EDITORIAL

La equidad de género, sólo una expresión demagógica

Durante muchos meses, Ivonne Ortega, del PRI, Margarita Ortega, expanista y la representante de los zapatistas Marichuy y de millones de indígenas han insistido en encontrado el camino que las lleve a la presidencia de la República, pero las han bateado. Simplemente no existe en el país, la equidad de género, ello solo figura en los discursos demagógicos.

En el actual sexenio se estableció la equidad de género en lo tocante al reparto de candidaturas para el Congreso de la Unión, lo que permitió un mayor acceso de las mujeres a esas dos posiciones, aunque nunca ha habido paridad.

Nada alteró la presencia de las mujeres en posiciones de elección popular, ya que como antaño, una sola mujer gobierna un estado del país, la sonorense Claudia Pavlovich Arellano, un puñado de ellas son alcaldesas de poblaciones no tan importantes y otras más diputadas locales.

De ahí en fuera, la famosa equidad de género quedó en un buen intento y la eventualidad de que mujeres gobiernen el país, se advierte todavía lejana. En el Congreso de Unión si hay un buen número de legisladoras, pero la mayoría de las posiciones son ocupadas por hombres.

Margarita Zavala de Calderón, renunció a su militancia panista para intentar una candidatura presidencial independiente y tal vez lo consiga, pero no es la figura arrolladora que se pensó en inicio y la presencia de su esposo, Felipe Calderón Hinojosa, le resulta estorbosa.

María de Jesús Patricio Martínez, es otra aspirante a candidata presidencial independiente, respaldada por comunidades indígenas, de la que se duda consiga el número de firmas necesarias para consolidar su candidatura.

Ivonne Ortega Pacheco, priísta, ex gobernadora de Yucatán, insiste en que ella participará dentro de la selección de candidatos de su partido, aunque se ve lejana la posibilidad de conseguirlo. Nadie le ve posibilidades.

Detrás de ellas, no hay otra mujer que alce la mano, ya sea como aspirante independiente o postulada por algún partido.

Otra posible alianza que establecerían el Partido Verde y Encuentro Social con el PRI descarta a otros dos aspirantes, con todo y que Pablo Escudero menciona que el PVEM irá solo.

En Morena todo está dado para que sea su candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador.

Con todo y ello, los partidos que no postularían a su propio candidato, están lejanos de que una mujer figurase con esa posibilidad. En la historia de México solo una mujer, de las que han sido postuladas a la Presidencia de la República fue considerada como contendiente real, que pudiese competir en igualdad de condiciones con los varones.

Solamente sucedió en los comicios del 2012, cuando Josefina Vázquez Mota se impuso a sus detractores dentro de Acción Nacional y los venció en la disputa interna.

Contra viento y marea, la panista venció en la interna a Ernesto Cordero Arroyo y enfrentó la hostilidad de algunos de los principales cuadros del partido y aun así compitió en condiciones desfavorables por lo que al poco tiempo de iniciadas la campaña electoral cayó en las preferencias y se fue hasta el tercer lugar, sitio que, finalmente, ocupó al contabilizarse los votos.

Lo de Josefina llama la atención, ya que la panista fue postulada por el entonces partido en el poder y es la primera y única ocasión que en México sucedió eso, el que el candidato gubernamental se fuese al tercer sitio de las preferencias electorales.

Josefina fue el segundo candidato del partido gobernante en perder la elección, aunque ella si se fue lejana, hasta el tercer lugar. Total, que Margarita y Marichuy ya aseguraron ir como independientes, pero nadie garantiza que puedan ganar. El camino es muy largo y pesado.