EDITORIAL

 

 

La mesa está servida para el populismo

 

Mexicanos y venezolanos creen vivir peor que hace 50 años, aunque en Venezuela la inversión extranjera está casi en ceros, como en Siria, envuelta en una guerra, y Somalia, que no tiene Estado; mientras México es la economía 12 del mundo y la inversión extranjera es de 163 mil millones de dólares.

En Venezuela, la falta de alimentos provocó que la unidad de medida para comprarlos sea por cucharadas, en lugar de kilogramos. Y México ocupa el doceavo lugar del mundo en la producción de alimentos.

Pero venezolanos y mexicanos ven la vida con similar pesimismo, según un sondeo de Pew Research Center para medir el ánimo: entre los 38 países encuestados, Venezuela y México ocupan el último lugar.

En Siria, por ejemplo, la guerra paralizó su economía: el desempleo pasó de medio millón de personas a 2.5 millones; la pobreza del 10 al 43 por ciento y la extracción y venta de petróleo del 22 al cinco por ciento de su PIB. Pero, según The Economist, tiene mejores perspectivas que Venezuela.

En cambio, México vende más de lo que le compra a Estados Unidos, el país con la economía más poderosa del mundo: la balanza a su favor este año supera los 30 mil millones de dólares. Además, tiene casi pleno empleo y es el octavo país con más turistas extranjeros en el mundo.

¿Responde a alguna lógica que los ciudadanos muestren similar pesimismo, tanto en el país más pobre del mundo y que vive sin libertades políticas y económicas, como en el que posee la doceava economía del mundo y que vive en completa democracia? La respuesta es tajante: no.

Pero ahí está la encuesta de Pew Research Center: un 68 por ciento de los mexicanos se queja de tener bajos ingresos, aun cuando en términos estadísticos su tasa de 3.3 es considerada “pleno empleo”, y que en los últimos cinco años fueron creados tres millones de nuevos puestos laborales.

México es, además, primer productor mundial de aguacate (un millón 100 mil toneladas anuales), de café orgánico, de papaya (120 mil toneladas); el primero de limas y limones (32.3 por ciento del mercado global) y de nuez. Y este año abrió el mercado para 22 nuevos productos en 14 países.

Pero, rumbo a 2018 domina las encuestas AMLO, quien promete que si gana “firmamos un acuerdo con Trump para vender todo el jugo de naranja de Tamaulipas y así rescatamos el campo y habría empleos”.

No, el futuro no pinta bien y parece dar razón cada día a Mencken, en aquello de que “el demagogo es quien predica doctrinas que sabe que son falsas a personas que sabe que son idiotas”.