EDITORIAL

 

 

 

La trata y los mercados de esclavos en Libia

 

En Libia se puede comprar a una persona como esclavo. La Organización Internacional para las Migraciones había denunciado desde abril la existencia de mercados de esclavos en Trípoli y en otros lugares.

Sin embargo, fue la difusión de un video por parte de CNN lo que generó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, así como múltiples protestas frente a las embajadas de Libia en países africanos, en Londres y París. El video tiene escasa nitidez visual, pero revela con claridad lo que allí sucede: la venta de jóvenes migrantes de África subsahariana a manera del que supondríamos extinguido mercado de esclavos. A la voz del subastador, suben las posturas, que suelen convertirse en ganadoras al rondar los mil dinares (600 USD) http://edition.cnn.com/videos/world/2017/11/13/libya-migrant-slave-auction-lon-orig-md-ejk.cnn

Los acuerdos respaldados por la Unión Europea entre Italia y Libia han reducido el número de migrantes que llegan a las costas de la UE, pero el costo ha sido de “horrores inimaginables”, según el comisionado de derechos humanos de la ONU, Zeid Ra’ad al-Hussein.

Son cientos de miles los africanos que cada año llegan a Libia y otros países con la intención de cruzar el Mediterráneo y llegar a Europa, lo que han logrado 160 mil sólo en este año, pero otros tantos siguen esperando la oportunidad de hacer el viaje, lo que los coloca en un estado de vulnerabilidad para la explotación y, según se sabe ahora, incluso para la esclavitud tal cual, sin matices: pertenencia, cautiverio, trabajo sin pago. Lisa y llanamente la cosificación de la persona. Además de abordarse en el Consejo de Seguridad de la ONU, la venta de esclavos se trató hace unos días en la asamblea de la Unión Africana en Costa de Marfil. Casi simultáneamente, en México se efectuó la Primera Cumbre Hemisférica sobre Trata de Personas.

No podemos dejar de insistir en la urgencia e importancia de prevenir y combatir la trata, más aún cuando existe la conciencia internacional de su tendencia al alza, de la dinámica y complejidad de sus redes delincuenciales y del profundo dolor y humillación que se inflige a sus víctimas. Sufrimiento inconcebible para muchos de nosotros. La aparición de los mercados de esclavos en Libia es una pavorosa llamada de atención que debe alertarnos de lo que podría estar pasando en nuestro hemisferio, particularmente en agravio de los migrantes indocumentados, pues cabe tener presente, que cualquier caso de trata, aun cuando no se desarrolle en el escenario de un mercado de esclavos, en realidad opera como éste al privar de la libertad a un ser humano, someterlo y mercantilizarlo.

Por más complejo y difícil que resulte la prevención y el combate a la trata, es una lucha que debe sostenerse y perfeccionarse. Así como no existe ninguna justificación para la esclavización de una persona por otra, tampoco la existe para la indiferencia. Nuestra frontera sur, y no a modo de excepción en el país, es una amenaza constante a la libertad y dignidad de los migrantes que pasan por ella, siempre bajo el riesgo de caer en las redes de la trata de personas. En este ámbito no debe haber concesiones: las instituciones del Estado, con el respaldo y la colaboración de la sociedad, deben actuar para prevenir la trata, castigarla, erradicarla. Cualquier compromiso y aspiración menor es ceder y comprometer la libertad y la dignidad de todas y todos.