EDITORIAL

 

El pleito es para demostrar quién es más corrupto

 

El pleito entre los líderes de los principales partidos políticos sube de nivel, las acusaciones de rateros y corruptos son los calificativos que se lanzan. A Ricardo Anaya desde la Cámara de Diputados le crean una comisión para investigarlo, en tanto desde las oficinas del “niño maravilla”, se lanzan con todo en contra de Enrique Ochoa y a la perredista le descubren una suntuosa residencia en las Lomas de Chapultepec.

Pero Anaya, Alejandra Barrales y López Obrador no renuncian ante el INE a las partidas presupuestales de este octubre como sí lo hicieron ya PRI, PVEM, PES, Panal y MC en favor de los damnificados de los terremotos de septiembre.

Ochoa Reza confiesa que sus adversarios son inmorales y cínicos pues no renuncian a las partidas presupuestales ante el INE. El priista fue el primero en acudir ante las autoridades electorales a formalizar la renuncia de las partidas presupuestales del PRI, no sólo para octubre, sino para todo el fin de este año.

En cambio, Anaya y Barrales, líderes del llamado Frente Ciudadano por México, fueron a San Lázaro acompañados por Dante Delgado de Movimiento Ciudadano para presentar un plan de reconstrucción nacional que desde un inicio fue asumido por todos como una mala y enredada excusa para no regresar los dineros públicos asignados.

Ricardo y Alejandra intentan trasladarle al Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto el costo de la recuperación al indicar que el presupuesto del año próximo, debía contener fuertes recortes que debieran ser destinados al beneficio de los damnificados. Esto se tomó como pretexto para evitar renunciar al financiamiento público destinado a sus partidos.

Existe malestar por esta evasiva y cobró especial relevancia entre colaboradores del cuestionado dirigente blanquiazul y de parte de empleados del PAN quienes fueron notificados durante el pasado fin de semana que fueron cesa o despedidos de sus empleos.

Sólo que hay un hecho, Anaya no renunció a las prerrogativas de octubre y estas fueron depositadas por el INE, como ocurre con todas las partidas anteriores. Es decir, la dirigencia de Anaya no tiene hasta ahora ningún pretexto para prescindir de ningún trabajador, pues tiene dinero suficiente para pagar honorarios.

Pero Ochoa Reza, por su parte advirtió que la negativa de Anaya, Barrales y AMLO a renunciar a las partidas presupuestales públicas del INE, deja sin 133 millones de pesos a los fondos orientados a la ayuda de damnificados.

“Todos ellos le mintieron al pueblo de México: el 22 de septiembre, PAN y PRD prometieron que la totalidad del dinero de sus partidos se iría al apoyo de los damnificados. El mismo día, López Obrador ofreció hacer lo mismo. Y ahora nos enteramos que el tabasqueño en forma irregular comisionó a una de sus gentes a entregar dinero a los damnificados y lo hizo sin dejar ninguna documento de las entregas de dinero o sea que ese dinerito va a su campaña política.

“Nosotros ya cumplimos, nos dijo Ochoa Reza, regresamos 258 millones de pesos que teníamos asignados para lo que resta del año. Todo eso va para los damnificados y la reconstrucción en los estados afectados.

“Ellos recibirán 399 millones en lo que resta del año. Es dinero público que no les pertenece y que van a utilizar en sus intereses y caprichos, en vez de aportarlo para atender la emergencia que hoy vive México”, concluyó.