Colectivos artísticos de Oaxaca dejan huella en muros de la colonia Roma

Ciudad de México.- De la experta mano de decenas de artistas plásticos empezaron a surgir figuras, formas y colores que quedaron plasmados sobre una barda de más de 100 metros lineales, en la que creadores como Gabriel Macotela, Antonio Ortiz Herrera El Gritón, René Freyre, dos colectivos de Oaxaca, entre muchos otros, expresaron su sentir respecto al tema de la migración.

El Museo Nacional de la Estampa (Munae) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) lanzó una convocatoria para que pintores y grabadores se expresaran con gráfica y pintura en una de las zonas más transitadas de la Ciudad de México: Avenida Yucatán e Insurgentes, en la colonia Roma.

Ahí se concentró una diversidad de colectivos artísticos que participaron en esta experiencia visual y compartieron sus ideas, señaló Emilio Payán, director del Munae, quien manifestó su agrado por la gran afluencia de creadores.

Gabriel Macotela comentó que la tragedia de los migrantes no es exclusiva de Centroamérica; en todo el mundo se da el fenómeno. “México es un país migrante y ellos son los que mantienen en buena medida nuestra economía. Aquí hay violencia, impunidad, narcotráfico, fosas comunes, jamás en mi vida pensé ver tantos muertos. Los pintores y poetas tenemos la oportunidad de plasmar esta realidad que vivimos”, dijo mientras pintaba diversos personajes caminando por esta “ciudad terrible”.

De la ciudad de Oaxaca llegaron Jaguar Print y Urtarte para dialogar con artistas de la Ciudad de México. El primero trajo un esténcil en el que se ve a una mujer mayor sentada frente a una máquina de coser.

Israel Salcedo, del colectivo Urtarte, refirió que ellos realizan grabados en gran formato y en relieve que pegan en las calles de la ciudad a modo de protesta social y para despertar la conciencia política.

En su obra se ve a una niña que sostiene unas alicatas para cortar alambres y púas. “Es la representación de la frontera”, señaló el artista. El grabado va acompañado de la frase: “A desalambrar que la tierra es nuestra, tuya y de aquel, de Pedro, María, Juan y José”.

Refirió que en Oaxaca los temas políticos se reflejan en el arte con un fuerte impacto social,

¡El punk no ha muerto!, fotografías de una época que sigue vigente en el CFMAB

Hoy  viernes 17 de mayo de 2019 a las 19:00 horas, se realizará la inauguración de la muestra: El punk no ha muerto/Punk´s not dead de Carlos  Somonte en el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo (CFMAB).

Carlos Somonte inició este proyecto fotográfico en 1979 y abarca hasta el año 1994, en el cual documenta aspectos del movimiento punk en la Ciudad de México que se desarrolló principalmente en el Tianguis Cultural del Chopo, bazar que se instala todos los sábados en la calle Aldama de la colonia Guerrero en la Ciudad de México.

En este tianguis confluyen un sinnúmero de propuestas no comerciales y alternativas de la escena musical y contracultural. Somonte también fotografía tocadas en los hoyos funkies y  las primeras tocadas de bandas que hoy son icónicas en la escena del rock nacional como Caifanes, La Maldita Vecindad y Alex Lora.

Punk´  not dead reúne 36 fotografías y un loop que proyecta alrededor de 100 imágenes más. Respecto a la exposición Somonte comenta: “Considero que esta muestra es un documento de una época que sigue vigente, pues como el título lo dice el punk no ha muerto”.

Esta muestra fue exhibida por primera vez en el Centro Cultural Jardín Borda en Cuernavaca, Morelos y forma parte de la colección permanente del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC).

Paralelo a esta,  se exhibirá una colección de fanzines realizados por Gama Robles a finales de los años 90 y los primeros años del 2000, los cuales eran utilizados como un medio de difusión de este movimiento contracultura en Oaxaca, las cintas son demos y grabaciones en vivo de bandas de punk oaxaqueñas de la misma época pertenecientes a la colección de Edgar Flores.

Carlos Somonte

Ha participado en 57 muestras colectivas y en 24 muestras individuales en México, Estados Unidos, Canadá, Cuba, India, Australia, China, Polonia, España, Francia, Inglaterra, Suecia y Alemania.

Ha producido trabajos comerciales internacionales en Europa, Estados Unidos y América Latina. Algunos de sus clientes: VOGUE Conde Nast, VOGUE México, Donna Karan, BIG Magazine, Universal Music International, Warner Music International, SONY Music, Virgin Records, McCann Erickson, J. Walter Thompson, Young & Rubicam, Ogilvy & Mathers, Disney Productions LEVI’S, SEAT, SONY, TELEVISA, Zeta Films, Vale Euro RSCG, NAZCA Saatchi & Saatchi, OCESA, Cameron Mackintosh, Telefónica MOVISTAR, 20th Century Fox, Altavista Films, PUBLICIS,  MIDE, etc.

Restauran sandalias de infantes, provenientes de la Colección Frissell del Museo de Arte Zapoteca

INAH

Ciudad de México.- En las culturas mesoamericanas, el uso del calzado, como las sandalias, era un distintivo de condición social, y se restringía a nobles, guerreros, comerciantes y, por supuesto, a los gobernantes; de las mujeres e infantes, poco se sabe.

Precisamente de ese sector de la población, proceden cinco sandalias prehispánicas de la Colección Frissell, del Museo de Arte Zapoteca, ubicado en San Pablo Villa, municipio de Mitla, Oaxaca, que son restauradas por especialistas de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural (CNCPC) del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La doctora Gloria Martha Sánchez Valenzuela, responsable del Laboratorio de Conservación Arqueológica de Materiales de Origen Orgánico de la CNCPC-INAH, destacó que existen pocas colecciones de sandalias prehispánicas en México; la que interviene el equipo de restauradoras que ella encabeza, es de las pocas que se tiene noticia, aunque mencionó que quizá en el Museo Nacional de Antropología o fuera del país existan otras, sin embargo, no se cuenta con información que lo corrobore.

Indicó que tener estas piezas manufacturadas con materiales orgánicos es un prodigio de la conservación arqueológica, ya que es muy difícil encontrarlas en el territorio nacional, debido al clima propio del país que favorece la desintegración de la materia orgánica y no permite su conservación hasta nuestros días.

Las sandalias, que son parte de la Colección Frissell, fueron recuperadas en los años cincuenta por Ervin R. Frissell, quien las adquirió para conformar el Museo de Arte Zapoteca. Actualmente están bajo resguardo de INAH, en el Museo de Santo Domingo, en espera de la conclusión de la reestructuración del recinto museístico de Mitla.

La responsable del proyecto de restauración indicó que desafortunadamente se desconoce el contexto arqueológico donde fueron halladas estas piezas —se piensa que proceden de algún abrigo rocoso de los Valles Centrales, cuyas condiciones ambientales favorecen la preservación de los materiales orgánicos—, por lo que no se puede especificar con certeza su antigüedad, pero por la tecnología que presentan, se presume que deben de tener más de 500 años.

Sánchez Valenzuela detalló que se trata de cinco sandalias (individuales e impares) cuyas medidas van de 7 a 16 centímetros de largo, que llegaron a las instalaciones de la CNCPC con diferentes estados de conservación. En general, presentaban fibras rígidas y quebradizas, con pérdida de material a causa de roturas y ataques de animales menores que royeron los objetos culturales, además de faltantes de cuerdas o amarres de sujeción, así como calcañales o taloneras, y en algunas de ellas se observan grandes cantidades de resina adherida a la superficie, no se sabe si es a causa del uso cotidiano o fueron cubiertas con fines rituales.

Previo a los trabajos de restauración de las piezas, se les realizaron diversos análisis para identificar el tipo de fibras, los materiales adheridos a la superficie y los microorganismos presentes en los objetos culturales, con la intención de realizar una mejor intervención. Para ello, se contó con el apoyo de los laboratorios de biología y química de la CNCPC, así como del Nacional de Ciencia para la Investigación y la Conservación del Patrimonio Cultural, del Instituto de Química de la UNAM.

De las cinco sandalias, cuatro presentan las mismas características organolépticas, en cuanto a color, textura y técnica de factura, donde se observan dos tipos de fibras: agave y palma. La quinta es la más elaborada y de mayores dimensiones: al igual que las demás, está elaborada con un tejido central de palma, pero en lugar de tener un ligamento de sarga presenta uno de tafetán, mientras que las cuerdas de enlace o sujeción tienen un tejido cerrado por centímetro cuadrado.

Sobre este acervo de sandalias mesoamericanas, la restauradora Amaranta González Hurtado, quien realiza la restauración de una de las piezas, explicó que los cinco objetos culturales que conforman la colección mantienen una tecnología de fabricación común en la composición del tejido. Como primer paso, se elaboraba una estructura central con fibras de palma a manera de un petate, que se recubría con fibras naturales, en una suerte de colchón o amortiguante para, finalmente, sujetar todo el conjunto por medio de costuras equidistantes con cordel elaborado con fibras naturales, probablemente agave, conformando así la suela.

De las cinco piezas sólo una cuenta con todas sus partes estructurales: suela, calcañales laterales, frontal y cordel de sujeción; lo cual permite inferir la composición del resto del conjunto.

“La mayoría de las fibras orgánicas, al degradarse, se resecan por lo que requieren de un proceso de flexibilización o hidratación, para recuperar sus propiedades organolépticas básicas y así poder manipularlas. Para tal objetivo, se seleccionaron polímeros naturales y semisintéticos (derivados de la celulosa), productos que son totalmente reversibles y compatibles con el material original”, comentó.

Gloria Martha Sánchez Valenzuela detalló que todas las sandalias tienen indicios de una sujeción o amarre frontal en arco, la cual se podrá recuperar en la mayoría de ellas, lo que permitiría apreciar cómo estaban constituidas originalmente.

Las piezas no sólo fueron flexibilizadas y consolidadas, en algunas fue necesario realizar refuerzos por medio de un soporte auxiliar y costuras teñidas al color de la pieza original, que al mismo tiempo les otorga un marco y una estructura a las fibras dañadas.

En el caso de la sandalia más deteriorada, que presentaba gran pérdida estructural (aproximadamente en 30 por ciento de la suela), se determinó generar una reposición del faltante de la tapa, que la dotara de un soporte que permitiera manipularla y evitara la pérdida de los elementos separados.

Para lo anterior, se decidió replicar la técnica de factura de las sandalias, pero sustituyendo los materiales originales (de palma y agave) por fibras de algodón, seda y agaváceas, teñidas con un tono más claro que el original.

“Este elemento de reposición estructural se unió al original, por medio de costura con hilos de seda, que permite ser eliminado fácilmente; siendo una intervención completamente identificable y reversible”, indicó.

La doctora Sánchez Valenzuela, responsable del proyecto, concluyó que este tipo de intervenciones permiten conocer el proceso de manufactura de los objetos que, en este caso particular, son utilitarios, razón por la que muchas veces no se les da la relevancia que merecen.

“A través de ellos tenemos la oportunidad de conocer cómo era la vida cotidiana de las personas en esa época, así como el aprovechamiento de los materiales que proporcionaba su entorno. Si bien, las sandalias no eran elementos suntuarios, de ofrenda o con grandes decoraciones, revelan una parte muy importante de la cotidianeidad de las grandes culturas como la mixteca”, finalizó.

Luna Marán rompe paradigmas en el cine documental

El Economista

Ciudad de México.- Luna Marán revoluciona las formas del cine con su nueva pieza fílmica titulada Tío Yim.

Con una historia totalmente íntima, Luna hace un cuestionamiento a su historia familiar.

“Crecí de una manera muy particular, desde los nueve años me tocó estar involucrada en procesos audiovisuales desde mi propia comunidad”, relató en entrevista con El Economista.

La más pequeña de la familia Luna Andrade salió de casa a estudiar. De estar en la Sierra de Oaxaca migró a la ciudad de Guadalajara a los 15 años, y permaneció fuera de su hogar durante una década.

Al respecto la artista comentó que “fue el momento en que surgió la necesidad de saber de dónde venía”.

Licenciada en Artes Audiovisuales por la Universidad de Guadalajara, fotógrafa, productora, directora y gestora cultural, Luna ha desarrollado proyectos audiovisuales de forma integral bajo el sello de La Cooperativa Audiovisual (2009), La Calenda Audiovisual AC (2012), Bruja Azul (2015), Agenda Guelatao (2016), Cine Too y Becu (2017).

Además de que es cofundadora del Campamento Audiovisual Itinerante y la Red de Cines Comunitarios Aquí Cine, donde se trabaja como ejes transversales la comunalidad y la equidad de género.

En el 2001, recibió el segundo lugar del Premio Nacional de Fotografía para jóvenes Manuel Álvarez Bravo. En el 2006 obtuvo el reconocimiento Semillas-MacArthur Foundation.

Jaime Luna y la Trova Serrana

“Esta película ha sido un proceso de reencuentro con su familia, además de un intenso cuestionamiento de algunas situaciones. Era una necesidad muy fuerte de entender”, repite la cineasta al explicar el principal motivo por el que tomó la cámara y grabó situaciones de intimidad que se vivieron en su familia.

Al hacer la retrospectiva y el viaje a su propia historia, Luna retoma todo el material audiovisual que le heredaron sus padres Jaime Luna y Magdalena Andrade, quienes participaron en la creación de los medios comunales de su localidad, las transmisiones en frecuencia radial y otros contenidos visuales llegaron mediante la organización de toda la comunalidad.

Mejor conocido como Tío Yim, el activista serrano compuso canciones, clases y reuniones que llegaron a cientos de familias de Guelatao, pero su carrera se vio interrupida por su adicción al alcohol.

Gira con Ambulante

“Tuvimos mucha suerte de que Ambulante tomará la película para exhibirla, es un proyecto muy noble en donde no hay competitividad”, refirió la cineasta.

Después de esta gira con Ambulante por varios estados de la República, la directora dijo que buscará que su película se exhiba en lugares alternativos como festivales, “tenemos en el país una infraestructura de exhibición alternativa”, afirmó y dijo que éste será el siguiente paso para exhibir su largometraje.

“Estamos trabajando con la Comunidad de Exhibición Cinematográfica que tiene como 170 espacios en toda la República y yo creo que con un poco de trabajo vamos a lograr llevar la película a todos los estados, así como espacios educativos, museos y otros lugares para que la película llegue al público”, afirmó la artista.

La cineasta de padre oaxaqueño y madre venezolana reflexiona que “todos tenemos familias complejas o complicadas. Nos atrevimos a plantear la película desde ahí, porque creíamos que justo hablar desde lo íntimo iba a ser la posibilidad de que más personas se sintieran identificadas con la historia”, explicó.

Medios comunitarios

Sobre los medios comunitarios, Marán dijo que ella fantasea con que algún día sean “un añadido a los planes de estudio de educación básica”, aunque reconoce que eso no sucede en la mayoría de lugares del mundo.

Ahora es parte de Cine Too con dos proyectos: el espacio de cine comunitario feminista y Cine Too Lab que es el semillero de proyectos en desarrollo “los dos están avanzando de una manera muy positiva y esperamos cerrar la primera generación de Cine Too Lab a mediados de este año y abrir la siguiente convocatoria para el 2020”, informó.

“En Guelatao estamos compartiendo nuestros procesos para que en otra parte del país sean replicados. Buscamos la sostenibilidad de estos proyectos para cambiar las formas en que se trabaja actualmente”, destacó.

“Trabajamos en la construcción de grupos heterogéneos y creemos mucho en la riqueza de que llegue un chico que vive en Santa Fe, que llegue un chico de una comunidad maya, queremos romper esos prejuicios para que lleguen personas con historias distintas y que en el proceso de aprendizaje se descubran y aprendan unos de otros, es algo que hace falta en el país”, agregó.

Mencionó también que la escuela de cine en la sierra oaxaqueña hace frente a una condición desigual en los espacios de formación cinematográfica que existen en la actualidad.

Modernidad y antigüedad prehispánica dialogan a través del arte en cantera en la Zona Arqueológica de Mitla

INAH

Ciudad de México.- Evocaciones a ciervos, águilas y otros animales sagrados para zapotecas y mexicas; formas y motivos que rinden tributo a los juegos de pelota que antaño daban continuidad al cosmos; técnicas de labrado a mano y policromado con pigmentos naturales de grana cochinilla y añil. Todo ello convive y armoniza en la muestra Taller maestros canteros, que se exhibe en la Zona Arqueológica de Mitla, en Oaxaca.

Dispuesta en la Galería Leopoldo Batres —espacio que recibe a los visitantes de la antigua urbe zapoteca—, esta exposición temporal y gratuita del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se integra por siete piezas de mediano formato de la autoría del artista en cantera Patricio Santiago Paz.

El conjunto de obras de cantera verde, blanca y rosa, comenta el también diseñador gráfico y fundador del Taller Maestros Canteros, busca incentivar al público a la valoración del oficio de la cantería y al reconocimiento de quienes lo ejercen como modo de vida, toda vez que es un arte cuyas técnicas, herramientas e incluso materiales, se han mantenido prácticamente invariables desde tiempos prehispánicos.

Por lo anterior, agrega, es destacable que piezas como las intituladas: Halconcillo ‘corazón zapoteca’, Ciervo Chimalli, Viaje al Mictlán, Juego de Pelota, Cocijo, Cacomixtle y Águila ‘discos de oro’ hayan llegado a la Zona Arqueológica de Mitla, luego de presentarse en otro sitio icónico del Valle de Oaxaca: Monte Albán; ello en una exposición homónima realizada a fines del año pasado.

“Todas mis piezas, junto con las del resto de los integrantes del taller, tienen una gran influencia prehispánica, particularmente mexica y zapoteca, en conceptos, lenguaje, formas, estructuras y materiales. Esto nos habla de un proceso y de una serie de técnicas que nos legaron nuestros antepasados, y de las cuales nos sentimos muy orgullosos”.

Santiago Paz refiere que si bien el Taller Maestros Canteros inició sus actividades en 2015, su raíz está en el obraje de su padre, el maestro Odilón Santiago, que establecido en 1990 dentro de la comunidad oaxaqueña de Magdalena Apasco, de donde ambos son originarios, le dio un primer acercamiento a dicha actividad.

“Hoy nuestro taller cuenta con seis maestros canteros, cada uno poseedor de un estilo y experiencias únicas que moldean su producción, a la vez que recibe a escultores de distintas partes del país y del mundo”.

La muestra Taller maestros canteros es un esfuerzo conjunto de este espacio creativo y del INAH, a través de las zonas arqueológicas de Mitla y de Monte Albán, así como de la empresa Musicales del Valle. El acceso es libre y permanecerá hasta inicios de julio del año en curso.

Construyen horno colectivo en Santa María Atzompa

Un grupo de artesanos realizó en días pasados la construcción de su horno colectivo en Santa María Atzompa con el que se graduaron del módulo de la Comunidad de Aprendizaje.

Usando materiales locales como ladrillos y barro de Atzompa se levantó el horno funcional que servirá para quemar piezas de barro, bajo la guía experta del maestro Domingo Martínez Romero, del Centro de Estudios Alfareros, en San Miguel Tenextatiloyan, Puebla.

Los alfareros aprendieron de primera mano y en la práctica a identificar las características técnicas de nuestros hornos tradicionales, su historia y sus fortalezas. Así lograrán autonomía para modificarlos y mejorarlos al gusto en nuestros lugares de origen sin necesitar de especialistas.

De esta manera también conservan las técnicas de quema que aprendieron de sus ancestros.

Las tradicionales “Nieves” del Jardín Sócrates, postre obligado de la gastronomía oaxaqueña

Revista Círculo

La ciudad de Oaxaca de Juárez tiene un incontable número de lugares para visitar y conocer de la gastronomía oaxaqueña. A un costado de la Plaza de la Danza, en pleno corazón de la Verde Antequera, se ubica el Jardín Sócrates donde se encuentran las conocidas Nieves de La Soledad, lugar donde se puede deleitar el paladar con los más de 40 sabores que ahí se ofertan.

Leche quemada con tuna, limón, beso oaxaqueño, de nuez, coco, sorbete y cajeta son sólo un ejemplo de lo que se puede encontrar en cada una de las ocho neverías que se ubican en este emblemático sitio, localizado a un costado de la Basílica de La Soledad y que desde 1982 ofrecen sus manjares tanto a locales, como a turistas nacionales y extranjeros.

Las nieves tradicionales están hechas con fruta cien por ciento natural, mediante un proceso totalmente artesanal, se elaboran en una garrafa de acero que está dentro de un barril de madera con hielo y sal en grano, dicha garrafa se hace girar vigorosamente y en pocos minutos se forma la capa de nieve que está lista para ser degustada.

La representante de los neveros del Jardín Sócrates, Thelma Ramírez Delgado, comentó que en esta temporada vacacional y de calor es casi imposible resistirse a conocer estos deliciosos sabores que son parte de la gastronomía oaxaqueña, es un paso obligado para visitantes locales, así como para turistas nacionales e internacionales, por lo que en estas fechas y todos los días del año los esperan con los brazos abiertos.

La visitante oriunda de la ciudad de México, Jaqueline Zepeda, acompañada de su familia manifestó su beneplácito al disfrutar estos manjares oaxaqueños: “las nieves son deliciosas, el turista que viene a Oaxaca debe venir a visitar este lugar, son riquísimas y se la pasa uno muy a gusto, realmente en ningún otro estado de la República se encuentran nieves tan ricas como estas”.

Por su parte Vladimir Sánchez ciudadano oaxaqueño dijo que el Jardín Sócrates es uno de sus lugares favoritos para pasar un momento agradable. “Está en el centro y las nieves están deliciosas, por eso cada vez que puedo vengo, como ahora que vinieron unas sobrinas de vacaciones y pues las traje para que probaran estas nieves que son las más ricas en el país”, expresó orgulloso.

El Campamento Audiovisual Itinerante abre la convocatoria de su octava edición

El Campamento Audiovisual Itinerante, Ojo de Agua Comunicación y la Agencia Municipal de Santa María Albarradas abren la convocatoria de su octava edición con el tema Resiliencia.

¿Qué capacidad tenemos de reponernos ante grandes cambios? ¿Los cambios individuales se reflejan en el colectivo? El eje central del Octavo Campamento Audiovisual Itinerante (2019) es la RESILIENCIA. Hoy en día nuestro contexto nos envuelve en diferentes cambios sociales, culturales y de pensamiento, lo cual provoca procesos en nuestras vidas como individuos, haciendo necesario detenernos un momento para reflexionar, actuar de manera colectiva, creativa, consecuente con nuestras historias y la manera de contarlas.

La octava edición del CAI se realizará del del 14 de julio al 4 de agosto del 2019 en la comunidad de Santa María Albarradas, Oaxaca. Luego de haber realizado sus siete ediciones anteriores en comunidades de la Sierra Norte, se presenta en una comunidad del Valle; con características peculiares que abonarán a la forma de organizarse y de adoptar las historias.

Durante 22 días se albergarán a 35 participantes entre 18 y 30 años de edad, que provienen de diversas partes de la república mexicana así como del extranjero; además 25 niñas y niños de Santa María Albarradas. La convocatoria 2019 se abre para 4 grupos: Ficción, Animación, Diseño Sonoro y Cine para niñas y niños de la comunidad.

Por primera ocasión se abre el grupo de diseño sonoro, en donde se conocerá la importancia y versatilidad del sonido en distintos medios sonoros y audiovisuales.

Pueden aplicar, radialistas, músicos, compositores, sonidistas, sin embargo no es necesario tener conocimientos previos para ingresar a él.  Las y los participantes  convivirán tres semanas en grupo, compartirán su conocimiento y cultura; a la par que reciben talleres de cine y clases magistrales de profesionales con un enfoque comunitario. Además, participan en funciones de cine, conciertos y diversas actividades comunitarias.

 

Fechas importantes

 

*La convocatoria se abrió desde el 8 de mayo y cierra el 9 de junio de 2019 a las 11:59 hrs.

 

* La publicación de resultados: 24 de junio de 2019

 

* CAI 8 Resiliencia del 14 de julio al 04 de agosto de 2019

 

Ceñir el paraíso: la colección de Tony y Roger Johnston en el MTO

Fotos: FAHH

La exposición titulada Ceñir el paraíso: la colección de Tony y Roger Johnston continúa expuesta en el Museo Textil de Oaxaca (MTO) donde se muestra una selección de piezas textiles del acervo del MTO provenientes de algunos estados de la República Mexicana, principalmente en las fajas y ceñidores usados tradicionalmente en numerosas comunidades indígenas, ilustrando los paralelos que existen con piezas de otras partes del mundo.

De acuerdo con el curador Alejandro de Ávila, Tony y Roger llegaron a la Ciudad de México en 1968 y se enamoraron de nuestro país. Acá vivieron durante quince años y acá crecieron sus tres hijas. La vocación de Tony como escritora de libros para niños y la profesión de Roger como banquero les permitieron conocer a varios devotos del arte y las tradiciones populares.

Explica en el texto que acompaña la sala que la joven familia viajó a muchos lugares remotos y atestiguó los cambios dramáticos en la vida de  los pueblos indígenas durante ese periodo. En uno de sus primeros viajes, adquirieron una faja que visten las mujeres de Cuetzalan en la Sierra Norte de Puebla, adornada en un extremo con lana de colores encendidos. De regreso en la ciudad, un amigo de Roger opinó que semejante tejido luciría bien sobre la tapa del WC. Indignados por ese comentario, y alentados por conocedores del arte textil como Irmgard Johnson, Ruth Lechuga y Donald Cordry, Tony y Roger comenzaron a reunir una muestra de las fajas y los ceñidores de todo México. Así nació la colección que Tony donó al Museo Textil de Oaxaca en 2017 y que ahora exhibimos como un homenaje a la visión y la generosidad de ella y de su finado esposo.

En el texto de la sala se lee también que entusiasmados ambos por la belleza de los textiles que iban encontrando desde la Sierra Tarahumara en Chihuahua hasta los Altos de Chiapas, la colección fue creciendo año con año. Roger era particularmente perseverante y logró convencer a muchas personas para que le vendieran ejemplos sobresalientes, algunos de ellos en uso, otros guardados como recuerdos familiares. Habiendo cubierto la mayor parte del país, los Johnston ampliaron la mira y empezaron a adquirir fajas, ceñidores y cintas para el cabello en Guatemala.

De manera paralela, incorporaron a su colección prendas análogas de la gente hopi y navajo del suroeste de Estados Unidos, y también bandas ceremoniales tejidas por los pueblos originarios de la región de los Grandes Lagos en el sureste de Canadá. Completado de esa manera un acervo excepcional, representativo de toda América del Norte, la institución financiera donde laboraba Roger lo envió a La Paz en Bolivia. Así inició una nueva fase en la vida de la familia y así surgió un segundo núcleo de la colección, tan rico y tan variado como lo que habían reunido en México.

Al donar la colección al MTO la familia Johnston hereda a Oaxaca su esfuerzo, su cariño y su visión del paraíso.

La muestra continúa en exhibida en el Museo Textil y se puede visitar en Hidalgo 917, colonia Centro.

“Velada de Lila Downs” a favor de la educación de las mujeres

*El evento será el 1º de junio en el Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca

En el marco de la campaña de procuración de fondos “Tu donativo cambia su vida 2019”, el Fondo Guadalupe Musalem llevará a cabo una velada que ofrecerá la artista oaxaqueña Lila Downs para apoyar la educación de jóvenes oaxaqueñas.

En esta ocasión Lila Downs con la generosidad que la caracteriza, hará una pausa en la promoción de su disco “Al Chile”, para convivir con el grupo reducido de personas y compartir algunos temas de su última producción musical.

El evento se realizará el 1º de junio a las 19:00 Hrs., en el auditorio panorámico del Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca con un aforo para 140 personas, quienes podrán disfrutar un exquisito menú integrado por platillos preparados por Chefs de prestigiosos restaurantes oaxaqueños: Casa Crespo, Casa Oaxaca, Gourmand Delicatessen, Los Danzantes, Tierra del Sol y Zandunga, así como degustación de mezcales y cocteles de la destilería Los Danzantes.

El Fondo Guadalupe Musalem invita a la sociedad oaxaqueña a realizar un donativo de 4 mil pesos para contribuir al proceso de formación integral de las jóvenes becarias, y disfrutar de esta velada. Como se sabe esta asociación civil, que desde 1996 apoya la educación de mujeres de comunidades rurales e indígenas de la entidad, busca recaudar 2 millones 300 mil pesos en 2019, para apoyar al menos 40 jóvenes de nivel bachillerato y universitario, incluyendo el sostenimiento de un Albergue para las becarias que realizan estudios superiores en la ciudad de Oaxaca.

Para mayores informes se encuentra disponible el teléfono: (951) 514 6927 y el correo electrónico: coordinacion@fondoguadalupemusalem.org.

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