue este mismo lunes, cuando la titular de Cultura, Françoise Nyssen, entregó a un estadunidense nieto de un judío un tríptico atribuido al taller del pintor flamenco Joachim Patinier (siglo XVI) que estuvo en posesión de los nazis.

Anuncian imágenes nominadas a premio World Press Photo 2018

 

 

 

Ciudad de México.- El concurso internacional World Press Photo en su edición 2018 dio a conocer a los nominados para mejor imagen del año, en sus diferentes categorías, trabajos entre los que se encuentran algunos realizados por artistas de la lente latinoamericanos.

De acuerdo a información publicada en su página electrónica, los ganadores de los primeros, segundos y terceros lugares de la edición 61 del certamen serán anunciados el 12 de abril próximo durante la ceremonia de los World Press Photo Awards, en Ámsterdam, Holanda.

Un total de 48 imágenes concursan por el mayor premio internacional en fotografía, mismas que se pueden apreciar en la página del certamen, clasificadas por las siguientes categorías: Fotografía del Año y Temas Contemporáneos.

Asimismo, Medio Ambiente, Noticias Generales, Proyectos de Largo Plazo, Naturaleza, Gente, Deportes y Noticias.

Cabe mencionar que entre las fotografías nominadas en algunas de las diferentes categorías se encuentran tres de artistas latinoamericanos, una del colombiano Juan D Arredondo, que retrata el fin de la guerra civil y el desarme de la guerrilla en su país.

Una más es del venezolano Juan Barreto y la tercera de su compatriota Ronaldo Schemidt, las cuales retratan momentos de la situación política en ese país sudamericano. Cabe mencionar que la última forma parte de las nominadas en la categoría Fotografía del Año.

Libro invita a ejercer derecho de voto

 

 

Notimex

 

Ciudad de México.- Hay que votar de manera consciente, ser un ciudadano que se informa, analiza y toma una decisión para orientar su sufragio, expresó el caricaturista mexicano Antonio Helguera, co autor del libro “Manual para votantes Primerizos o Expertos (hastiados o esperanzados)”.

En entrevista con Notimex, el cartonista, quien comparte créditos con Fabricio Mejía en este libro, comentó que para que una democracia sea funcional y benéfica para sus ciudadanos, el voto debe ser razonado, informado, por lo que exhortó a hacer uso de este derecho.

Dijo que desde su punto de vista hay un amplio espectro del voto, desde aquellos que reaccionan con él a manera de venganza, aquellos que no lo ejercen por desidia y otros más.

Al respecto, expuso que el libro publicado por la editorial Océano contiene reflexiones sobre el significado del voto, para lo que se recurrió a múltiples citas litrerarias, por ejemplo del escritor checo Franz Kafka, conocido por su obra “La metamorfosis”.

Helguera dijo que el libro está escrito con un tono muy crítico, pero se trata de una apología del voto como un acto cívico que tiene una repercusión hacia uno mismo y hacia el entorno de las personas.

“Se debe de ver como un acto que repercute en ti para los próximos seis años y a tu entorno, tu colonia, barrio, tu ciudad, estado, por lo que el libro trata de hacer entender al lector la relevancia del voto”, expresó.

Dejó en claro que no se trata de un libro proselitista a favor de un candidato en particular, y reiteró que tiene un tono crítico y es acompañado con ilustraciones en el mismo sentido.

“Creo que Fabrizio me escogió (para ilustrarlo) porque me gusta todo lo crítico, es el tono que uso en mi trabajo”, finalizó el caricaturista.

Celebrarán 90 años de vida de escritora Amparo Dávila

 

 

Ciudad de México.- A unos días de cumplir 90 años, por lo cual el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) organiza diversas actividades celebratorias, la autora mexicana Amparo Dávila afirmó que sigue escribiendo y que su deseo es publicar más.

“Sigo escribiendo. Quiero publicar poemas chiquitos, poemas de ayer y de hoy, luego las semblanzas, que son varias. Una es una semblanza de (mi tierra natal) Pinos, Zacatecas, otra la semblanza de mi muerte”, añadió la escritora nacida el 21 de febrero de 1928.

La autora de libros como “Árboles petrificados” celebró que los jóvenes escriban, en el género que sea, “pero que escriban buena literatura, que no sea a base de pura inteligencia; no creo en la inteligencia pura, yo creo en la sensibilidad, indudablemente”.

De acuerdo con un comunicado del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), en su tierra natal Dávila escribió los poemarios “Salmos bajo la luna” (1950), “Meditaciones a la orilla del sueño” (1954) y “Perfil de soledades” (1954).

Tras su trasladar su residencia a la Ciudad de México publicó las obras de narrativa “Tiempo destrozado” (1959), “Música concreta” (1964) y “Árboles petrificados” ( 1977), con el cual ganó el Premio Xavier Villaurrutia de Escritores para Escritores, añadió.

De los últimos, el escritor y poeta Luis Mario Schneider (1931-1999) dijo en alguna ocasión: “Los tres volúmenes son la constatación de una obsesión, de una terquedad que asombra. El mundo de Amparo Dávila es siempre uno y lo maravilloso es que ese solo mundo es polifacético, diverso”.

Para celebrar los 90 años de la escritora, el INBA ha organizado una serie de actividades que abordan la figura de la cuentista como influencia entre las nuevas generaciones e iniciaron el 12 de febrero con el curso de seis sesiones “Amparo Dávila y la literatura fantástica”, a cargo de la escritora Alejandra Amatto.

Además, expuso el INBA, desde el pasado 14 y hasta el 28 de febrero se realiza en el Palacio de Bellas Artes las mesas “Reflexiones sobre el cuento”, para abordar las aportaciones de Dávila en este género literario, con la participación de Elena G. Moncayo, Aniela Rodríguez y Jaime Velasco Estrada, así como Julieta García, Fernando de León e Iliana Vargas, en cada caso.

El 20 de febrero se realizará el Homenaje a la cuentista en sus 90 años, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, con la participación de Laura Cázares, Agustín Ramos, Alejandro Toledo y la propia Amparo Dávila, y el día 27 se hará una lectura colectiva de su obra en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia.

Amparo Dávila compartió al INBA un fragmento de su obra “La semblanza de mi muerte”:

“Que no muera un día nublado ni frío de invierno, y me vaya tiritando de frío y de miedo ante lo desconocido, ese mundo de sombras. No, así no. Sin rostro que camina siempre a mi lado o que me aguarda al doblar la esquina. Y ese misterio insondable que no logramos develar y que angustia y perturba la existencia. Quiero irme un día soleado de una primavera reverdecida llena de brotes y de pájaros y de flores, para buscar mi jardín del Edén, mi paraíso perdido y gozar de los frutos de la vid y de la higuera, el perfume de los cerezos y los naranjos en flor, el calor del sol que no se oculta nunca”.

La artista Yanihe Retuerta propone a la pintura como método para enfrentar el trastorno bipolar

INBA

 

 

Ciudad de México.- Desesperación, Manía, Infierno, Mente profunda, Destellos, Sangre y Emociones son algunas de las obras que conforman la exposición Porque pinto lo que pienso, lo que siento y lo que sueño, de la artista Yanihe Adriana Retuerta, quien a través una revisión de su trabajo creativo propone a la pintura como un método para enfrentar el trastorno bipolar.

Con el apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), dicha muestra se inaugurará el sábado 24 de febrero a las 13:30 en la Galería de la Torre del Reloj, ubicada en el Parque Lincoln, en la colonia Polanco. Estará abierta al público hasta el próximo 24 de marzo.

La creadora, quien padece trastorno bipolar, comentó en entrevista que hace casi diez años descubrió que pintar le ayudaba a sentir alivio en el corazón, el alma y el espíritu, por lo que no ha dejado de hacerlo.

Y agregó: “El objetivo de esta exposición es dar a conocer mi obra, en la que abordo el trastorno bipolar, un tema con muchos prejuicios. Quiero también tener contacto con la gente y por eso, a la par, explicaré el sentido de la muestra, el momento en que hice determinadas piezas y porqué uso ciertos colores”.

Porque pinto lo que pienso, lo que siento y lo que sueño integra obras de mediano y pequeño formato. “Son acrílicos que fueron elegidos de acuerdo con el espacio, además de tres piezas grandes, que en conjunto presentan mi trabajo reciente”.

Sobre lo anterior añadió que trabajar con acrílico surgió de la necesidad de pintar de forma rápida. “Es una delicia para mi pintar en acrílico. Me especialicé en esta técnica porque se seca rápido y es muy moldeable”.

La también conferencista aseguró que muchas de las piezas que conforman la exhibición no se habían mostrado antes, por lo que el público podrá descubrir nuevas facetas y estilos en su producción.

“Son obras representativas del trabajo de nueve años y de la forma en la que he evolucionado. Percibo que en mi trabajo soy más libre, pues al principio estaba reprimida, tenía miedo de tomar la brocha o el pincel, esos trazos no eran tan seguros como ahora”.

Por otro lado, la pintora expresó: “No me avergüenza decir que soy bipolar. Antes nos llamaban locos y después maniaco depresivos, ahora se utiliza el término bipolar. Estoy en estado de eutimia gracias a la pintura”.

Retuerta dijo también que “independientemente de que sea arte lo que estoy haciendo, no deja de ser una maravillosa terapia. Lo recomiendo para personas con trastorno bipolar, déficit de atención o algún mal a nivel mental.

“Las personas que tienen este tipo de enfermedades deben saber que hay otras alternativas, como el canto o tocar un instrumento, sin dejar su tratamiento médico. Yo pinto lo que pienso, siento y sueño, pero el arte es extenso y uno debe utilizarlo y no dejarse carcomer por la enfermedad”.

La pintura de Yanihe Adriana Retuerta es catalogada dentro del expresionismo abstracto, con influencia de Jackson Pollock. Sin embargo, la creadora dijo admirar a Vincent van Gogh, quien también era bipolar, al igual que Edgar Allan Poe y Marilyn Monroe. “Hay muchas personas talentosas en la historia de la humanidad que han sido bipolares. Nos vamos a sorprender”.

La artista mexicana-española afirmó también: “Han sido nueve años de trabajo artístico sin parar y cuento con doscientas obras. Quiero agradecer al INBA por darme ahora la oportunidad de presentar esta exposición”.

Retuerta comentó que tiene una frase que practica constantemente: “Tatúa tus sueños en tu mente y lucha por ellos con tu corazón. Yo soñé algún día ser artista y nunca pensé en tener la oportunidad de serlo. Ahora que lo veo tan cerca, con mi obra, exposiciones y premios, estoy muy agradecida con la vida y a que gracias a ser bipolar descubrí la pintura”.

 

Arquitecta mexicana intervendrá en los jardines de Kensington

 

 

Agencias

 

 

Ciudad de México.- El tiempo, recuerda la arquitecta Frida Escobedo (Ciudad de México, 1979), siempre ha sido una obsesión en su despacho. La relación temporal que se tiene con un espacio es algo que ha formado parte de su trabajo como proyectista, por lo que no dudó en integrar el Meridiano de Greenwich dentro del diseño que le mereció ser elegida para crear el Pabellón 2018 de la Serpentine Gallery, en los jardines de Kensington de Londres, a unas cuantas millas del meridiano cero, línea imaginaria que marca las longitudes y usos horarios en el mundo.

La proyectista de 38 años entró al selecto grupo de firmas que han sido seleccionados desde el año 2000 por la galería británica para crear anualmente un espacio temporal. Su nombre se suma al de arquitectos de la talla de Oscar Niemeyer, Toyo Ito, Frank Gehry, Zaha Hadid y Rem Kolhass, entre otros.

Escobedo, anunció la Serpentine Gallery, recibió el encargo de diseñar el Pabellón 2018 gracias a que su proyecto aprovecha una sutil interacción de luz, agua y geometría, a partir de un diseño atmosférico en el patio que se inspira en la arquitectura doméstica de México y los materiales y la historia de Gran Bretaña, específicamente la primera línea meridiana del Observatorio Real de Greenwich.

 

–Puede contar cómo fue el proceso para que la designaran ganadora.

 

–Fue un concurso por invitación. Este año invitaron a diez oficinas de arquitectura de diferentes generaciones y se dio el proceso interno dentro de su grupo de curadores de la Serpentine Gallery. Unas semanas después de que entregamos el proyecto nos dijeron que ya estábamos seleccionados.

 

–Pero, ¿cuál fue su proceso? La Serpentine destaca como antecedente su trabajo de restauración de La Tallera, en Cuernavaca, que tuvo un particular cuidado en la selección de materiales en relación al espacio, la luz y la temperatura que generan.

 

–Ahora que menciona La Tallera, creo que en ese proyecto era importante entender bien los materiales, no nada más en términos de cómo iban a trabajar en el espacio que teníamos, sino de cómo iban a estar en el futuro. Es un edificio público, era importante usar los mejores recursos y condiciones. Eso nos hizo buscar materiales de bajo costo, pero que envejecieran bien. La Tallera fue una gran lección que pudimos retomar para este pabellón. A pesar de que el pabellón está sólo cuatro meses en el parque, después encuentra una vida nueva en otro lugar y eso da una oportunidad para ver si encontramos materiales que luzcan bien, que vayan absorbiendo el contexto. Por eso usamos material industrial de bajo costo, una teja de concreto que se produce masivamente en Londres, algo común y barato. La idea fue apilarla para generar un patrón distinto que nos permitiera controlar la salida que queríamos hacia el parque, además de que las ondulaciones generan otro tipo de efecto, otra entrada de luz, reflejos y transparencias, esa fue la forma de generar toda esta complejidad a partir de algo tan sencillo como es un material industrial.

 

–¿Qué tanto definió su diseño hacer un pabellón temporal?

 

–La temporalidad no es desechable. Un pabellón no tiene que ser desechable, puede convertirse en otra cosa. A veces es desechable, pero la lección es que puedes experimentar todas estas ideas que a lo mejor no podrías hacer con un edificio normal. El tiempo, el costo, el tamaño y todas las cosas que tienen que suceder alrededor de un edificio que en otro contexto no podrías experimentarlas, en un proyecto de esta escala sí puedes hacerlas. Se vuelve como un laboratorio donde puedes probar otras ideas y decir ‘¡ah!, funciona’, para luego llevarlas a otra escala. Si lo ves así, tenemos una oportunidad increíble de generar estos espacios temporales, porque te permiten probar no sólo materiales, sino reacciones de la gente. Entonces me pareció fascinante que sea algo temporal.

 

–Serpentine difundió una imagen de su pabellón, pero, ¿puede describir su diseño?

 

–Como aparece en el render es la forma en la que transcribí el patio; otro reto fue cómo hacerlo local y que hablara del sitio. Una de las obsesiones en el despacho es el tiempo, qué es lo que sucede con el tiempo y el espacio. ¡Qué coincidencia que

Greenwich está a unas millas del centro de Londres. Por eso decidimos utilizar esta línea abstracta, que define entre muchas otras cosas un espacio social, para reconocerlo de una manera y ver cómo esta dualidad del tiempo abstracto de pronto se disloca y tiene un traslape que se vincula con procesos internos. Esto que se llama la duración, devenir, que va sucediendo mientras lo hacemos.

 

–Cuando se anunció que usted fue seleccionada para hacer el pabellón, se destacó que era la mujer más joven dentro de este grupo de grandes firmas de arquitectura. ¿Eso para usted qué significa?

 

–Son cosas que van sucediendo con los concursos. Lo veo como una oportunidad interesante. Lo que me parece muy valioso es que se abran espacios para personas más jóvenes, y que tengas la oportunidad de competir con despachos consolidados. Estaba muy variada la competencia, eso me parece bien, porque te genera otro tipo de conversación. De pronto ponerte el reto de hacer algo que ya hizo un arquitecto que es una estrella implica una serie de nuevos retos.

 

–Además de este proyecto que le dará visibilidad internacional, ¿qué otras cosas está diseñando?

 

–Estamos haciendo proyectos a muchas escalas, sabores y colores. Estamos haciendo un proyecto que tiene que ver más con escultura y espacio público. Una reinterpretación de la Ruta de la Amistad que se va a instalar la primera pieza de manera permanente en un espacio público, va a ser en Francia, justo para la celebración de 50 años de las Primaveras del 68. El proyecto revisa muchas capas: la política, la historia, la monumental y la material. Se va a instalar en la primavera de este año en el Jardín Botánico de Orleans. Es interesante. Se trata de otro proyecto que no tiene que ver con arquitectura de manera clásica. Pero también hacemos vivienda de interés social, casas privadas, estamos trabajando en un par de hoteles, estamos haciendo un proyecto de investigación, doy clases. Entonces las cosas que están sucediendo son muy diversas y eso nos mantiene muy frescos y muy activos.

 

 

Suena en el Valle y la Mixteca con legado musical de sus órganos históricos

Una serie de nueve magistrales conciertos en igual número de órganos antiguos oaxaqueños restaurados, son parte medular del Duodécimo Festival Internacional de Órgano y Música Antigua de Oaxaca, que inició el pasado 14 febrero en la Basílica de Nuestra Señora de la Soledad, con un programa de música oaxaqueña que fue interpretado por Cecilia Winter (órgano) y Valentín Hernández (percusiones).

Este encuentro con el pasado antiguo de Oaxaca se llevará a cabo desde el 14 hasta el 21 de febrero, tocando las regiones de los Valles Centrales y la Mixteca Alta. Donde destacan en sus conciertos la presencia de los organistas Andrés Cea Galán (España) y Jan Willem Jansen (Países Bajos/Francia), además de importantes músicos mexicanos.

“En el Festival Internacional de Órgano y Música Antigua de Oaxaca, estas joyas musicales no solo son presentadas como instrumentos de concierto, sino como parte de un universo cultural más amplio, que incluye tanto a las iglesias como a sus comunidades, su historia local y sus regiones geográficas”, explicó Cecilia Winter, directora del Instituto de Órganos Históricos de Oaxaca A.C. (IOHIO), institución organizadora de este encuentro musical.

Winter señaló, que este festival será el más extenso hasta la fecha, incorporando en el programa de conciertos, al órgano restaurado de San Matías Jalatlaco, junto con otros ocho instrumentos oaxaqueños que actualmente funcionan y brindan música a su público y creyentes católicos.

“Este acontecimiento atrae no sólo a organistas profesionales, sino también a organeros, restauradores, escritores, expertos en el arte y la historia mexicana, profesores, artistas y sobre todo a amantes de la música y la cultura oaxaqueña en general”, detalló la Directora del IOHIO.

Este 2018, el Festival Internacional de Órgano y Música Antigua de Oaxaca contempla la visita a doce órganos no restaurados y sus iglesias, muchas de las cuales normalmente no están abiertas al público, ubicadas en el Valle de Oaxaca y la Mixteca Alta. Mientras que los organistas profesionales y estudiantes de órgano podrán de interactuar con algunos de estos antiguos instrumentos.

 

Una historia entre 1686 y 1891

 

Dentro de la vasta riqueza patrimonial del estado de Oaxaca, la colección de órganos tubulares barrocos representa uno de los tesoros culturales menos conocidos. Setenta y dos instrumentos construidos entre 1686 y 1891 nos recuerdan un glorioso pasado musical, cuando Oaxaca era el tercer centro de música más importante en la Nueva España, después de la Ciudad de México y Puebla.

A partir de la década de los 1990, una creciente apreciación de estos instrumentos musicales ha llevado a proyectos de conservación y restauración, además de su uso más frecuente en misas y celebraciones litúrgicas, conciertos y festivales por todo el estado.

Aunque han existido cientos de órganos en Oaxaca desde 1544 -documentación más antigua de un órgano-, la mayoría de ellos se han perdido a través del tiempo debido al deterioro normal, los desastres naturales, la negligencia y/o la destrucción intencional. A la fecha, diez órganos han sido reconstruidos, restaurados o reparados y ahora funcionan, mientras que los sesenta y dos instrumentos restantes presentan diversos estados de conservación. Algunos consisten únicamente de una caja exterior vacía o algunas partes interiores, mientras que otros están casi intactos y podrían ser restaurados algún día.

A pesar de su condición, el acervo relativamente pequeño de setenta y dos órganos es suficiente para revelar un fascinante panorama de las técnicas de construcción y las características sonoras a lo largo de dos siglos. Además, es casi seguro que hay más órganos en las comunidades oaxaqueñas que aún no han sido reportados y urge registrarlos antes de que desaparezcan.

 

La ruta de los conciertos

 

Para mañana viernes 16 de febrero a las 09:00 horas se realizará la conferencia: “El trabajo continuo del IOHIO: la conservación, documentación, restauración, investigación y promoción de los órganos oaxaqueños”, a cargo de Cecilia Winter en la Biblioteca Francisco de Burgoa del Centro Cultural Santo Domingo. A las 20:00 horas se realizará el tercer concierto en la Catedral de Oaxaca con el organista Andrés Cea Galán (España) y el bajo Felipe Espinoza Olmedo (México). El costo de acceso es de 100 pesos.

El sábado 17 de febrero, a las 14:00 horas, sonará el cuarto concierto del Festival en el templo de Santo Domingo Yanhuitlán, con la presencia de David Soteno Jiménez en el órgano, y Lorenzo Meza Suárez, clarinete. (México). Y a las 19:00 horas llegará el quinto concierto en el templo de San Andrés Zautla, con la participación de organistas participantes en el festival.

El templo de San Jerónimo Tlacochahuaya será testigo del sexto concierto del Festival a las 11:00 horas, interpretado por Jan Willem Jansen (Países Bajos).

El séptimo concierto del Festival se interpretará, a las 18:00 horas, el domingo 18 de febrero en el templo de Santa María de la Asunción, Tlacolula, con la presencia del organista español Andrés Cea Galán.

El lunes 19 de febrero habrá dos recitales, el primero a las 11:00 horas en el órgano del templo de Santa María Natividad Tamazulapan con la participación de organistas del Festival. Y el noveno y último concierto llegará a la 19:00 horas en la iglesia de Santa María de la Asunción Tlaxiaco, con la participación de organistas del Festival.

El Instituto de Órganos Históricos de Oaxaca A.C. fue fundado en el año dos mil con el objetivo de crear conciencia acerca de los órganos a nivel local, nacional e internacional, a través de actividades como asegurar que los instrumentos restaurados se toquen y se cuiden y que los órganos que no funcionan estén protegidos, conservados.

 

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