Carmen Salinas, mi motivación: Casal

 

[Segunda y última parte]

 

Con esta nota concluimos la entrevista con el intérprete Rodolfo Casal, que en esta ocasión abre el baúl de sus recuerdos y nos comparte cómo llega a tener una fraternal amistad con Carmen Salinas, una gran mujer que siempre ha mostrado su generosidad con las personas que la rodean, y el entrevistado de hoy hace mención porqué lleva el apellido Casal.

“…pero antes de salirme de la casa de mi tía, que vivía en la colonia Guerrero, recuerdo que caminaba por la Avenida Reforma, esquina con Violetas, ahí estaba la inolvidable Carpa México, y ahí trabajaba Carmen Salinas, que era la misma que vi en la televisión cuando estaba yo en Oaxaca, pero no tenía dinero para comprar un boleto y me quedé con las ganas de ver su actuación; para eso, yo fui caza autógrafos  y en una ocasión en la entrada de TELEVICENTRO, fue ahí donde conozco a la señora Carmen Salinas.

“Le pedí su autógrafo y si tenía una foto que me la regalara también, pero me respondió que no tenía fotos, pero en la siguiente ocasión, porque ella hacia el programa de Nescafé con León Michel, para la próxima te traes una camarita, fue así como entablé una bonita amistad con ella y después me llevó a su casa a vivir sin conocerme; esto no lo comparto, pero es parte de mi vida, por eso estoy aquí ahora, pero fue gracias a mi madrina Carmen Salinas que tuve casa, comida y ropa, por esa razón en su honor.

“Cuando participé en 1985 en el certamen La Voz del Heraldo, aparte del nombre de pila, me pidieron el nombre artístico, y en ese momento busqué varios nombres, y de pronto vi un poster de Carmen Salinas con el uniforme del Guadalajara, por eso yo también le voy a las chivas, fue precisamente ahí donde adopto mi apellido Casal, y me convierto en Rodolfo Casal, como nombre artístico, con el cual he recorrido muchos sitios y me ha dado de comer hasta este momento”.

 

¿Te invitó algún día  la madrina a cantar con ella?

 

“Recuerdo que después de mi participación en La Voz del Heraldo, que fue el 13 de diciembre de 1985, me trasladé al Teatro Blanquita donde actuaba mi madrina Carmen Salinas, cuando llegué la platiqué mi experiencia, pero no supe decirle mi calificación, porque no las dieron los jueces que fueron Lina Santos, Mauricio Herrera, Johnny Laboriel.

Cuando sale a cantar me llama y dijo al público, este es mi ahijado, no lo he escuchado cantar y, la verdad, fue impresionante pararme frente a ese público tan exigente del Teatro Blanquita, sobre todo los que estaban en galería, y si alguien no cantaba bien le silbaban y lo sacaban del teatro, sin embargo, me puse de acuerdo con Pedrito Plascencia, hijo de mi madrina, que era el director del orquesta, y canté el tema ‘A mi manera’, fue así como canté en el foro del Teatro Blanquita”.

 

¿Cuáles fueron las palabras de tu madrina para motivarte? 

 

“Después que me escuchó cantar me dijo, cantas bien, pero tienes que prepararte, debes tener una carrera para que te sirva de colchón económico, porque en esta carrera lo importante no es llegar, sino mantenerse, hay que prepararse, lo cual le agradezco sus palabras, porque me habló como debe ser, porque igual subes como la espuma, pero si no hay preparación, bajas rápidamente.

Tomé la decisión de regresar a Oaxaca a seguir con mis estudios académicos y los concluí en el Cecyt 137, que ahora es el Cbtis 26, estudié Hotelería, que es una actividad que me encanta, desde luego que en esos años en la ciudad de Oaxaca había foros muy importantes, uno de ellos fue el que organizaba el H. Ayuntamiento de la ciudad de Oaxaca que se llamaba ‘Domingos Culturales’, y ahí terminé de foguearme, porque ya había participado en eventos como ‘Valores Bacardi’ y ‘La Voz del Heraldo’.

La gente de Oaxaca me trató de maravilla desde un principio, y en ese programa logré proyectarme muy bien, y hasta la fecha se me han dado las cosas muy gracias a Dios, lo cual agradezco de todo corazón, porque gracias a esas muestras de cariño llevo nada más 40 años en los escenarios.