Exhiben imágenes inéditas del fotógrafo Manuel Álvarez Bravo

Ciudad de México.- Un grupo de 168 imágenes con modelos anónimos, sin identificar, registro de origen, ni edad o profesión que el fotógrafo mexicano llamado el “poeta de la luz” tomó en las décadas de los años 30 y 50 del siglo pasado, integra la exposición “Se busca. Retratos inéditos de Manuel Álvarez Bravo”, inaugurada en el Museo Archivo de la Fotografía de la Ciudad de México.

Se trata de fotografías en blanco y negro que develan actitudes, costumbres e incluso ideas del México moderno a partir de personas de la vida cotidiana, no artistas ni individuos públicos, sino personas de la calle.

De las imágenes que exhibe el proyecto de la Asociación Manuel Alvarez Bravo, 105 están impresas en plata sobre gelatina y las otras 63 por medios digitales, resguardadas por años en el archivo del fotógrafo, que fue inscrito hace cuatro meses en el Registro Internacional Memoria del Mundo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

De acuerdo con Aurelia Álvarez Urbajtel, directora de dicha asociación y una de las curadoras de la muestra, la exposición nació del deseo de identificar a los numerosos personajes sin registro, capturados por el llamado “poeta de la luz” entre los años 30 y 50 del siglo XX, descubiertos durante un proceso de catalogación que emprendió la asociación a su cargo.

“Se trata de personajes que él conoció, no sabemos cómo, si fue personalmente o eran sus amigos, si se los mandaban otras personas o era gente que quería que le hicieran un retrato, o gente del entorno de su vida cotidiana, esa es la gran pregunta justamente. Es una exposición llena de incógnitas”, dijo Álvarez Urbajtel a Notimex.

Refirió que el rastreo de los modelos se hizo a través del proyecto que da título a la muestra, el cual inició en julio de 2017 con una campaña fondeadora para imprimir las imágenes que ahora aterrizan en esta exhibición.

Dejó en claro que dichas imágenes ya fueron catalogadas, “nos queda un pequeño porcentaje y revisando las imágenes, que siempre es (un trabajo) tan entretenido, vimos retratos de personajes que cada vez nos intrigaron mas, y al final decidimos reunirlos para presentarlos en esta exposición”.

De acuerdo con la promotora cultural, la muestra tiene el objetivo de difundir, principalmente entre las nuevas generaciones, el material del acervo que dicha asociación ha digitalizado y catalogado, y que representa alrededor de 95 por ciento de los casi 35 mil negativos que posee.

Sin un eje temático o conceptual, las piezas que montaron en sala, una tras otra como un abanico de rostros, estará abierta hasta el próximo 27 de mayo.

 

Exposición “Madera y color” inunda el Centro Cultural San Pablo

Jenny SÁNCHEZ

“De madera y Color” es el título de la expocisión que se muestra en el Centro Cultural San Pablo, la cual reúne cinco estilos diferentes de talla y decoración en madera.

Las piezas que en la exposición se muestran son irrepetibles con estilos que se han mantenido fieles a través del tiempo y que han sido exitosas en el mercado del arte popular.

En la muestra se presentan las personalidades de los artesanos Luis Pablo Mendoza; Manuel y Ruvi Cruz; Narciso y Rubí González, Quirino Santiago y Tribus Mixes.

En el texto que acompaña la exposición explica que el arte popular refleja su riqueza cultural a través de la creatividad en los talleres artesanales que fomentan el trabajo en equipo y la unión familiar, apoyando así la cohesión social, el desarrollo económico y cultural de quienes lo realizan.

Se reconoce que la magia de Oaxaca existe en la gran diversidad de climas que se vuelven hogar de diferentes especies de flora y fauna que, al encontrarse con artistas, se vuelven inmortales a través del modelado de madera, y fascinantes con su decoración.

La exposición estará todo hasta el mes de marzo para poder admirar las piezas irrepetibles y la entrada es libre.

1450 Ediciones, el espacio para los autores y temas oaxaqueños

*1450 Ediciones, del diseñador Mario Lugos y del escritor y editor, Cuauhtémoc Peña, es una editorial oaxaqueña promotora de expresiones cultuales y artísticas de la entidad

*La iniciativa será presentada al público este jueves en el Centro Cultural San Pablo, en punto de las 18:00 horas

*Buscando impulsar y diversificar las letras en Oaxaca, 1450 clasifica sus títulos en tres series: Investigación, Literatura y Arte

 

 

TERRITORIO SCORE

 

 

1450 Ediciones es una editorial de Oaxaca que se constituye en 2015 como una empresa cultural independiente. Se trata de una iniciativa de Cuauhtémoc Peña (escritor y editor) y Mario Lugos (diseñador), quienes aprovechando la experiencia obtenida en más de dos décadas en las tareas relacionadas con la edición de libros y publicaciones diversas, se propusieron fundar una editorial, cuya misión es darla un lugar en el mundo editorial a los autores y/o temas oaxaqueños.

“Como personas vinculadas al arte y la cultura, siempre habrá que regocijarse de una expresión cultural de la institución de la que venga, no cansarnos de divulgarlas e invitar a la gente a participar en el entendido de que es una forma de difundir la cultura”, expresó Cuauhtémoc Peña.

Buscando impulsar y diversificar las letras en Oaxaca, 1450 clasifica sus títulos en tres series, que son Investigación, Literatura y Arte, sumando a la fecha un total de 4 títulos:

Zapatos en las piedras/ Shoes on the rocks Coordinador: Raúl Gatica; Propuesta de redacción de un plan de desarrollo municipal de Ana Luz Ramos Soto; El peregrinaje chatino. Los caminos de Juquila de Moisés Soriano y Mario Lugos; Atardecer en la maquiladora de utopías de Robert Valerio; El ejemplo de una vida. Porfirio Díaz, su vida, su obra de Enrique Cortés Guzmán; 12 Historias de amor y otra estafa de Cuauhtémoc Peña; La alquimista de Guadalupe Ángela; Un son mexicano llamado chilena de Baltazar Velasco; Teposcolula. Aquellos días del Siglo XVI de María de los Ángeles Romero Frizzi; Ruaa Didi/ El bocón de Víctor Terán; Mi abuela es una sirena y mi abuelo es un camaleón de Cuauhtémoc Peña; Sembrando sonidos de Alma Rosa Espíndola Galicia/Marcial Rodríguez Hernández/Jehú Reyes de la Rosa y Tallando una tradición: El trabajo y el comercio de alebrijes y otras tallas en madera de Oaxaca de Michael Chibnik.

Este jueves, la editorial se presentará ante el público en el Centro Cultural San Pablo, contando con la presencia de la Dra. María Isabel Grañén, presidenta de la Fundación Alfredo Harp; del Mtro. Ignacio Toscano, encargado del Despacho de la Secretaría de Cultura y, del director de la Feria internacional del Libro de Oaxaca, Guillermo Quijas;  además de los autores de las distintas obras de la editorial.

 

 

Leonel Villegas… entre óleo y arenas

Erving AMBROSIO/Revista Círculo

En Oaxaca un nuevo semillero de artistas brota en esta década, similar a la de años pasados, identificados con sus sueños, sus creencias y sus referencias, dispuestos a demostrar que el talento de cada uno es especial, digno de ser admirado.

En esta corriente encontramos a Leonel Villegas, un joven artista plástico oaxaqueño e independiente, que encuentra ese vínculo entre la pintura y la gráfica, y la forma de trabajar en convivencia con este binomio.

 

INFANCIA ACCIDENTADA

 

Leonel nace en 1985, es originario del pueblo zapoteco de San Pedro el Alto, Zimatlán, Oaxaca, pero de inmediato emigra a San Francisco Yucucundo, pueblo mixteco de donde es originaria su madre, pero sólo 3 años, regresa a San Pedro para vivir ahí otros 3 más.

Iba en quinto de primaria cuando llegó a vivir a Zimatlán de Álvarez, en sexto año se traslada a la capital oaxaqueña, regresa a San Francisco para estudiar solo año y medio de secundaria y la culmina en la capital del estado.

Estudió en la Prepa 7 y de ahí cursa la Instructoría en Artes Plásticas y visuales de la UABJO, se sale en el 3er. año para estudiar de lleno la Licenciatura en Artes Plásticas y Visuales de la Escuela de Bellas Artes de la misma universidad.

En una pausa, Villegas nos explica, “Elegí esta carrera porque es el único lugar donde me siento libre, con esa facilidad de vivir, haciendo lo que me gusta, desde muy pequeño me impresionó la talla de piedra y en la escuela el uso de lápiz, color y papel, servían de refugio para mi creatividad imaginaria”.

En la secundaria recibía algunas clases de dibujo y pintura.

Durante su estudio en la universidad colaboraba con el maestro Shinzaburo Takeda, como estudiante lo apoyó alrededor de 2 a 3 años, cuando salió de la carrera todavía estuvo otros 3 años más.

También se le da la docencia, estuvo temporalmente como encargado de la clase de Gráfica de la UABJO, también del taller de Litografía y se hicieron algunas carpetas y organizaron exposiciones en el museo de Huajuapan de León, por ejemplo.

 

BUSCA SU CAMINO

 

Con el afán de libertad y buscando aprender nuevas cosas, Leonel Villegas emprende el vuelo, buscando nuevos ambientes y panoramas, crea junto con su novia, la también talentosa artista gráfica Dulce Aquino, su propio taller y trabaja a la par con su hermano, el grabador Inocencio López Villegas.

Juntos hacen un equipo, han trabajado en varios proyectos, dando clases, cursos y talleres. Sin embrago también viven esa parte individual e independiente, llevan cerca de dos años colaborando.

 

ENTRE EL ÓLEO Y ARENAS

 

Actualmente Leonel utiliza en su trabajo el óleo con arena sobre lienzo, y su estilo lo considera figurativo abstracto, “todo trabajo pasado ha sido un ejercicio, un proceso que uno va encontrando en sentirse bien con lo que uno hace en su momento”, señala.

Sus obras ya han sido expuestas en escenarios de Japón, en Canadá, en el Instituto de Artes y Ciencias en IMAX en Texas en EUA, Francia y Argentina, en México en la universidad Ibero en Puebla y por supuesto, en el museo Rufino Tamayo en Oaxaca, Huajuapan de León, Pinotepa de Don Luis y Tuxtepec.

Se ha sentido influido por grandes de la actividad pictórica como Jean-Michel Basquiat, Francis Bacon, Sergio Hernández, y el mismo Takeda.

La arena cubre el lienzo, el óleo hace su parte, y dentro de este mar de imágenes encontramos diversos personajes como: equinos, hombres conejos, calaveras, agaves, pulpos, frutas, rostros, arlequines, peces, naturaleza muerta, palmeras, garzas, cocodrilos, cangrejos, etc.

No puede faltar la sugerente forma del cuerpo femenino, vista por él mismo, provocando emociones aún un poco más fuertes, incluso, observamos en sus cuadros temas prehispánicos, como un reconocimiento a nuestros ancestros… una muestra de dónde venimos.

Salvador Sánchez, catedrático y amigo del pintor lo define así, “El maestro (Villegas) en forma clara, precisa y vibrante, es capaz a través de su obra en óleo y arenas de adentrarnos a un sinfín de mundos simbólicos, estancias donde el espectador puede encontrar su pasado, su futuro y su presente. Una magnifica forma de percibir la realidad”.

Refiriéndose a la arena como miles de partículas Leonel expone, “La partícula está en todos lados, es algo dentro del polvo y la luz, es un ideograma geométrico perfecto, y todo cuanto existe está hecho de ella”.

Sánchez culmina su crítica, “Su trabajo es una elegante fusión de sueños, realidades atravesadas, atmósferas cálidas y frías… un laberinto donde vale la pena perderse para encontrar nuestro camino”.

 

LA INSPIRACIÓN

 

Para Leonel, este concepto (inspiración) es un acto de estar en contacto con los materiales, un ejercicio de observar y sentir, de compartir estados emocionales, esto va surgiendo con un ejercicio de estar con el lápiz o el pincel.

“Hago bocetos, plasmo ideas, hay cosas que me sorprenden en el día a día, este sentimiento me interesa plasmarlo, abrirme a posibilidades, buscar qué nos puede emocionar, tiene que ver con un estado de ánimo y con ejercicios mentales”.

Cruz Vargas describe en dos líneas parte del trabajo de Villegas, “la obra de Leonel nos invita a descubrir las historias dadas en cada una de las instantáneas plasmadas al óleo y arenas”.

 

LA CRÍTICA Y LA ACEPTACIÓN

 

Para el maestro Leonel Villegas, “Es importante saber escuchar cualquier opinión sobre el trabajo desempeñado, en mi caso las tomo de la mejor manera, si lo están haciendo es por algo, primero hay que escuchar, las piezas tienen un diálogo con la sociedad y con el público, es importante que el creador de la obra se encuentre satisfecho o que aterrice una idea personal, que dirija su pieza hacia temáticas e historias”.

“Es agradable saberse aceptado por el gusto del ser humano. Que haya un acto de comunión entre el espectador y la obra, lo demás pertenece a esa atmósfera alrededor del arte”.

 

PLANES PARA EL 2018

 

Villegas actualmente promueve su obra en otras ciudades como Monterrey, Guadalajara, Mérida y San Miguel de Allende.

También se encuentra tocando puertas en importantes recintos, “Es todo un reto, como un sueño que quiero lograr por mí mismo, me hace fuerte, uno tiene que hacer equipo y es importante tener qué ofrecer”, explica.

Al mismo tiempo agrega, “me siento libre, a gusto conociendo nuevas experiencias, viajando y principalmente creando, contribuir con la sociedad, con los jóvenes y niños para aportar a la comunidad, fomentando la educación por las artes plásticas mediante talleres”.

 

SU LEGADO… SU OBRA

 

Leonel busca que su obra por sí sola quede como legado, busca optimizar economía para generar educación, sobre todo llevar esa educación a las comunidades de donde es originario, buscando que las nuevas generaciones tengan esa inquietud para generar también el bienestar social de forma local.

Para Villegas, el arte es un acto de apreciación, de absorber a través de los sentidos y el conocimiento, y de volver, a través del material, a regresarlo con corazón hacia la comunidad a través de estas obras y piezas, buscando esa comunión que todos podemos tener y apreciar.

 

UNA VISIÓN

 

El también artista gráfico declara que en su obra ha buscado también temas de protesta con cuestiones del medio ambiente, valores humanos y conflictos político-sociales.

“Es a través de la obra como yo hago un acto de conciencia, de apreciar la vida, de apreciar el conocimiento, dando un salto a generar una vida mejor”, es su aportación.

 

El arte, sin límites

*Alberga la Casa de la Cultura de Tlacolula, Oaxaca, la exposición colectiva “Cosmos 2”, con obra de 37 artistas oaxaqueños

 

Claudia GONZÁLEZ

 

Siendo Oaxaca el epicentro de la cultura y el arte, teniendo su bastión en las artes plásticas, es esta la que, bajo ninguna causa, jamás ha encontrado fronteras, ya que el lenguaje que predomina en la fusión de colores y trazos puede llegar, incluso, más allá del cosmos.

Es por eso que las estrellas de la plástica y la escultura decidieron hacer una parada en la población de Tlacolula, Oaxaca, para poder plasmar un manantial de inspiración, fusión de sentimientos, que, mezclados con atractivos colores, formaron “Cosmos 2”, artistas por México.

Se trata de una exposición de artistas oaxaqueños, mismos que escudriñaron más allá de sus sentimientos, atrajeron todo lo que va formando y matizando que el universo de su interior para poder entregar a los tlacolulenses una importante e interesante muestra colectiva, misma que se inauguró el pasado 4 de febrero en la citada población ubicada en la región Valles Centrales del estado.

De la mano de pintoras como Laura Rivera Palacios, los 37 artistas dieron firme muestra de que la escuela de pintores oaxaqueños sigue viva, vigente, exponiendo al mundo que el costumbrismo y los nuevos trazos y colores convergen para entregar una plástica que atrae, que enamora y que persiste como una de las más importantes a nivel internacional.

Acompañados del presidente municipal del lugar, Fausto Díaz Montes, de su esposa María de Fátima García León, además del director de Turismo y Cultura, Jorge Armando Hernández Morales, de la regidora de Turismo, Marina Javier, los artistas plásticos vieron inaugurada la exposición “Cosmos 2”.

El grupo de artistas fue liderado por los pintores, Laura Rivera, Jorge Valente, Ángela Rocío “Suke”, Mairet y Ruth Ramos, mismos que acompañaron a toda la pléyade de pintores que ya figuran entre los artistas de gran fama y renombre que posee Oaxaca.

Entre los artistas que aportaron obra para esta exposición colectiva, están: Sergio Cruz Hernández; Carlos Fuentes; Francisco Merino; Daniel Fernández Velasco; Erwis Rodríguez; Fredy Herrera; Goyo Magno; Lalo Martínez; Itzmalli Coca; Yoni Elijio Méndez; Jorge Rivera; Ángela Rocío; José Romero; Laura Rivera Palacios; Manuel Reyes; Merced Ramírez; Melid Velasco Luna; Miguel Guzmán; Nohlia Santiago Bautista; Oziel Garza; Osvaldo Sandoval; Pedro Revilla; Rigoberto Gil; Ruth Ramos; Maired López; Sergio Cuevas; Marysol León; Thanya Goroz; Víctor Echeverría; Yolanda Hernández; Carlos García; José de Mendoza; Morxa Olivera; Marco Guzmán; Brenda Ruth; Elisa Jaguar; Karen Hernández; Alex Martell.

Fue así que la Casa de la Cultura de Tlacolula alberga a esta amalgama de arte y pintura, impregnando de este modo en la Casa de la Cultura el divertimento de sus sentimientos, de sus pasiones y de sus frustraciones.

La exposición colectiva “Cosmos 2” se encuentra montada en la Casa de la Cultura de Tlacolula, Oaxaca, esperando recibir a cientos de visitantes, tanto de la población, como del estado y visitantes, nacionales y extranjeros, en donde encontrarán cuadros cargados de un cosmos de sentimientos, los que nos recuerdan que la inspiración, la pasión, los desenfrenos y los momentos de soledad se llegan a convertir en la creación del espíritu, en arte.

 

Armas mixtecas acercan al público al arte de la guerra entre los ñuu savi

Ciudad de México.- A partir del estudio de fuentes documentales y de contextos arqueológicos, y con el apoyo de la etnografía, el armamento prehispánico puede traerse al presente, como lo demuestra la exposición Yecu Ñuu Dzahui: Un acercamiento reconstructivo a las armas mixtecas, que se presenta en el Museo del Fuego Nuevo, en el Cerro de la Estrella, para abundar en el arte de la guerra entre los señoríos ñuu savi, “el pueblo de la lluvia”.

Las 60 réplicas de instrumentos ofensivos y defensivos que integran la muestra, organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través del Proyecto Arqueológico Mixteca Alta Oaxaqueña y Atlatl México, son una selección que trata de explicar lo que significaron las armas dentro del contexto sociocultural, simbólico, religioso y militar del pueblo ñuu savi o mixteco en el periodo Posclásico (939 – 1522 d.C.).

Los curadores, el arqueólogo Daniel Santos Hipólito y el etnohistoriador José Antonio Casanova Meneses, quienes han dedicado buena parte de sus investigaciones a reproducir las armas que pueden observarse en códices y fuentes documentales del siglo XVI, refieren que aunque existe una gran variedad de documentos mixtecos que narran la historia de sus señoríos y la importancia de la guerra dentro de la misma, poco se ha reparado en el análisis de ciertos elementos iconográficos, caso particular de las armas que aparecen en ellos.

Daniel Santos Hipólito, investigador de la Dirección de Salvamento Arqueológico del INAH, señala por ejemplo dos documentos fundamentales: los códices Selden y Nuttall, donde legendarios personajes, como el guerrero unificador de la Mixteca: Nacuaa Teyusi Ñaña (8 Venado, Garra de Jaguar), aparecen blandiendo armas frente a sacerdotes y enemigos. Una de sus gestas más gloriosas ocurrió en 1098, cuando en compañía de Quihuidzu (4 Jaguar Quetzalcóatl), invadió la región de Chichen Itzá, una expedición hacia la costa del Golfo de México, en el área de Xicalango y Tlillan-Tlapallan.

“Esta exposición pretende dar un panorama de la región Ñuu Dzahui y los objetos usados por los mixtecos en la guerra; por fortuna tenemos fuentes documentales de suma importancia, incluso prehispánicas, donde estos instrumentos aparecen vinculados a personajes de alto rango, bajo cuestiones rituales. Las armas eran símbolos de autoridad civil y del quehacer religioso, también se utilizaban en los ritos de victorias militares y tenían un carácter simbólico en  la fundación de los señoríos”, abunda Daniel Santos.

Retomando lo expresado por el general chino Sun Tzu, en su célebre libro El arte de la guerra, las armas cumplen una función primordial porque encierran, dentro de su construcción y decoración, los más diversos aspectos de la mentalidad humana. De igual manera, recogen lo más avanzado de la tecnología de un pueblo dentro de una época histórica, por lo que su empleo es decisivo en la vida de las sociedades y los individuos.

Por ese motivo, en la muestra Yecu Ñuu Dzahui, debajo de algunas piezas aparecen imágenes que introducen al visitante en las características de la sociedad mixteca (en concreto del actual estado de Oaxaca), aspectos históricos y antecedentes arqueológicos, los primeros trabajos que se realizaron sobre el estudio de las armas, sus diferentes sistemas armamentísticos, así como la estrategia y la organización militar durante la guerra.

El etnohistoriador José Antonio Casanova Meneses ha trabajado desde hace una década en el desarrollo de la arqueología experimental enfocada en las armas mesoamericanas, de modo que su manufactura parte de una perspectiva que considera las características, tamaños y formas de estos artefactos; y asimismo —con base en múltiples ensayos y errores—, busca reproducir los alcances en términos de velocidad de rotación, fuerzas de impacto y choque, y efectos lesivos de los objetos.

En la exposición se pueden admirar arcos curvados, hachas, propulsores o lanzadardos, escudos, hondas, puntas de proyectil y artefactos semejantes al macahuitl. Casanova Meneses señala que, aunque más pequeñas, en poblaciones mixtecas actuales todavía se utilizan hachas con cabezas metálicas para distintos fines.

En la muestra, el visitante encontrará justamente armas metálicas, las cuales se elaboraron con el propósito de conocer el desarrollo militar que —desde el punto de vista tecnológico y funcional— había en la región y cuyo uso era también para fines bélicos. Quizá por ello el pueblo ñuu savi logró hacer frente a las innumerables invasiones de los mexicas, los cuales fueron derrotados en varias ocasiones, siendo célebre una batalla que se libró en 1449 d.C., cuando el señor 3 Mono defendió su ciudad, Yosocahi (Yanhuitlán), del ataque de Moctezuma Ilhuilcamina.

Este tipo de maniobras militares empleadas contra los invasores, interviene el arqueólogo Daniel Santos Hipólito, hablan de la capacidad de los ejércitos ñuu savi para generar planes, estrategias de combate, tener conocimientos del terreno geográfico, contar con una disciplina interna de sus ejércitos e incluso con un sistema de espionaje, fundamental para conocer el movimiento del enemigo y, finalmente, obtener la victoria. “Nada como también contar con las armas más sofisticadas”, remacha.

La exposición Yecu Ñuu Dzahui: Un acercamiento reconstructivo a las armas mixtecas o ñuu savi del Posclásico permanecerá hasta el 2 de marzo próximo, en la Sala de Exposiciones Temporales 1 del Museo del Fuego Nuevo (Carretera Escénica al Cerro de la Estrella S/N, Col. Ampliación Veracruzana, Iztapalapa, Ciudad de México). Horario: martes a domingo de 9:00 a 17:00 horas. El acceso es gratuito.

 

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Materia Sublime se inauguró en el MEAPO

Materia Sublime es una propuesta de AV Arte Vanguardia, que reúne a 5 grandes maestros del arte popular de Oaxaca y a 5 jóvenes creadores de arte contemporáneo, quienes han intervenido 10 pabellones con instalaciones cuyo lenguaje y sustento son los elementos que cada uno de ellos utiliza para producir sus obras con algodón, lana, barro, oleo, serigrafía, madera, cera, plata, tecnología multimedia, hasta materiales alternativos como envolturas, souvenirs y materiales reciclables, transformándolos en la materia que da origen a los alebrijes, textiles, barro negro, pintura abstracta, velas rituales, joyería, arte digital e instalaciones.

Emmanuel Guzmán, fundador de AV Arte Vanguardia señala que “lo sublime en el arte va más allá de un límite impuesto por la forma, ya que en el arte fluyen los sentimientos más profundos del ser humano. Al sobrepasar la forma, para adentrarse en la abstracción como un medio expresivo, la obra de arte simplemente se aleja de una belleza relegada a una representación predeterminada y se convierte en sublime”.

Las propuestas de los 10 artistas invitados a esta experiencia sensorial nos hablan de experimentación, crecimiento, identidad, compromiso, búsqueda, perfeccionamiento. Son 10 discursos en los que la materia y espíritu se conjugan con la conciencia y la imaginación, la sabiduría y la comprobación.

El ejercicio es certero, todos analizan los elementos que, conjugados, generan una propuesta, un lenguaje para expresar ideas y alternativas en un espacio que como Oaxaca, está siempre atento a las nuevas tendencias de lo tradicional y de la vanguardia.

En el marco de la exposición “Materia Sublime” que se encuentra en el Museo Estatal de Arte Popular de Oaxaca, (Meapo) se desarrollará un programa de talleres y conversatorios que iniciará hoy sábado 10 de febrero a las 11:00 horas.

Los talleres de este fin de semana estarán a cargo de Jacobo y María Ángeles, expertos en la talla de madera para crear tonas y nahuales conocidos como alebrijes; por su parte Spencer Farías, artista contemporáneo, impartirá el taller de impresión en serigrafía y pintura con grana cochinilla. Los talleres están dirigidos a niños, jóvenes y adultos.

“Materia Sublime” permanecerá abierta hasta el 17 de marzo en el Meapo, localizado junto al parque central de San Bartolo Coyotepec, abierto de martes a domingo de 9:00 a 18:00 horas. Para mayores informes están a la disposición los teléfonos 521 5338; 551 0036 y 951 112 7948.

 

El Centro Fotográfico presenta ciclo de exposiciones documentales

Hoy viernes 9 de febrero a las 19 horas, el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo (CFMAB) arranca su ciclo de exposiciones 2018 con una doble inauguración: La ley del Monte, del fotógrafo potosino Mauricio Palos; y Desesperado, tres exposiciones.

 

La ley del monte de Mauricio Palos

 

Mauricio Palos realizó este proyecto entre 2009 y 2017, es el resultado de ocho años de investigación documental sobre la violencia en ciertas zonas del país. El trabajo se centra en sitios cargados de conflictos históricos como la Península de Yucatán y la Huasteca Potosina; así como historias de la vida cotidiana de personajes que radican en estados como Chihuahua, Yucatán, Michoacán y San Luis Potosí, por mencionar algunos.

La ley del monte es un título utilizado como metáfora de un territorio sin ley —en donde sobrevive el más fuerte a base de violencia, extorsión y despojo—, la expresión revolucionaria que da nombre a esta exposición recorre, en diferentes puntos del país y bajo una perspectiva de alto contraste, pugnas territoriales, segregación racial, desplazamientos, sublevaciones, desigualdad económica y otras realidades.

Sobre su obra Palos comenta: “Veo a mi obra como un proceso de reflexión a visitar y revisitar áreas históricamente cargadas y aquellas que actualmente desarrollan su propia historia, mi intención es abordar todas las pistas que constituyen lo que hoy conocemos como la guerra contra las drogas”.

Esta muestra se realiza en colaboración con el Centro de la Imagen de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, en donde fue expuesta en julio de 2017 y curada por Iván Ruiz.

Mauricio Palos (San Luis Potosí, 1981) es fotógrafo independiente de documentales y videógrafo que trabaja principalmente en proyectos personales en Norte y Centroamérica. Su trabajo explora una variedad de temas fuertemente relacionados con los efectos de la violencia, la migración y los exiliados en la región debido a la crisis política, el narcotráfico y los conflictos locales. Su primer libro My Perro Rano fue publicado en 2010 por Editorial RM y fue seleccionado entre los mejores de 2011 por el British Journal of Photography. La ley del monte es su segundo proyecto documental de largo aliento, el cual comenzó en 2009 en el contexto convulso de la guerra contra el narcotráfico.

 

Desesperado, tres exposiciones

 

Los niños de la santa muerte, La fe tatuada y Tatuajes de la cárcel son los títulos de las series que expone el “Desesperado”.

Las tres series documentales, realizadas del 2010 al 2018,  reúnen 103 fotografías tomadas en las calles de la Ciudad de México. La primera, de 27 fotografías, son de niños devotos a la santa muerte. 26 más son dedicadas a la fe tatuada: santos, vírgenes, diablos y la propia muerte, además de 50 fotografías de tatuajes realizados en la cárcel.

Sobre sus fotografías el autor comenta: “En nuestros tiempos las personas se tatúan con carácter religioso, de recuerdo de pertenencia a una sociedad secreta, a un grupo de rock o a un determinado grupo social para verse chido por mera moda. El hecho es que, mal o bien elaborado, chico o grande, en color o en negro, con maquinita profesional o hechizo con simple aguja, el tatuaje significa para el tatuado todo un cambio en su vida al no ser totalmente aceptado por la sociedad y generando rechazo en algunos sectores de esta (represión policial, condicionante de trabajo), del mismo modo, también existen quienes aceptan y admiran esta peculiar manifestación artística”. Esta exposición se realiza en colaboración del Centro de las Artes de San Agustín (CaSa).

El “Desesperado”, seudónimo del fotógrafo, ha realizado más de una decena de exposiciones individuales y colectivas. Todas ellas abordando temas a cerca de los tatuajes, tatuadores y la cultura punk en México. De manera individual resaltan las exposiciones: Punk, una forma de vivir en el Museo Universitario del Chopo en 1997; Historias en la piel realizada en el Tianguis Cultural del Chopo en 1998. De manera colectiva participó en la muestra ABC DF. Palabras de Ciudad en el Museo del Palacio de Bellas Artes en 2002. En 1992 publicó de manera independiente el libro Tatuajes.

Ambas muestras podrán visitarse en las instalaciones del CFMAB a partir de hoy 9 de febrero del presente.

 

Se presentará en el CaSa, exposición de Alex Webb

San Agustín Etla, Oaxaca.- Alex Webb, fotógrafo estadunidense, expondrá a partir del domingo 18 de febrero a las 13:00 horas, La calle, una serie de imágenes que capturó en México durante 32 años, en una colaboración del Centro de las Artes de San Agustín (CaSa) con Fundación Televisa.

La exposición documenta realidades mexicanas, con las que ha tenido trato intermitente a lo largo de más de tres décadas. Webb ha retratado la cultura mexicana en varios viajes que ha realizado, primero en blanco y negro (1975-1978) y luego en color (1978-2007).

Webb recorrió nuestro país por primera vez a los 23 años. Acababa de ser nominado para el pertenecer a la agencia de fotografía Magnum. En esa ocasión México lo transformó, y regreso constantemente para realizar retratos en blanco y negro que exploraban la mezcla y el encuentro entre culturas. Poco a poco comenzó a darse cuenta de que el blanco y negro no era suficiente para comunicar en su totalidad lo que veía, y recurrió al color.

A decir del curador Alfonso Morales, “Webb documentó la condición multicultural, sincrética, vital, sobrecargada y a ratos desquiciada de una nación que en ese periodo conoció toda clase de crisis políticas y económicas, y dio asimismo amplio testimonio de sus capacidades de resistencia y sobrevivencia, a pesar del acoso de toda clase de amenazas y tragedias, las más recientes de ellas a cuenta del encarnizamiento de la violencia suscitado por la expansión del crimen organizado y su errático combate por parte de las autoridades gubernamentales.”

El propio Webb, en una nota del New York Times sobre la presentación de esta exposición en la Aperture Gallery de Nueva York, advierte que sus imágenes no tienen la intención de ser una visión documental definitiva de México. En cambio se trata de una colección de fotografías fascinantes de calle que provocan asombro por su composición sublime y el sentimiento visceral que provoca estar en los espacios públicos de México.

La muestra permanecerá abierta al público a partir del 18 de febrero hasta el día 15 de abril de 2018 en el CaSa. La cartelera completa puede consultarse en la página web del Centro, www.casa.oaxaca.gob.mx o los teléfonos (01 951) 52 13042 y 52 13043.

Última semana de la exposición de Asger Jorn en el IAGO

*El 2 de febrero es el último día que estará disponible la muestra en el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca

Con más de 50 obras gráficas de Asger Jorn (Vejrum, Jutlandia, 1914—1973) el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) hace un recorrido por distintas épocas de la carrera del artista danés. Las piezas que se exhiben son parte de la Colección Toledo/INBA.

La muestra cierra el 2 de febrero y en ella se pueden admirar obras del inicio de la carrera Jorn, quien formó parte del grupo CoBrA movimiento artístico fundado en París en 1948, hasta trabajos realizados años después de su participación en La Internacional Situacionista, una organización de artistas e intelectuales revolucionarios.

Guillermo Santos indicó en el texto de sala que Jorn es el modelo de artista comprometido y rebelde, un hombre en permanente búsqueda, “aquel que cada vez que sentía que el camino no era el correcto, encontraba (o inventaba) uno nuevo. Este es uno de los rasgos distintivos de su trabajo: la continua inconformidad con un modo único de hacer las cosas”.

Asger Jorn fue un comunista convencido: creó ilustraciones para la propaganda del Partido Comunista Danés y algunas más para denunciar los mecanismos del fascismo y la guerra, aunque después rompiera definitivamente con el partido.

Santos detalló que Asger Jorn creyó que el arte podía ofrecer un punto crítico y emancipador. “El danés no podía pensar en un arte que no fuese político, en un arte que no fuese políticamente incorrecto. Era un provocador, un creador profundamente irónico”.

“Los primeros trabajos de Jorn en la gráfica están dedicados a retratar su entorno familiar, la vida de su lugar natal; de ello hay registro en la revista Luren. Poco después, Jorn se decantó por imágenes que acusan un fuerte contenido social: fábricas, muelles, obreros, piezas que dejan ver la influencia de expresionistas alemanes como Otto Dix”, señaló Guillermo Santos.

El IAGO se ubica en Macedonio Alcalá 507, Centro Histórico, Oaxaca.

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