EDITORIAL

 

 

News Divine

 

Eran las 6 de la tarde del 20 de junio de 2008 cuando un operativo policiaco, concertado previamente, llegó a las puertas de la discoteca News Divine, en la delegación Gustavo A. Madero de la Ciudad de México. El objetivo era irrumpir en un evento que se llevaba a cabo, con el argumento de que en ese lugar se les vendían bebidas alcohólicas y drogas a menores de edad.

Haber enviado una vigilancia discreta que diera fe de esas supuestas conductas ilegales, haber proporcionado supervisores a la entrada para corroborar la edad de los clientes o haber implementado una inspección de Protección Civil de rutina hubiera sido suficiente. Pero no, el método tercermundista de hacer las cosas imperó y 12 muchachos perdieron la vida.

Las víctimas no pertenecían a una clase acomodada; y el antro en cuestión no era uno de moda al que acudían regularmente colegiales de las escuelas privadas más caras de la ciudad. Por eso, la policía del gobierno de izquierda y progresista de Ebrard se ensañó con ellos.

Los gritos de justicia, como en los manoseados casos de Tlatlaya, de Iguala y hasta del 68, no se escucharon nunca; excepto por aquellos desgarradores relatos de los padres de familia que nunca más vieron a sus hijos volver a casa. Para ellos no hubo nada, ni marchas, ni plantones, ni giras mundiales para exigir responsabilidad del “Estado”.

Al final, prácticamente nadie pagó por estos hechos. El Jefe de Gobierno se lavó las manos de la misma manera en que lo hizo cuando en la administración anterior fue jefe de la Policía, excusándose de toda responsabilidad por la horrorosa muerte que sufrieron dos agentes, quemados vivos, a manos de una turba delincuencial.

A lo más que llegó el caso fue a destituir al siempre encandilado con los reflectores Joel Ortega. Una ficha de sacrificio que tuvo sueños de grandeza, pero que evidenció que ante una tragedia de esa envergadura, la respuesta fue meramente política y alejada totalmente de la empatía y del compromiso social.

Desafortunadamente a partir de entonces las cosas no han cambiado mucho en términos de la seguridad que prevalece en los centros nocturnos donde nuestros hijos departen frecuentemente. Las armas de fuego entran y salen con la normalidad de un sombrero, las puertas de emergencia usualmente están bloqueadas, la gente fuma cual si estuviera en los años 90; y la próxima tragedia está macabramente a la espera de su mejor momento.

Sin embargo, en una ciudad en donde los “progres” han gobernado sin reparar en que los jóvenes no tienen muchas oportunidades de esparcimiento sano, les salió barato el costo político de 12 vidas.

Los derechos de los muertos se devaluaron frente a los derechos que alegaron los que fueron responsables por su violenta partida. Ebrard incluso tuvo la osadía de pretender ser presidente de este país; mientras que una legión de ciegos sigue pensando que ellos nos gobernaron bien. El 68 no se les olvida, pero a aquellos que hace menos de 10 años salieron impunes del News Divine, a ellos los ven como la esperanza de México.

EDITORIAL

 

México, rehén de su Congreso (y partidos)

 

Raúl Cervantes renunció a la PGR para que los partidos avanzaran en la construcción de leyes secundarias y definiciones primarias en el Congreso; para que México haga realidad lo que una veleidosa (sujeta a caprichos coyunturales) legislatura promete. Un fiscal nacional y otro anticorrupción, para empezar.

Cervantes Andrade hubo de irse no por ser mal abogado, el Ferrari 458 Scuderia ciertamente no ayudó, su parentesco con Humberto Castillejos Cervantes, exconsejero jurídico presidencial, bloqueó antes su aspiración de ser ministro en el máximo tribunal, pero ido el primo ya no había impedimento para aspirar a fiscal.

No, a Raúl Cervantes lo mataron, políticamente hablando, un hashtag y la desinformación.

No fue sólo Ricardo Anaya, el jefe del Frente inmobiliario Anaya-Barrales, quien etiquetó en redes #FiscalCarnal, pero pocos como él hicieron bandera a partir de una premisa falsa, el pase automático de Cervantes de procurador a fiscal transexenal, tal como legisladores, incluidos azules, aprobaron hace tres años.

Punto que el Presidente Peña Nieto corrigió con otra iniciativa que, sin embargo, todavía no la procesan los legisladores, un transitorio que aborta la polémica pública, pero hoy puede más un hashtag que un hecho y sobre ello, Anaya y compañía lucraron. Lucran.

Raúl Cervantes se fue para liberar la senda que hoy sigue bloqueada. Y es que antes de buscar fiscal general, será postelectoral, y consecuentemente fiscal Anticorrupción (como si no urgiera), se cruzó el caso del impresentable Santiago Nieto, convertido de la noche a la mañana en paladín de la democracia mexicana por los frentistas pastoreados por su jefe Anaya.

Santiago Nieto fue pretexto para bloquear tribuna y proceso cameral, su protagonismo y su falta de rigor legal sirvieron para que sus antiguos empleadores, experredistas como Miguel Barbosa, hoy candidato de Troya al gobierno de Puebla por Morena (¿no que no?), lo defendieran y pelearan por reinstalar a su #FiscalCarnalElectoral, para lo que viene.

Derrotado, Nieto Castillo tiró la toalla y dejó colgados a sus apasionados defensores arruinándoles la oportunidad de propalar el gustado mito de fraude electoral adelantado; Nieto huyó, abandonó su lucha en aras, dijo, de facilitar acuerdos.

Senadores sesionaron fuera de agenda para gozar del mortuorio puente; lo que sigue es buscar a un nuevo fiscal electoral, un santo grial democrático. También un fiscal general (caso perdido) que sea enemigo de todos, amigo de nadie, y uno más para que combata desde galáctica autonomía el flagelo de la corrupción en todos los niveles de gobierno.

Para eso se fue un procurador y se largó el de la FEPADE; sin embargo, las fuerzas políticas de nuestra democracia no destraban nada, su mezquindad no conoce límites. Renuncias o retiradas no abonan a una gobernanza de calidad, dejan sólo vacantes y debates. Nuevas batallas entre merolicos con fuero están por venir, mientras tanto México se queda en prenda.

EDITORIAL

 

Cuando todos fuimos Lenin

 

Un siglo nos separa de la Revolución de Octubre. Las décadas pasaron con una intensidad que se pueden resumir las tensiones de toda una época y su extensión hacia las propuestas de cambio en todo el planeta.

Parece un asunto lejano, pero la toma del poder por Lenin y los bolcheviques marcó a generaciones enteras y dio sentido a la izquierda, para bien y para mal. Era, a fin de cuentas, la llegada de los marxistas al poder.

A 100 años de aquellos días, el recuento es interesante. La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas dejó de existir, y con ella la mayoría de los países que estuvieron bajo su influencia; los partidos comunistas o transitaron hacia la socialdemocracia o se convirtieron en expresiones anacrónicas y hasta reaccionarias en los países democráticos.

El historiador Françoise Furet escribió El pasado de una ilusión, en el que analiza los pormenores que llevaron al intento de cristalizar la utopía de construir una sociedad sin clases sociales, en la cual imperara la igualdad, y que terminó en una de las peores pesadillas de las que se tenga memoria.

Las burocracias se convirtieron en maquinarias de sujeción y las libertades fueron suprimidas, dando paso a esquemas de terror, inclusive. Quizá ahí estuvo uno de sus defectos más persistentes y que junto a las presiones económicas terminaría por derrumbar aquel sueño que sedujo a muchos de los intelectuales más relevantes del siglo XX.

En nuestro país el Partido Comunista Mexicano (PCM), antecedente directo del PRD, tuvo que hacer cuentas con su propio pasado. Lo hizo a su modo, desde finales de los años sesenta, y logró sobrellevar el naufragio aterrizando en tierras también complicadas, pero en las que el horizonte lo marcara ya la lucha democrática, asumiendo que las urnas eran la única manera legítima de acceder al poder. No fue una tarea sencilla.

La reforma política permitió la participación del PCM en elecciones y en 1978 logró el cinco por ciento de la votación y una bancada de 12 diputados. La propaganda y el mensaje se condensaban en la frase: “Ya es tiempo”. Sin duda lo era, porque representaba a una corriente importante de la sociedad y con notable influencia en organizaciones sociales y sindicatos.

Es más, a partir de ahí, ha formado parte de la pluralidad política, gobernando estados y municipios, desde el PSUM (Partido Socialista Unificado de México) y luego con el PRD.

En la actualidad la izquierda mexicana, la que proviene de esa vieja tradición y no la anclada en el populismo, se encuentra de nuevo en la disyuntiva de diluirse o de materializar en un proyecto atractivo, que ponga énfasis en lo que realmente importa: el bienestar de la mayoría.

EDITORIAL

 

Una estrategia fallida

 

No hay día en que el tema de la inseguridad no esté en la agenda de los ciudadanos sin importar si los incidentes sean mayores o menores.

El asunto está en lo diario. Cada determinado tiempo diferentes instituciones y organizaciones de la sociedad civil nos muestran el tamaño de la bronca. El problema es mayúsculo y merece algo más que 5 minutos en las campañas a la Presidencia de México, como nos decía ayer la destacada especialista en seguridad de la Universidad de Santiago de Chile Lucía Dammert.

Las investigaciones y los datos que arrojan los estudios evidencian el brutal y abrumador deterioro de la seguridad. Las autoridades pareciera que siguen sin alcanzar a entender la esencia del problema.

Desde siempre la inseguridad ha rodeado la vida de las sociedades. Muchos son los factores que la provocan, distingamos dos: la condición humana y los desiguales modelos económicos que nos gobiernan y que nos imponen, muchos de ellos definidos desde el exterior y en los cuales no tienen nada qué ver las naciones que los padecen; nosotros estamos en esta lista.

Desde que se declaró una guerra, que luego se negó, el modelo de seguridad se rompió. Si bien se tenía que hacer algo ante la situación que se estaba viviendo, la cual no ha cambiado más bien se ha deteriorado de manera alarmante, se terminó por hacer lo menos indicado.

El actual gobierno trató de hacer cosas nuevas, pero no llegó más lejos de la creación de la Gendarmería. Si algo le quedó claro a Peña Nieto desde el inicio es que se tenía que conformar otra policía porque las que existen son materialmente imposibles de transformar.

Lo más grave es que no se ofreció al grueso de las policías la posibilidad de cambio, en particular a las municipales. Se reprodujo en lo general un modelo el cual estaba siendo fallido en la práctica, la esperanza de que las cosas fueran distintas duró escasamente un año.

Estos días a través de investigaciones y datos nos hemos dado cuenta del deterioro de la vida en materia de seguridad. A las autoridades no se les da la autocrítica de lo que han hecho y de la forma de ver el gran problema por parte de los ciudadanos.

Estamos en el peor año desde 2008, cuando se puso en marcha la estrategia de Calderón. 2017 va a cerrar con más de 24 mil personas muertas por homicidio, el antecedente inmediato fue el 2011 con más de 20 mil.

Los números del INEGI, Observatorio Ciudadano y Semáforo Delictivo, entre otros, pero sobre todo el diagnóstico colectivo, obligan a cambiar lo que se está haciendo.

Hoy se abre una nueva oportunidad con la Presentación del Informe Preliminar de la Consulta Nacional sobre el Modelo de Procuración de Justicia. A ver si hacen algo con un profesional trabajo elaborado en 9 estados del país a lo largo de un año.

En el informe se va a ratificar mucho de lo que se dice y se sabe. La oportunidad radica en que el análisis presenta una realidad del aquí y ahora y que el propio gobierno se comprometió a hacer algo en función del estudio. El trabajo fue diseñado y producido por reconocidas instituciones: CIDE, IIJ-UNAM, INACIPE y las cámaras de Senadores y Diputados.

La situación está llegando a límites nunca antes pensados y quizá pronosticados.

EDITORIAL

La equidad de género, sólo una expresión demagógica

Durante muchos meses, Ivonne Ortega, del PRI, Margarita Ortega, expanista y la representante de los zapatistas Marichuy y de millones de indígenas han insistido en encontrado el camino que las lleve a la presidencia de la República, pero las han bateado. Simplemente no existe en el país, la equidad de género, ello solo figura en los discursos demagógicos.

En el actual sexenio se estableció la equidad de género en lo tocante al reparto de candidaturas para el Congreso de la Unión, lo que permitió un mayor acceso de las mujeres a esas dos posiciones, aunque nunca ha habido paridad.

Nada alteró la presencia de las mujeres en posiciones de elección popular, ya que como antaño, una sola mujer gobierna un estado del país, la sonorense Claudia Pavlovich Arellano, un puñado de ellas son alcaldesas de poblaciones no tan importantes y otras más diputadas locales.

De ahí en fuera, la famosa equidad de género quedó en un buen intento y la eventualidad de que mujeres gobiernen el país, se advierte todavía lejana. En el Congreso de Unión si hay un buen número de legisladoras, pero la mayoría de las posiciones son ocupadas por hombres.

Margarita Zavala de Calderón, renunció a su militancia panista para intentar una candidatura presidencial independiente y tal vez lo consiga, pero no es la figura arrolladora que se pensó en inicio y la presencia de su esposo, Felipe Calderón Hinojosa, le resulta estorbosa.

María de Jesús Patricio Martínez, es otra aspirante a candidata presidencial independiente, respaldada por comunidades indígenas, de la que se duda consiga el número de firmas necesarias para consolidar su candidatura.

Ivonne Ortega Pacheco, priísta, ex gobernadora de Yucatán, insiste en que ella participará dentro de la selección de candidatos de su partido, aunque se ve lejana la posibilidad de conseguirlo. Nadie le ve posibilidades.

Detrás de ellas, no hay otra mujer que alce la mano, ya sea como aspirante independiente o postulada por algún partido.

Otra posible alianza que establecerían el Partido Verde y Encuentro Social con el PRI descarta a otros dos aspirantes, con todo y que Pablo Escudero menciona que el PVEM irá solo.

En Morena todo está dado para que sea su candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador.

Con todo y ello, los partidos que no postularían a su propio candidato, están lejanos de que una mujer figurase con esa posibilidad. En la historia de México solo una mujer, de las que han sido postuladas a la Presidencia de la República fue considerada como contendiente real, que pudiese competir en igualdad de condiciones con los varones.

Solamente sucedió en los comicios del 2012, cuando Josefina Vázquez Mota se impuso a sus detractores dentro de Acción Nacional y los venció en la disputa interna.

Contra viento y marea, la panista venció en la interna a Ernesto Cordero Arroyo y enfrentó la hostilidad de algunos de los principales cuadros del partido y aun así compitió en condiciones desfavorables por lo que al poco tiempo de iniciadas la campaña electoral cayó en las preferencias y se fue hasta el tercer lugar, sitio que, finalmente, ocupó al contabilizarse los votos.

Lo de Josefina llama la atención, ya que la panista fue postulada por el entonces partido en el poder y es la primera y única ocasión que en México sucedió eso, el que el candidato gubernamental se fuese al tercer sitio de las preferencias electorales.

Josefina fue el segundo candidato del partido gobernante en perder la elección, aunque ella si se fue lejana, hasta el tercer lugar. Total, que Margarita y Marichuy ya aseguraron ir como independientes, pero nadie garantiza que puedan ganar. El camino es muy largo y pesado.

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¿Freno al mercado laboral y al crecimiento?

Noticias con sesgo positivo, hasta ahora, de producción y mercado laboral. A pesar de la caída del salario real, el empleo y la producción nacional con buenos resultados en septiembre y agosto, respectivamente. No obstante, hacia adelante el efecto pernicioso de la pérdida del poder adquisitivo será un factor que contribuya a la desaceleración de la demanda interna –que se sumará a los tristes resultados de la inversión-  provocando un menor avance de la producción y del empleo.

Una tendencia favorable radica en el sólido avance del empleo en el sector formal, las cifras corroboran el buen desempeño. El número de trabajadores afiliados al IMSS se incrementó a una tasa anual de 4.4% durante septiembre y el tercer trimestre del año. Durante este último periodo se crearon en promedio 832,590 nuevas plazas. Esta cifra representa el más alto nivel de generación anual de empleos para un periodo trimestral.

Es destacable el hecho de que el avance del empleo formal continúa superando al del crecimiento económico.  El aumento  de 4.4% en el año ha sido más del doble del crecimiento de la producción. Esta tendencia ha sido persistente durante los últimos  seis años y posiblemente señala los resultados de la Reforma Laboral. Además del mayor poder de generación de puestos de trabajo,  ha generado una formalización de la mano de obra más acelerada.

Como contraparte, se deteriora el salario real. En septiembre, el salario promedio de cotización al IMSS registra una caída anual de -1.3% real. La mayor inflación es el principal determinante de este deterioro. Con ello, a pesar del crecimiento del empleo, la masa salarial (el producto del número de trabajadores por el salario promedio) un indicador relevante del mercado interno, se desacelera al avanzar 3.0% anual en septiembre, por debajo de 4.6% de diciembre pasado.

Por otro lado, las noticias sobre la producción del país fueron favorables. En agosto, el Indicador Global  de la Actividad Económica (IGAE) registró un incremento de 0.8% respecto al mes previo y de 2.2% respecto al mismo mes del año anterior. Este avance estuvo sustentado en el sector servicios, ya que la agricultura y la industria descendieron en su nivel de producción respecto al año pasado. Con ello, la economía mexicana ha incrementado su producción en 2.1% durante los primeros ocho meses del año.

Como puede apreciarse, el balance de las noticias presentadas es mixto, pero tiene un sesgo positivo. A pesar de la caída de los salarios reales, ha habido buenos resultados en materia de producción y empleo. Hacia adelante, en lo que resta del año y principios del siguiente, las cosas no apuntan mejoría, incluso se perfila para los meses siguientes una desaceleración moderada de la producción. Este bache económico deriva del menor ritmo esperado de la demanda local.

Respecto al mercado laboral, es previsible que continúe la tendencia paulatina hacia un menor crecimiento de la masa salarial, es decir, del poder de compra de los trabajadores del sector formal. A pesar de la esperada reducción de la inflación y el consiguiente apoyo al salario real, la generación de empleos se desacelerará paulatinamente por efecto del menor crecimiento económico.

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La destitución

 

Todo lo que rodea a la destitución de Santiago Nieto como titular de la FEPADE es confuso. Los involucrados tienen su versión de lo que pasó. Es evidente que estamos ante un problema serio por lo que se juega electoralmente el año que viene y por el papel estratégico de esta dependencia en el proceso.

El hecho ocurre en el peor momento porque viene a sumar al clima de desconfianza bajo el cual se desarrollan las elecciones en el país. Repitamos lo que todos sabemos y vivimos, la democracia mexicana nos es tan definitivamente cara debido a que todos desconfiamos de todos.

Nos la pasamos haciéndole todo tipo de remedos a las leyes, lo cual sólo sirve para diluir un poco la desconfianza. La salida del fiscal provoca en lo inmediato la idea y la sensación de que es una decisión que se toma para favorecer, ante cualquier eventualidad electoral, al PRI y al gobierno. Poco o nada terminan por importar las razones de la destitución.

En una conversación con Javier Coello Trejo, abogado de Emilio Lozoya, sus argumentos sobre el caso son atendibles. Asegura que el licenciado Nieto al hacer público un documento, el cual por cierto no contenía lo que le había dicho a Reforma, violó el procedimiento del proceso legal. Que quede claro, dice, que “nunca pedimos que exoneraran al licenciado Lozoya”.

“Lo que queremos es que la ley —agrega— se aplique tan fría como es. Estamos en tiempos en que todo es mediático, no cuentan ni los argumentos ni las razones y a veces ni las leyes”.

Como sea, hay mucho de por medio y hay muchas cosas que no están claras. Independientemente de que prevalezca la idea de que se mueve a un fiscal incómodo, es importante colocar el tema en el marco de la ley y qué tanto Santiago Nieto le planteó a Reforma cosas diferentes de lo que supuestamente venían en la carta.

Lo que hay que aclarar desde cualquier perspectiva es si Santiago Nieto efectivamente transgredió la ley al dar a conocer el contenido de la carta. La violación del código es un asunto que pudiera pasar a segundo plano porque a veces se acude a él y a veces no se le toma en cuenta; el tema desde donde se le vea debe partir del ámbito legal.

Lo que resulta difícil de creer es que la decisión no haya pasado por Los Pinos. El encargado del despacho de la PGR, Alberto Elías Beltrán, aseguró que no consultó su determinación. Siendo que todo lo que pasa por lo electoral es particularmente sensible y trasciende, no tiene sentido político que el Presidente no haya participado de la resolución.

No hay salida fácil. No se ve cómo Santiago Nieto pueda ser restituido en el puesto. Lo paradójico es que en medio de la confusión hay una oportunidad para darle giro a la FEPADE.

Lo primero es poner por delante el caso Odebrecht con quien llegue al cargo. El lío es grande y más vale desactivarlo con argumentos y no con códigos.

EDITORIAL

 

 

La intervención rusa en elecciones de México

 

 

Rusia podría intervenir en las elecciones presidenciales de México en el 2018. Lo ha hecho en varios países, donde ha buscado la ruptura de los bloques internacionales que van en contra de sus intereses y apoya a los que sí son afines a él, como lo fue el caso del apoyo a Donald Trump por su discurso proteccionista y nacionalista. De esto hablaron Jorge Fernández Menéndez y Juan Pablo de Leo. Y es que la posibilidad de que Rusia intervenga en las elecciones mexicanas no es descabellada.

Fernández Menéndez asegura que la posibilidad de que Rusia interfiera en los comicios de México es posible: “Podría ser como ya lo hicieron en Cataluña, Estados Unidos, Francia y Austria entre otros países”. “Intentaron contaminar, sin éxito, los comicios en Francia y Alemania, pero apoyaron el referéndum sobre Cataluña, por tratarse de un hecho que afecta a la Unión Europa”.

La cercanía geográfica de México con Estados Unidos podría ser un incentivo para que los rusos intenten hackear nuestros sistemas electorales.

Juan Pablo de Leo dijo que esta práctica del gobierno ruso no es nueva y tiene claramente marcado el generar inestabilidad internacional que beneficie a sus intereses:

“El gobierno ruso ha dado muestras de querer intervenir en las elecciones de diversos países. El año pasado, Estados Unidos fue un claro ejemplo, porque su intervención se dio en dos sentidos: por un lado, afectar el sistema electoral estadounidense hackeando el sistema electrónico, y por el otro, contaminar la discusión pública de los partidos políticos y los medios de comunicación a través de las redes sociales y propagando las ‘fake news’ (noticias falsas)”.

Los rusos han logrado éxito en su intromisión en la política de otros países cuando han visto una clase política dividida.

En donde hay poca o nula confianza en las autoridades electorales, los candidatos y los medios de comunicación. También saben que pueden interferir cuando hay votantes sin cultura para evitar ser hackeados.

Incluso hay reportes en la prensa estadounidense de que la elección en México, por su cercanía geográfica con Estados Unidos, sería un objetivo muy llamativo para los rusos.

En las elecciones pasadas que se hicieron en Alemania, el gobierno ruso no tuvo éxito aunque intentó manipular el proceso electoral de ese país. Y no se dio porque en Alemania no existe una polarización política parecida a la que se vive en la Unión Americana o México.

Los ciudadanos tenemos que estar atentos de los correos electrónicos que nos pudieran llegar, ya que los rusos tienen un método que ya utilizaron el día de la elección en que Donald Trump venció a Hillary Clinton, se llama fishing y consiste en enviar correos electrónicos de periodistas y autoridades electorales, para que le den click a links con temas noticiosos, piden ingresar una clave y a partir de ese momento, ellos se adueñan de la información.

Es por esto que De Leo dice: “No sólo hace falta tener un sistema antihackeo, sino que hay que concientizar a los votantes de no dar click a links provenientes de cuentas de correos que no resulten familiares, ni dar la clave de acceso a las cuentas de los correos propios, porque es entonces que ellos toman poder de la información”.

La intervención de Rusia en las elecciones de distintos países está sustentada. Las distintas agencias de seguridad de Estados Unidos confirman, que efectivamente vulneraron las elecciones de su país, en las cuales ganó Donald Trump.

Y si vislumbran cualquier beneficio para ellos o sus aliados, interviniendo en las elecciones de nuestro país, sin duda buscarán hacerlo.

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Mucha morralla entre los independientes

Por donde quiera que se vea el registro de tantos aspirantes independientes a una candidatura a la Presidencia de la República, fue una pachanga: Esa figura ya la pervirtieron porque muchos de ellos, aunque tengan legítimo derecho a soñar a participar en la contienda, saben perfectamente que no llegarán al segundo raund, y si pasan la prueba de conseguir las más de 850 mil firmas saben que no pasarán de ese lugar, pero sí se acercan a recibir recursos públicos para continuar a la pelea.

En realidad, hasta el momento, sólo cuatro de los más de 80 aspirantes inscritos hasta este momento, tenían posibilidades de seguir en el proceso, sin que eso quiera decir que puedan ganar. Los personajes son: Margarita Zavala; Armando Ríos Piter; El Bronco y Pedro Ferriz de Con. Larga lista de aspirantes, pero mucha morralla.

Sin duda, los aspirantes saben que su papel es meterle ruido al proceso y también saben que no ganarían una elección de Presidente de la República, aunque esté de moda la figura de candidatos independientes. No es lo mismo México que en otras naciones en donde se han observado triunfos.

Los independientes no son tan independientes, más bien son dependientes o desterrados de sus partidos. Por ejemplo, Margarita Zavala lleva en su sangre más de 30 años de panismo, entonces no cabe la menor duda que su gobierno en caso de ganar tendrá un matiz azul que de compromiso con los ciudadanos.

Tampoco puede decirse que sea una candidata ciudadana independiente, si salió de las filas panistas porque en su partido no la dejaron llegar a la candidatura, con razón o sin razón, pero no llegó y no le quedó otra que competir sus ambiciones.

En iguales circunstancias puede mencionarse a Ríos Piter, que salió del PRD para declararse independiente cuando se dio cuenta que ya no tenía lugar en ese partido. Lo mismo podemos decir del Bronco con su pasado priista y que siempre fue dependiente del capital regiomontano. Entonces, independientes de qué.

Cuando no existía la figura de independientes, los políticos brincaban a otro partido para cumplir sus ambiciones, ahora se declaran independientes y ya están en la contienda electoral. El problema evidente es que de dónde sacarán sus recursos para costear sus precampañas, algunos siguen recibiendo beneficios gubernamentales o del capital privado, porque no creemos que tengan muchos ahorros para autofinanciarse.

Seguramente por ser la primera vez que se registra la figura de candidatos independientes a una elección a la Presidencia de la República, por eso se soltó la fiebre de mucha gente de querer llegar a Los Pinos.

En el pasado ya se realizaron elecciones donde se disputaron posiciones de gobiernos estatales, diputaciones y otros cargos de representación popular, y como algunos tuvieron suerte y ganaron por el apoyo financiero que recibieron, como El Bronco o el diputado Kumamoto, hoy algunos aspirantes piensan que pueden dar la batalla.

Los aspirantes deberán conseguir el dos por ciento de firmas bien acreditas del padrón local de cuando menos 17 estados. Luego el INE avalará o no la calidad de dichas firmas. Los que firmen lo podrán hacer sólo por un aspirante.

Así la pachanga del registro de aspirantes a la Presidencia de la República, ya comenzó.

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¿Un siglo asiático?

Con la victoria del derechista Sebastian Kurz en Austria, después de las elecciones del domingo pasado, Europa retrocede otra vez a sus viejos fantasmas populistas y nacionalistas. Como una inquietante parodia de los años treinta del siglo pasado, la derecha se cierne sobre el continente, lo mismo en el Parlamento alemán que en el movimiento nacionalista catalán o en el error británico del Brexit. En todas las latitudes del planeta avanzan las opciones políticas enemigas del liberalismo.

La gran diferencia es que en el siglo XXI no hay un Estados Unidos que salga a la escena global dispuesto a defender la democracia liberal como hizo en la Segunda Guerra Mundial. La retirada estadounidense del liderazgo occidental, asumida motu proprio por Donald Trump, sigue pasando factura al mundo. Parece confirmarse lo que Lee Kuan Yew comentaba en un libro de entrevistas con Graham Allison. El XXI será un siglo asiático, decía el estadista singapurense. Conforme la decadencia europea se acentúa y Estados Unidos se repliega, China se alza orgullosa. El poder geopolítico se traslada del Atlántico al Pacífico. No en balde la prensa mundial presta atención inusitada al XIX Congreso del Partido Comunista Chino esta semana. Sabemos que el presidente Xi Jinping busca centralizar el poder. Lo que no está claro es que considere abrir espacio a la democracia en su país. En un discurso de más de tres horas para inaugurar el Congreso, el presidente chino mencionó reformas económicas e incluso ambientales, pero no dijo gran cosa sobre abrir espacios a una opción opositora partidista institucional.

A principios de este año Xi Jinping le habló al mundo para defender el comercio internacional y pronunciarse por la disminución de barreras arancelarias, en claro y agradecible contraste con el discurso de Donald Trump. No obstante, China sigue cerrada a la libertad intelectual. Existen barreras muy importantes al uso de Internet y en concreto de las redes sociales.

Por eso Lee Kuan Yew decía que, a pesar del incontenible avance y pujanza chinos, Estados Unidos podía mantener el liderazgo global en el siglo XXI: por su apertura a las ideas ajenas, esto es la libertad científica. Mientras en China se sigan censurando las opiniones distintas de la oficial, no habrá libertad para el saber y el avance tecnológico será más lento que en Estados Unidos. Estados Unidos no produce los mejores científicos del mundo, pero los atrae a sus universidades gracias a la libertad de discusión pública. Se pronostica un siglo XXI de liderazgos autoritarios, aunque hay esperanzas para quienes creemos en la democracia liberal. Una parte de esas esperanzas se funda en la vitalidad de la actividad universitaria norteamericana, ganadora este año de algunos de los premios Nobel científicos. Sapere aude.

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