EDITORIAL

Mucha morralla entre los independientes

Por donde quiera que se vea el registro de tantos aspirantes independientes a una candidatura a la Presidencia de la República, fue una pachanga: Esa figura ya la pervirtieron porque muchos de ellos, aunque tengan legítimo derecho a soñar a participar en la contienda, saben perfectamente que no llegarán al segundo raund, y si pasan la prueba de conseguir las más de 850 mil firmas saben que no pasarán de ese lugar, pero sí se acercan a recibir recursos públicos para continuar a la pelea.

En realidad, hasta el momento, sólo cuatro de los más de 80 aspirantes inscritos hasta este momento, tenían posibilidades de seguir en el proceso, sin que eso quiera decir que puedan ganar. Los personajes son: Margarita Zavala; Armando Ríos Piter; El Bronco y Pedro Ferriz de Con. Larga lista de aspirantes, pero mucha morralla.

Sin duda, los aspirantes saben que su papel es meterle ruido al proceso y también saben que no ganarían una elección de Presidente de la República, aunque esté de moda la figura de candidatos independientes. No es lo mismo México que en otras naciones en donde se han observado triunfos.

Los independientes no son tan independientes, más bien son dependientes o desterrados de sus partidos. Por ejemplo, Margarita Zavala lleva en su sangre más de 30 años de panismo, entonces no cabe la menor duda que su gobierno en caso de ganar tendrá un matiz azul que de compromiso con los ciudadanos.

Tampoco puede decirse que sea una candidata ciudadana independiente, si salió de las filas panistas porque en su partido no la dejaron llegar a la candidatura, con razón o sin razón, pero no llegó y no le quedó otra que competir sus ambiciones.

En iguales circunstancias puede mencionarse a Ríos Piter, que salió del PRD para declararse independiente cuando se dio cuenta que ya no tenía lugar en ese partido. Lo mismo podemos decir del Bronco con su pasado priista y que siempre fue dependiente del capital regiomontano. Entonces, independientes de qué.

Cuando no existía la figura de independientes, los políticos brincaban a otro partido para cumplir sus ambiciones, ahora se declaran independientes y ya están en la contienda electoral. El problema evidente es que de dónde sacarán sus recursos para costear sus precampañas, algunos siguen recibiendo beneficios gubernamentales o del capital privado, porque no creemos que tengan muchos ahorros para autofinanciarse.

Seguramente por ser la primera vez que se registra la figura de candidatos independientes a una elección a la Presidencia de la República, por eso se soltó la fiebre de mucha gente de querer llegar a Los Pinos.

En el pasado ya se realizaron elecciones donde se disputaron posiciones de gobiernos estatales, diputaciones y otros cargos de representación popular, y como algunos tuvieron suerte y ganaron por el apoyo financiero que recibieron, como El Bronco o el diputado Kumamoto, hoy algunos aspirantes piensan que pueden dar la batalla.

Los aspirantes deberán conseguir el dos por ciento de firmas bien acreditas del padrón local de cuando menos 17 estados. Luego el INE avalará o no la calidad de dichas firmas. Los que firmen lo podrán hacer sólo por un aspirante.

Así la pachanga del registro de aspirantes a la Presidencia de la República, ya comenzó.