Cantar ha sido lo máximo en mi vida: Rodolfo Casal

 

[Primera parte]

 

Charlar con el amigo Rodolfo Casal es una grata experiencia, porque siempre refleja su buen humor y en todo momento la sonrisa aparece en sus labios; ayer almorzamos en un céntrico restaurante, degustando un rico platillo, y entre bocado y bocado nos compartió su vida artística, la cual está plagada de situaciones interesantes que damos a conocer en esta primera parte.

 

¿Cantar fue una vocación en tu niñez?

 

“Sí, desde que tomé conciencia en mi niñez  me encantó interpretar canciones y tuve siempre la inquietud de cantar; claro, no todo fue miel sobre hojuelas y tuve que pasar muchas experiencias, ya que el medio artístico, al igual que muchas profesiones, hay serias dificultades, pero en mi caso yo me fijé una meta para realizarla.

Todos sabemos que, llegar a un escenario es un paso muy importante, ya que se debe traer talento para atreverse a cantar ante un público que no conoces, sin embargo, con el paso del tiempo me di cuenta que el que te califica, si vas avanzando, es el mismo público el que te califica con aplausos o una rechifla después de un actuación, todo depende cómo vistas, cómo te pares frente al micrófono y, eso, al final de cuentas influye para que la gente te aplauda o salga del lugar donde estás cantando.

En ese momento es cuando se da uno cuenta si hay madera para convertirse en artista, obvio, antes de todo esto hay que tocar muchas puertas en busca de una oportunidad, muchas veces nos invitan para participar en un evento… recuerdo que en una ocasión un locutor me invitó para que cantara en su programa de radio, esto me emocionó y me di a la tarea de adquirir una buena camisa y un pantalón para ir presentable al programa.

Sin embargo, este locutor me tuvo las horas esperando y ocasionalmente salía a decirme espérame un momento, y así se la pasó hasta que concluyó el programa y JAMÁS  participé en ese dichoso programa; y así como esta experiencia, he vivido varias, pero entiendo que eso es parte de un proceso que tenemos que pasar los que amamos esta carrera artística y, por supuesto que hay experiencias bonitas que jamás se olvidan y forman parte de nuestro crecimiento profesional dentro de la farándula”.

 

¿Qué te lleva a creer en tu talento como intérprete?

 

“Bueno, en mi caso siempre he tenido la fortuna de tener gente muy linda que me apoya para seguir adelante, además, cuando se ama algo, lo que se haga es nada con tal de lograr el objetivo, que es conquistar al público, porque al final de cuentas lo que buscamos es compartir nuestro talento, haciendo nuestro mejor papel y, te repito, siempre hay gente muy linda a mi lado, empezando por mi mamá y mi hermano.

Nunca he olvidado lo que mi madre y madrina me decían al inicio de mi carrera, ‘prepárate y estudia, y lo hice porque estudié una carrera como técnico en hotelería y trabajé un buen tiempo en esa actividad, y del sueldo que ganaba en esa actividad lo invertía en mi vestuario y otros gastos como intérprete”.

 

¿Quién es esa madrina que mencionas? 

 

“Es una artista muy importante a nivel nacional, y recuerdo que cuando llegó la televisión a Oaxaca, veía el Canal 2, y los sábados había un programa que se llamaba Ding Don Dang Musical, en donde la anfitriona era una excelente persona que se llama Carmen Salinas y aparecía en la pantalla como la artista que presentaría durante el programa, como fueron María Victoria, Irma Serrano, Lola Beltrán y muchas cantantes de esa época.

Eso me llamó la atención, sin imaginarme lo que pasaría más adelante; (tu) sabes que nací en el Distrito Federal, pero mis padres son oaxaqueños y cuando terminé la primara, mi mamá decidió irnos a la ciudad de México para continuar mis estudios, mi madre es una mujer que ha luchado siempre y siempre quiso lo mejor para nosotros sus hijos, sin embargo, no se dieron las cosas como ella esperaba y decide retornar a Oaxaca, pero yo me quedo en el Distrito Federal.

Fue con una tía con la que me quedo y buscaba trabajo, pero por mi edad resultaba difícil conseguir, y un buen día me dice mi tía, como no generas un ingreso a la casa lo, mejor es que dejes mi casa de manera amable, y lo primero que hice fue refugiarme en TELEVICENTRO, hasta la fecha no sé porque tomé esa decisión, porque fácil me hubiera ido a una central camionera o la estación de ferrocarril Buenavista.