EDITORIAL

López Obrador, el inevitable

En la monotemática vida con López Obrador como centro y eje, la pausa vacacional pudiera ser ocasión de acomodarnos bajo los nuevos escenarios y de tratar de entender lo que estamos viviendo y lo que puede venir.

No es sólo el tiempo político; también es el hecho de que haya signos y señales contradictorios en el gobierno y el que estemos bajo escenarios inéditos.

A esto se suma que a menudo, el Presidente actúa como si siguiera todavía en campaña. No es casual; se la pasó un buen tiempo de su vida en campaña.

Por momentos parece que va a ofrecer discursos de un político que ha entendido que ganó las elecciones y que gobierna para todos; pero también le sale su espíritu de candidato de oposición y le aparece lo belicoso.

Es probable que a veces se dé cuenta de ello; o que a quienes escucha se lo hagan ver. El Presidente no tiene fama de estar atento a lo que se le dice; algunos que han estado cerca de él así lo refieren, pero suponemos que en algunos temas ha de entender que debe escuchar, por la trascendencia que pueden adquirir al paso del tiempo y por las consecuencias que pueden provocar.

Hace algunos días, en una de sus largas conferencias matutinas, hizo referencia, con ciertos tintes de autocrítica, a la definición que le ha dado a cierta prensa, a la que llama fifí. Dijo que ya no la iba a nombrar de esa manera y que ofrecía disculpas por ello.

Sin embargo, inmediatamente después pidió permiso para que, de vez en cuando, le dejaran seguir haciéndolo. Lo que quería era sólo atemperar los ánimos. Pareciera que su opinión acerca de cierta prensa busca una tregua o algo parecido, pero al final sigue pensando lo mismo de ella: son fifís.

Nunca ha quedado claro si estas definiciones son sinónimo de una posición de clase o si es una forma de desacreditar un periodismo que ha sido crítico hacia López Obrador, en sus tiempos de campaña y ahora como Presidente.

En esto pareciera que lo que diga el diccionario de lo que es fifí —afeminado, que tiene modales extremadamente delicados— pudiera ser de menor importancia. Lo que adquiere relevancia es la manera en que se usa la palabra y las muchas intenciones que pudieran interpretarse, que se pueden buscar al decir fifí.

El Presidente tiene que actuar como tal. En varias ocasiones lo ha venido haciendo, pero cuando le sale su espíritu de candidato termina por perder más de lo que sus furibundos seguidores le festejan. La razón está en que si bien los más de 30 millones de votos le otorgan un espacio abierto para sus proyectos, no puede dejar de atender y escuchar a quienes ven las cosas de manera diferente, que son poco menos de la mitad de la población.

Al nuevo gobierno también le está costando trabajo organizarse y acomodarse. En temas como migración se ven claros sus objetivos y, sobre todo, su solidaridad. La presentación del programa migratorio, a cargo del INM, establece objetivos de corto y largo plazos en medio de una explícita solidaridad.

Por otro lado, al gobierno se le han aparecido lo que ha llamado “errores”; en voz del Presidente, “sólo la divinidad no se equivoca”.

Sin embargo, los llamados “errores” en los casos de la reducción del presupuesto para las universidades y la Cancillería, las declaraciones respecto a igualar los salarios del sector privado con los del gobierno, el texto sobre la autonomía universitaria, que provocó reacciones justificadamente airadas en el mundo académico, generan dudas y, sobre todo, sospechas, como nos decía ayer el historiador Carlos Illades. No van a cambiar mucho las cosas en la pausa. Lo que sí puede pasar es que todos entendamos y nos vayamos acomodando poco a poco. López Obrador es, como casi en todo, figura clave.

EDITORIAL

El presupuesto, la gran oportunidad de la oposición contra AMLO

En política, todo comunica. Las palabras y las acciones, evidentemente transmiten algo. También los silencios. Pero los programas, los proyectos y los presupuestos, pueden comunicar más contundentemente.

En las primeras semanas de su Gobierno, el Presidente Andrés Manuel López Obrador ha demostrado que el objetivo estratégico de su comunicación es fortalecer el respaldo de su base de seguidores, principalmente el de los más duros. Por lo mismo, la presentación del presupuesto 2019 –y su defensa– es, quizá, la prueba más complicada que ha tenido que enfrentar para alcanzar esa meta.

Primero, porque se trata de comunicar números, cantidades abstractas, sobre proyectos que aún están lejanos de hacerse realidad. Y segundo, porque en la pluralidad de intereses de su base de seguidores, cada uno tenía una prioridad distinta, y en muchos casos, asumían que era la misma que la de su líder. Evidentemente, aumentar el presupuesto en un área, provoca reducciones en otras. Esto ya generó a los primeros lastimados de la Cuarta Transformación.

Y si a esto sumamos que el tema financiero está lejos de ser el de mayor dominio discursivo del Presidente, la defensa del presupuesto no ha tenido la profundidad necesaria para blindarlo ante los afectados.

Mientras, del otro lado, académicos, intelectuales y activistas de agendas como la cultural, educativa, ambiental o de igualdad de género, han salido a medios a criticar, con absoluta claridad en sus argumentos y total legitimidad, el recorte presupuestal de sus respectivas causas.

Esto representa la mayor oportunidad en lo que va de esta administración para los partidos de oposición.

Esta oportunidad no está sólo en que legisladores del PRI, PAN o PRD suban a tribuna a vociferar contra las reducciones presupuestales a un sector. La oportunidad está en construir alianzas estratégicas, a mediano y largo plazo, con estos personajes de la sociedad civil, a los cuales el Presidente López Obrador les está dejando claro que sus temas, no serán prioritarios en su gobierno, al menos en el primer año.

Ofrecerles espacios, foros y atención a quienes, con toda legitimidad, quieran defender una causa. Y empezar entonces a delinear una agenda estratégica que por fin los reconecte con sectores de la sociedad que hace unos meses los habían descartado como sus representantes.

Las diferencias y el debate alrededor del presupuesto ofrecen la posibilidad de romper la dicotomía planteada por AMLO, donde junto a él están los buenos y quien a él se opone es parte de la Mafia del Poder; donde Morena representa al pueblo bueno y los demás partidos únicamente responden a los intereses de grupos de poder económico.

Hoy, hay personajes de reputación incuestionable, o de buena fama pública –varios que incluso en el pasado manifestaron afinidad por él–, alzando la voz para reclamar las prioridades del Presidente y su administración. Ellos, con su legitimidad y reputación, pueden ser los grandes aliados de la oposición para empezar a nivelar la balanza del respaldo social.

EDITORIAL

Universidad obligatoria

Enhorabuena, el poder reformador de la Constitución atenderá el tema de la exclusión de miles de jóvenes de la educación superior. De preescolar a universidad, la educación será un derecho para alcanzar el propio bienestar, según la primera línea del nuevo artículo 3o.

Derecho individual desvinculado del interés colectivo ¡El pensamiento individualista neoliberal al fin quedará consagrado en nuestra Carta Magna! Derecho de cumplir los sueños de ser abogado, contador, arquitecto… no ingeniero biológico, perito criminalista o geógrafo ambiental, porque esas carreras parecen muy raras para ser anheladas por un joven de 18 años. El Presidente quiere cumplir las auténticas aspiraciones de los jóvenes, no planear a largo plazo.

Las palabras que se usan en la Constitución tienen consecuencias, no son un mero ejercicio de estilo. Como ya aprendió el nuevo gobierno, hay miles de jueces bien pagados para aplicar la ley fundamental. Al vincular el derecho a la educación, en general, con el bienestar de cada individuo y establecer una obligación correlativa a cargo del Estado, los reformadores están restringiendo el tipo de políticas de crecimiento válidas. La exposición de motivos de la iniciativa ni siquiera menciona la inminente transformación del mercado laboral por la revolución cibernética que afectará el empleo de 66% de las personas con estudios superiores. Tampoco alude al “bono demográfico”, es decir, al hecho de que aún somos un país joven pero dejaremos de serlo paulatinamente en los próximos veinte años. Más aún, no hay compromiso de aumentar o siquiera mantener el presupuesto de las universidades. En resumen, la universidad obligatoria será algo así como mandar que se abra un vagón del Metro en hora pico y que se ordene a la gente que se arrime más pa’llá, porque debe entrar otro número igual de pasajeros. Y, si no caben los muchachos en los salones, podemos llenar anfiteatros. ¿Pero que hoy no existen? Bah, ya veremos. Unos estudiantes irán los lunes y los miércoles, y otros los martes y los jueves, ha propuesto el genial Moctezuma Barragán. Y los días sin clases podrán irse a hacer investigaciones en equipo… o al billar, pues la “generación 4T” no será ñoña.

La iniciativa de reforma al 3o constitucional está más comprometida con un país maquilador de los ochentas que con la actual economía del conocimiento. Es posible que, gracias a ella, México llegue a ser más igualitario. Por lo menos en cuanto a los títulos y la urbanidad: “Buenos días, licenciado”, “Con permisito, licenciadas y licenciados, me bajo en la siguiente estación”. ¿Y qué será de los artesanos, indígenas y mestizos, que no buscan ir a la universidad y son el orgullo de México en el mundo? ¿Ganarán bien sin convertirse en vigilantes en el Tren Maya? Hay malas señales. Fui a FONART a comprar mis regalos de Navidad y era un caos, la mitad de la tienda cerrada por “inventario”. Dicen que disminuyó 91% su presupuesto.

EDITORIAL

La fortuna de agradecer

El 12 de diciembre de este año, alrededor de 10 millones de personas visitaron la Basílica de Santa María de Guadalupe, en el cerro del Tepeyac. En el número más reciente del semanario católico Desde la Fe aparece un reportaje que reproduce el testimonio de 100 peregrinos que visitaron el templo la semana anterior.

Algo que llama poderosamente la atención es que la mayoría de los visitantes no van a pedirle algo a la Virgen de Guadalupe, sino a darle las gracias.

En ocasiones se le agradece a la Virgen haber salvado una vida. Noemí Pérez, de Azcapotzalco, entró al templo de rodillas cargando a su hijita de siete meses. La criatura, llamada Regina Guadalupe, estuvo a punto de morir después de nacida. Otras veces se le agradece que nos haya ayudado a realizar algo que parecía imposible. Jorge Armando llegó desde Veracruz para agradecerle a la Virgen por haberle dado fuerza para escapar del mundo de las drogas. Los favores otorgados a los hijos jamás se olvidan. Griselda Romero, de Chalco, lleva 10 años visitando a la Virgen el 12 de diciembre para agradecerle porque su hijo salió de la cárcel. Nunca faltan las curaciones milagrosas. Ernesto Ávila, de Aguascalientes, visitó el templo porque se le curó un agujero purulento que le había salido en el pie. En medio de la desgracia, cualquier cosa es buena para compartirla con la Virgen. Carlos Quero, quien sólo tiene una pierna, vino desde Tabasco porque le regalaron una silla de ruedas y se la quiso enseñar a su “mamita María”. Y en muchas ocasiones se le agradece sencillamente que todo vaya más o menos bien. El matrimonio Garrido, con sus dos hijos pequeños, caminaron durante tres días desde Tlaxcala para dar gracias porque tienen una familia unida, sus chiquillos están sanos y al padre nunca le ha faltado trabajo.

México casi siempre sale en los primeros lugares en las encuestas mundiales sobre felicidad. Hay comentaristas que no puede entender estos resultados. ¿Cómo puede ser posible que los mexicanos seamos tan felices? La lista de nuestras adversidades, se nos recuerda, es muy larga: inseguridad, violencia, pobreza, corrupción, ignorancia, desigualdad, desastres naturales, enfermedades, etc. Tendríamos que ser desdichados. Eso sería lo normal. ¿Acaso somos tan tontos que, a pesar de todas nuestras desgracias, podemos seguir estando contentos?

La psicología positiva –rama de la ciencia que ha progresado mucho en los últimos años– tiene una explicación que no se aleja mucho del sentido común. La dicha y la desdicha dependen de cómo interpretamos nuestra situación vital. Lo que importa, a fin de cuentas, es la actitud.

En unos días acabará 2018. Podemos enfocarnos en lo que no logramos y en lo que perdimos; o podemos resaltar lo que preservamos y lo que alcanzamos.

Saber agradecer no nos hace tontos, nos hace bienaventurados.

EDITORIAL

Historia del Corredor Transístmico

Es uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos desde el siglo XIX con Benito Juárez. Incluso desde antes, en los primeros años del siglo XVI, a partir de las expediciones geográficas realizadas por Hernán Cortés, comenzó a valorarse el Istmo de Tehuantepec como una ruta de comunicación y conexión entre los océanos.

Con el Corredor Transístmico, ahora llamado Corredor Transoceánico, lo que se busca es conectar los océanos Pacífico y Atlántico por medio de puertos y vías de tren, para poder agilizar el comercio con Asia, Estados Unidos, Canadá y Europa, y así poder dar otra opción similar a la del Canal de Panamá, pero con mayor cercanía y menor costo.

Son poco más de 200 kilómetros que hay de distancia entre el Puerto de Salina Cruz, en Oaxaca, y el de Coatzacoalcos, en Veracruz, cruzando por lo más estrecho del territorio mexicano. Por la vía férrea, debido al trazo del camino, pueden llegar a ser casi 300 kilómetros, pero muy poco para poder cruzar de un océano al otro.

Utilizando los puertos y uniéndolos por medio de vías de tren, la mercancía se puede transbordar en menos de 10 horas, del Océano Pacífico al Atlántico y viceversa; mientras que, si se llega a cruzar hasta el Canal de Panamá, serían aproximadamente seis días más.

Fue en diciembre de 1859 cuando se firmó en Veracruz el Tratado McLane-Ocampo; un acuerdo entre Estados Unidos y el gobierno liberal de México, encabezado por Benito Juárez. El tratado contemplaba la creación de una vía férrea que permitiera el derecho de tránsito a perpetuidad por el Istmo de Tehuantepec, por un pago de cuatro millones de dólares.

El acuerdo nunca fue ratificado por el Senado de Estados Unidos; sin embargo, en 1859, se inició la obra de construcción de la vía férrea, la cual fue inaugurada en 1894, pero carecía de instalaciones y terminales portuarias eficientes, por lo que el proyecto de construcción fue cedido a la empresa londinense Pearson and Sons, a la cual se le encargó su remodelación, así como el reacondicionamiento de los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos.

Fue bajo el gobierno del general Porfirio Díaz cuando se terminó finalmente la construcción del ferrocarril, el cual fue inaugurado oficialmente el 23 de enero de 1907.

Pero el auge experimentado en la región del Istmo fue seguido de un periodo de crisis económicas, políticas y sociales, con las cuales se vieron canceladas las posibilidades de desarrollar la región que, aunado a la apertura del Canal de Panamá (1914), trajo consigo la desvalorización de la zona como ruta interoceánica.

Los presidentes desde José López Portillo, Vicente Fox, hasta Enrique Peña Nieto, revisaron el proyecto. No prosperó.

Ahora en México se busca aprovechar este nicho de una vez por todas a través del Istmo de Tehuantepec; una idea que no es nueva, pero que por años no se ha podido concretar o por temas políticos o económicos.

Ahora el Presidente Andrés Manuel López Obrador se propuso, de una vez por todas, materializar el Corredor Transístmico.

La semana pasada tuve la oportunidad de presenciar, junto con el responsable de las Zonas Económicas Especiales (ZEE), Rafael Marín Mollinedo, y el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, el inicio de las evaluaciones técnicas del proyecto, las cuales consistieron en la inspección a las vías férreas desde Salina Cruz, Oaxaca, hasta la localidad de Medias Aguas, Veracruz.

El gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat (centro), con Bibiana Belsasso y Rafael Marín Mollinedo, responsable de las Zonas Económicas Especiales. Foto: Especial

Fue el primer recorrido que hace el representante del Gobierno federal con el estatal para inspeccionar y conocer el estado físico en que se encuentran las vías férreas. Lo realizamos a bordo de un vehículo tipo Hi-rail. Rafael Marín Mollinedo me explicó que eran 304 kilómetros de vía, pero que se iba a hacer especial énfasis en un punto, “el tramo más conflictivo para nosotros, que es el que se va a estudiar, es el tramo que va de aquí hasta una estación que se llama Mogoñé, que es donde pretendemos nosotros corregir las condiciones de las vías del tren”.

Sobre el Puerto de Salina Cruz, Rafael me comentó que era en ese lugar donde “realmente va a iniciar el proyecto del desarrollo del istmo; pretendemos hacer funcional este puerto que actualmente tiene muy poco movimiento, y para ello nosotros vamos a dragar para darle la funcionalidad de que puedan atracar barcos de gran calado que vengan de Asia, que crucen el Pacífico y vengan y descarguen en este puerto; aquí se van a hacer, se van a ampliar los muelles que están ahí para que tengan capacidad para albergar dos barcos grandes al mismo tiempo, y ahí mismo se van a modernizar esas grúas para que esa terminal de contenedores nos ayude a que ahí se descarguen todos esos contenedores y se transborden al tren que llega a esa misma terminal”.

Platicando con el gobernador Alejandro Murat, éste se dijo convencido de “que este proyecto significa para Oaxaca y el sureste de México lo que en su momento el Tratado de Libre Comercio; aquí tenemos, sin duda, el centro logístico más importante a nivel mundial ahora que se consolide, tenemos 12 tratados de libre comercio en la Zona Económica Especial, y bueno, lo más importante, ahora vamos a tener la infraestructura para generar un gran corredor industrial de valor agregado, así que Oaxaca está de fiesta”.

Durante el recorrido, el mandatario estatal agradeció al Presidente López Obrador que a escasos cuatro días de que haya iniciado su administración, esté cumpliendo su palabra; incluso, muy al estilo del Ejecutivo federal, dijo: “Nos cansamos ganso que esto va a salir para adelante a favor de Oaxaca”. Y es que como comentó, “desde hace años no se daban las condiciones políticas para poder desarrollar este proyecto, que para nosotros significa más Oaxaca y más mundo en Oaxaca”.

Marín Mollinedo me platicó que este corredor permitirá “cruzar mercancías de Asia, hacia la costa Este de Estados Unidos, que tiene mucha demanda, hay mucha demanda; el Canal de Panamá está saturado, entonces esto puede ser una válvula de alivio para la demanda que existe y que no se ha podido atender en el Canal de Panamá”.

Aunque fue enfático en aclarar que no se pretendía competir con el Canal de Panamá, “simplemente lo que queremos es que se genere el tráfico de mercancías y de contenedores entre el Océano Atlántico y el Océano Pacífico, y que a través de esa conectividad que representa el Istmo de Tehuantepec, porque es la parte más corta, la parte más angosta de la República”.

Por su parte, el gobernador de Oaxaca enfatizó que éste es el proyecto que detonará no sólo a la entidad, sino todo el sureste de México y Centroamérica. En el estado, me dice, están haciendo una planeación estratégica para poder tener un corredor industrial de valor agregado. Aparte del traslado de mercancías, están convencidos de que estas condiciones comerciales y fiscales y regulatorias les permitieran a las empresas globales encontrar un espacio para poder generar eficiencia en sus costos y logística.

Por su parte, el responsable de las Zonas Económicas Especiales me dijo que el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec será la punta de lanza de más proyectos a su alrededor; “queremos hacer seis parques industriales en todo el corredor para que se transformen las mercancías, se pueda enviar hacia cualquier parte del mundo, hacia el Océano Pacífico, hacia el Océano Atlántico, mercancías que se produzcan en México, que se transformen en México y que le generan valor agregado y que eso es lo que da a una economía fortaleza”.   

Nos subimos al Hi-rail para recorrer la vía del tren. Lo que más me impresionó es que la vía ya está. Esto es importantísimo, porque prácticamente la vía de paso está hecha y no se tienen que expropiar terrenos. En lo que se va a tener que trabajar es en las curvas y las pendientes, para que el tren se pueda desplazar a mayor velocidad. Modificar las pendientes también es fundamental para que los trenes puedan hacer el recorrido, aunque tengan mucho peso.

Durante el recorrido, en el cual también estuvieron técnicos especialistas que evaluaron las vías férreas, Rafael me explicó que el tramo más crítico consistía en alrededor de 58 kilómetros “donde están más complicadas las curvas y las pendientes. Son pendientes muy empinadas y unas curvas muy cerradas, que es necesario ajustar para darle velocidad al tren… si la pendiente está muy pronunciada, los trenes con mucha carga no van a poder subir”.

Pero además, me dice el gobernador Murat, se tiene la oportunidad de que este sea un centro logístico a nivel mundial, que pondrá a Oaxaca, y a todo el Istmo, en el centro para lograr que haya un alto nivel de proveeduría local, lo cual beneficia a los oaxaqueños.

Murat afirma que el motor de crecimiento a nivel mundial es Asia. Y la salida que se tiene en Salina Cruz los pone en una condición única y con una gran ventaja para poder hacer todo de ese centro logístico el motor de crecimiento para México. Y además, con la agroindustria que se está dando en el estado se podrá comercializar de una mejor manera y con oportunidades laborales importantes para los oaxaqueños.

Otro de los temas del que poco se ha hablado sobre este Corredor Transoceánico, es que podría ser la única frontera física que hay para poder tener un registro de quién entra a territorio mexicano. La frontera entre México y Guatemala es muy porosa y no tiene ningún control. En esta zona del Istmo la franja que es tan estrecha, poco más de 200 kilómetros, es, cómo le digo, la única manera que se tiene para, efectivamente, poder controlar la frontera y la gente que ingresa a México.

Nos explican que este proyecto tardará unos tres años en concluirse, hoy ya hicimos el primer recorrido y ahora sí, tener un acceso de conectividad interoceánico parece ser una realidad para México.

EDITORIAL

La nueva escuela mexicana

El secretario de Educación Pública de la 4T, Esteban Moctezuma, destacó dentro del torrente informativo que las mañaneras del Presidente López Obrador generan.

Lo hizo por dos razones: el alcance y trascendencia de la nueva reforma educativa y por argumentar en tono constructivo, frecuencia disonante en la partitura siempre “respetuosa”, pero igualmente hostil del entorno presidencial, sea Gabinete o Congreso, al defender causas y denostar resistencias.

Moctezuma Barragán eligió la pedagogía de lo positivo, construir en lugar de destruir. El nuevo marco jurídico en el cual buscan educación pública mejor y mayor,  debe sortear varias aduanas, primero las legislativas a nivel federal, luego en 16 más uno de los Congresos locales, lo que consumirá tiempo y puede afectar la inercia del arranque.

Segundo; responder las inquietudes que produce una promesa de campaña impulsada a rango constitucional. Demostrar que no habrá retorno al pasado, que los maestros están al centro de la política pública, pero no por encima; que evaluación y capacitación no serán ficción populista; que más becas y mayores oportunidades para niños y jóvenes irán de la mano con calidad y prospectiva apegada a realidades laborales, culturales, económicas y sociales del país; incluso, más allá de la 4T.

El secretario de Educación Pública reconoció que existe un magisterio experimentado, estudioso, comprometido en cuerpo y alma con su tarea. Maestros convencidos de que no están formando solamente empleados, sino ciudadanos, ciudadanos con conciencia social, solidaridad y sentido de pertenencia sobre su comunidad; ciudadanos que respetan el medio ambiente y que buscan, sobre todo, ser buenos mexicanos.

Al reconocer que parte sustantiva de las inconformidades del magisterio son deudas administrativas, competencias de la SEP, se comprometió a resolverlas; Esteban Moctezuma habló de un gran acuerdo educativo, convocó a toda la sociedad a fortalecer el estado de bienestar.

La iniciativa reconoce por primera ocasión al docente como agente de cambio, le garantiza desarrollo profesional a través de un nuevo servicio de carrera profesional del magisterio. En el texto del artículo tercero constitucional aparece por primera vez el concepto de las niñas, niños y jóvenes como interés supremo de la educación que imparte el Estado. El trayecto de la nueva escuela mexicana orbita a su alrededor.

A los principios tradicionales de la educación se agregan la integralidad, equidad y excelencia, ingredientes básicos de la educación pública que imparte el Estado. Al hablar de equidad estamos, dijo Esteban Moctezuma, conscientes de que en México la educación más pobre se les da a los más pobres; por eso nos avocaremos a fortalecer el sistema educativo y romper una de las causas de pobreza endémica en el país.

La reforma consagra al fortalecimiento de las escuelas normales y de las instituciones de educación superior, que forman docentes para mejorar los métodos de enseñanza y la calidad de su apostolado. No se puede tener mejor educación sin ir al origen de la formación en las escuelas normales, a las cuales se les dará especial atención.

Al hablar de educación integral, el secretario Moctezuma explicó que la nueva reforma establece la obligatoriedad en planes de estudio de promover valores; civismo, historia, cultura, arte, deporte y respeto al medio ambiente. Suma, una nueva visión regional que formule contenidos y políticas diferenciadas, acordes a un país pluriétnico, pluricultural, como México.

La educación debe reconciliarnos a todos los mexicanos, igualarnos e integrarnos. Los sindicatos no renuncian a trabajar junto con la autoridad educativa cuando defienden sus derechos laborales, pero la autoridad educativa tampoco renuncia a ser rectora de la educación pública al trabajar cerca de ellos. Todo el trabajo educativo se hará considerando siempre la opinión de maestras, maestros, sociedad, padres de familia y alumnos.

La nueva escuela mexicana con una pedagogía que también será, la nueva pedagogía mexicana. Líneas discursivas que abonan a su compleja implementación. Beneficio de la duda obligado ante el rezago perpetuo. Tono y frecuencia que suman en lugar de golpear y amenazar. Destaca el ánimo conciliador, no pendenciero. Punto extra.

EDITORIAL

La pesadilla/ilusión democrática liberal

Alexis de Tocqueville en La democracia en América hablaba del Poder Judicial, los legistas, como una élite que retiene, en su esencia, la nostalgia aristocrática: el único contrapeso capaz de dominar las pasiones mayoritarias. Mucha de esta mística se ha perdido con el tiempo, pero hoy la Suprema Corte de Justicia de la Nación es uno de los pocos contrapesos constitucionales no controlados por Morena.

En estas últimas semanas, los Poderes Judicial Ejecutivo y Legislativo se encuentran en una tensión originada, primero, por las medidas de austeridad republicana del gobierno de AMLO: la disminución de salarios y la iniciativa de sustituir a la SCJN por un Tribunal Constitucional que incluiría al Tribunal Electoral. Otra tensión se originó por la terna enviada al Senado por el Presidente de la República para suplir la vacante del ministro Cossío, la cual contiene dos candidatas cercanas a Morena. El incendio se aviva con la elección, en enero, del nuevo presidente de la SCJN.

José María Maravall, sociólogo y catedrático español y ministro de Educación y Ciencia en los dos primeros gobiernos de Felipe González, explica que, en democracias, los gobernantes se enfrentan a las cortes, cuando tienen un capital político amplio, cuando la oposición es débil y la credibilidad del sistema legal y de las cortes es bajo. Dado lo anterior, los recientes acontecimientos se pueden leer como un episodio más de intervenciones políticas que utilizan mayorías movilizadas para modificar el estado actual del derecho. Hay ejemplos en donde esta intervención deteriora la democracia u otras en donde agiliza sus resultados.

Un ejemplo que es poco preferible es el de Carlos Menem. El expresidente argentino contaba con un amplio apoyo legislativo y popular el cual le permitió modificar la composición de la Suprema Corte. Maravall cita a uno de los miembros de aquella Corte: “Mis únicos jefes son Perón y Menem… No puedo tener una interpretación contraria a la del gobierno”. Luego de que Menem tuvo el apoyo para modificar la estructura e integración del Poder Judicial, se observó el movimiento contrario: el nuevo Estado de derecho atentaba contra los derechos políticos y civiles de las personas. El Poder Judicial solapaba estrategias antidemocráticas en democracias.

La intervención política en el Poder Judicial no es siempre indeseable. No son pocos los ejemplos en donde esto ha sucedido: Alemania, Polonia, Bulgaria o Lituania han tenido que modificar sus sistemas de justicia para atender las necesidades de sus nuevos regímenes. De acuerdo con World Justice Project, México está en el lugar 92 de 113 en el Rule of Law Index. Chile, una economía parecida a la nuestra, se desempeña de una mucho mejor manera (27). El reconocer la ineficiencia de nuestros sistemas de justicia, implica también un consenso para intervenir y corregirlos, cuidando obsesivamente que prevalezca la prudencia política y una férrea convicción por los valores democráticos.

EDITORIAL

70 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

Alguna vez todas y todos hemos hablado de los derechos humanos. Pero, ¿verdaderamente sabemos qué son? Pues hoy vale la pena tener unas líneas básicas.

Saber, por ejemplo, que estos son el conjunto de privilegios que garantizan la dignidad de todas las personas, son la base de las sociedades pacíficas y del desarrollo sustentable. Saber que son los gobiernos quienes  tienen  la responsabilidad de velar porque todos sus ciudadanos, sin distinción, gocen de las mínimas condiciones de una vida digna de ser vivida. Es decir, la Declaración Universal de los Derechos Humanos es un proyecto de humanidad, y lo que buscan es representar una visión a la que queremos llegar como seres humanos, y lo hace a través de  30 artículos que enarbolan la libertad, la justicia y la paz en el mundo.

Es por lo que frases como que los derechos humanos defienden a delincuentes, que estas garantías se deben  votar, o plantear posturas claras en contra del derecho a decidir de las  mujeres, en contra del matrimonio de las personas de la diversidad sexual, de la identidad de género y conductas discriminatorias y en menoscabo de las personas  por su discapacidad, el tono de piel y el origen, así como acciones tales como la esclavitud y la trata de personas, lo que hacen es violentar claramente el derecho al goce a una vida digna.

Lo mismo sucede al escuchar, por ejemplo, en del Congreso de Nuevo León, que quieren desde sus principios religiosos, legislar sin entender que una cosa es el derecho al libre credo y otra, imponer creencias y conductas que conllevan a dar tratos discriminatorios, violando derechos humanos. O, por ejemplo, a  postulantes a la Suprema Corte de Justicia de la Nación que han dictado resoluciones claramente en contra de personas con discapacidad o que nos tardamos años en reconocer que las trabajadoras del hogar tenían derechos laborales.

Ambas posturas, provenientes de la sociedad o del gobierno, ignoran que los derechos humanos son una conquista de mujeres, de hombres, de grupos sociales y de pueblos. Es no darse cuenta de que estamos frente al proyecto más importante de la humanidad.

Y es qué, ¿quién podría estar en contra de reconocer que todos los seres humanos nacemos libres e iguales?, ¿quién podría estar en contra del derecho a tener juicios justos y con un debido proceso?, o en contra del  derecho a la salud, a tener una familia, educación, o a tener una identidad, o ¿quién podría estar en contra del derecho a la libertad de expresión?

Antonio Guterres, secretario general de la ONU, nos recordaba que la declaración universal es el documento más traducido en el mundo e invitaba a que nos aseguremos que las  palabras se tradujeran también en medidas concretas.

Por cierto: este fin de año denle a su trabajadora del hogar un aguinaldo digno y en efectivo, como lo quisiéramos para nosotros. Nada de blusitas o pijamas.

EDITORIAL

Maquiavelo para mujeres

El pensamiento maquiavélico explica que seamos Homo sapiens. Las dos principales diferencias entre los gorilescos Australopithecus, que habitaban África hace cuatro millones de años, y nosotros, los humanos, es el gran tamaño de nuestro cerebro y de nuestras bandas.

Para poder lidiar con yernos, suegras, jefes, vecinos incómodos y zánganos de la comunidad somos primates cabezones. Incluso nuestras diferencias cognitivas respecto a los avanzados Neandertales se explican por el pensamiento maquiavélico. Con cerebros de la misma talla, ellos tenían una visión superior, útil para la caza; nosotros, una corteza frontal hiperdesarrollada que nos da la posibilidad única en la historia evolutiva de hacer razonamientos sociales de quinto nivel de intencionalidad. Del tipo: “Ricardo piensa que Martí piensa que escribir en un diario financiero hará que el electorado piense que tiene algo de tecnócrata y así trate de competir con el perfil científico de Claudia, cuando lo que realmente yo creo que Batres atribuye a la opinión pública es creer que ella tenía el favor de López Obrador, que pensaba que la ciudadanía pensaría que una mujer sería mejor gobernante de una ciudad progresista”. Seguir un hilo de este tipo no lo podía hacer un Neandertal hace 200 mil años; ya ni se diga un Homo erectus, con todo y que había domado el fuego, hace 600 mil años.

Ahora bien, si el pensamiento maquiavélico es unisex, no así el estilo con el que se ejerce. Siguiendo mi lectura del libro Human evolution, de Robin Dunbar (Oxford UP, 2016), las mujeres suelen querer tener “mejores amigos para siempre”, mientras que las amistades de los hombres son más casuales. Las amigas cercanas se apoyan emocionalmente, pero cuando rompen, lo suelen hacer de manera catastrófica y sin vuelta atrás. Las relaciones masculinas, más frívolas, en cambio, también se reconstruyen más fácilmente. Las mujeres tejen sus amistades cercanas todo el tiempo, a pesar de la distancia; los hombres suelen dejarlas de lado cuando se mudan o cambian de empleo.

Los hombres tienen más cantidad de “amigos” en Facebook y en la vida real, pero las amistades de las mujeres son más intensas. Los hombres adoran los clubes y las pandillas, como los que se usaban para cazar y para la guerra. ¿Las mujeres, debemos inferir, son menos tribales y sectarias?

En la historia humana, las religiones chamánicas están más asociadas a las mujeres que las religiones doctrinales, normalmente acaudilladas por sacerdotes carismáticos varones. Las primeras están fundadas en la experiencia y prestigio de yerberas y sanadoras; las segundas en jerarquías sacerdotales, de Papas o mesías tropicales. La última gran victoria del patriarcado fue, mediante la caza de brujas hace algunos siglos, la desposesión de la ciencia y práctica profesional de las mujeres. La contraofensiva es el movimiento feminista contemporáneo que nos ha dado #MeToo, así como las dos figuras políticas más poderosas de México, después del Presidente: Sheinbaum y Sánchez Cordero.

EDITORIAL

AMLO y la Corte. Primer agarrón

La decisión de la Corte de frenar la propuesta sobre las remuneraciones está en el terreno de sus atribuciones, por más que no le guste al Presidente López Obrador y que la decisión tenga, con razón, alta dosis de impopularidad. En medio de las propuestas de austeridad, parece un sinsentido oponerse a una medida que tiene como objetivo buscar la manera de redistribuir los dineros del gobierno.

No es razonable que se le aplauda a la Corte sólo cuando sus fallos los veamos positivos o favorables. Tampoco tiene sentido que el Presidente critique la integración de la SCJN, siendo que hace algo parecido a lo que señala. La terna que envió para sustituir a José Ramón Cossío le es totalmente afín, las y el candidato han tenido algo qué ver con López Obrador, en algunos casos ha sido pública la cercanía.

A pesar de las críticas que se le han hecho al mandatario, algunas de carácter ético, no las ha tomado en consideración y no ha hecho comentarios al respecto. Como se ha venido señalando, la Corte se está convirtiendo en un contrapeso fundamental para la vida política del país. No se alcanza a ver otro contrapeso en los próximos años, sobre todo porque es uno de los tres Poderes de la Unión, es sabido, pero también es bueno recordarlo. En el Congreso lo único que salva que Morena no arrase de todas todas es el principio de mayoría, y quisiéramos pensar que también una cierta dosis de sensatez.

Lo que es claro es que a la oposición le alcanza para muy poco. Está destrozada y sigue sin hacer un acuse de recibo del golpazo que se llevaron el 1 de julio. No encuentran cómo poder ubicarse para echar a andar su proceso de recuperación, al tiempo que está y se ve diluida y también ajena a los ciudadanos. Hasta parece que no existe. De no ser por la pluralidad establecida, la cual se ha asumido en los medios como principio y como parte de las reglas de la democracia.

El futuro no es nada favorable para los hoy chiquipartidos. Podríamos en tres años ver de nuevo un triunfo de Morena, corregido y aumentado. Independientemente del análisis que merece el fallo del TEPJF en el caso de la elección para gobernador de Puebla, si la decisión hubiera sido la de anular el proceso para repetirlo, las probabilidades de que Morena triunfara serían altísimas, lo que vendría a confirmar, ya con el Presidente formalmente en funciones, la potencia y presencia del partido.

El enfrentamiento entre la Corte y López Obrador, junto con los mensajes directos que ayer le envió al TEPJF por el caso Puebla, están provocando confrontaciones delicadas que van más allá de los escarceos entre estos dos poderes. Hoy, más que nunca, López Obrador debe atender el peso que tienen sus palabras y lo que pueden repercutir. El pasado fin de semana, en función de todos los señalamientos y adjetivos que le lanzó a la Corte por el tema de las remuneraciones, un grupo de sus seguidores convocó a una protesta por la decisión que se tomó en la SCJN.

Lo que hay que atender es que el deterioro en la imagen de la Corte podría llevar a una mayor concentración del poder presidencial. El papel que ya juega Morena en el Congreso, junto con el manifiesto apoyo popular que tiene López Obrador, puede llevar a escenarios de consecuencias impredecibles. La dinámica del país nos va a colocar en escenarios como éste, va a ser parte de la construcción de la nueva realidad. La autonomía y respeto entre poderes será fundamental. No se trata de plantear que hay que acostumbrarse, pero todo indica que esto apenas comienza.

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