EDITORIAL

Empoderar a las mujeres

Vivimos tiempos difíciles, pero estimulantes. Si bien ésta es una época de grandes oportunidades, la humanidad en su conjunto enfrenta también grandes amenazas que el cambio climático no hace más que empeorar. La pérdida de vidas humanas y de recursos por los desastres climáticos es simplemente inaceptable y el costo económico de la inacción es demasiado alto.

En estos momentos, el sistema multilateral está a prueba. Los gobiernos nacionales, por sí mismos, no pueden garantizar la prosperidad de los pueblos sin que haya una transformación económica y social profunda. Esa transformación debe hacerse con la participación de todos y todas. La igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres y las niñas son factores clave en este proceso. Hay que empoderarlas para la acción climática, no sólo porque es justo, sino también inteligente. Sencillamente, más de 50% de la población no puede ser excluida de las políticas de desarrollo.

Aunque generalmente se reconoce que hacen falta más mujeres en puestos de decisión en materia de cambio climático y sustentabilidad, persisten obstáculos en todos los sectores para su total inclusión, debido a distintos motivos: barreras culturales, estructurales e institucionales que hay que eliminar.

La iniciativa de C40 Mujeres por el Clima celebra, en unos días, una importante reunión en la Ciudad de México para fomentar el diálogo entre las líderes de hoy y las que lo serán mañana. Tengo el honor de formar parte de dicha iniciativa como mentora internacional, apoyando a mujeres jóvenes que luchan contra el cambio climático desde sus comunidades. Para mí es sumamente importante hacer todo lo que esté en mis manos para promover la perspectiva de género y el empoderamiento de las mujeres en cualquier debate y actividad relacionados con el cambio climático. Por tal motivo, seguiré promoviendo nuevos espacios que den voz a las mujeres.

La iniciativa Momentum for Change-Impulso para el Cambio de la secretaría de ONU Cambio Climático también da visibilidad a proyectos en los que las mujeres demuestran su liderazgo en distintas partes del mundo para frenar el cambio climático o paliar sus efectos, aportando un gran beneficio a sus comunidades. Son ejemplos de que las mujeres están ganando terreno, tanto en las zonas rurales como en las grandes ciudades. Pero estos avances no son suficientes.

Debemos hoy escuchar todas las voces, sobre todo aquellas que históricamente han estado poco representadas. Las mujeres deben participar plenamente en la toma de decisiones para impulsar el desarrollo, transformar la economía y actuar en favor del clima. Al aprovechar juntos las oportunidades que nos ofrecen el Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible lograremos la igualdad de género y construiremos una sociedad más segura y próspera. Las mujeres podemos, y debemos, desempeñar un papel central en la titánica tarea de salvar al planeta.