El ritmo de danzón llegó al Monumento a la Revolución

Mujeres con vestidos brillantes y hombres de sombreros con grandes plumas y trajes de colores convirtieron el sótano del Monumento a la Revolución en una pista de baile donde lucieron sus mejores pasos al ritmo del evento “¡Hey familia! Bailemos danzón”.

La actividad, comenzó con la charla “Hablemos de danzón”, a cargo de María Victoria Morales, quien explicó el origen y la historia de este baile que cada sábado reúne, de 15:00 a 17:00 horas, a familias y parejas en el kiosco del Zócalo capitalino.

“El danzón es un ritmo, un baile fino de salón, resultado de la contradanza europea, la cual es un pequeño baile elegante, donde las damas y los caballeros lucían elegantes, y en el que la danzonera se caracteriza por interpretar los estribillos y las melodías, que marcan el movimiento de caderas e incitan a deslizar los tacones sobre el suelo”, comentó.

Entre los asistentes estuvo Ricardo Zamorano, quien lleva 20 años bailando danzón, pues considera que este género “es el ritmo más exacto, no tiene comparación con otra danza.

Comencé a bailarlo cuando falleció uno de mis amigos y entré en depresión. A partir de ahí busqué clases y aprendí. Cada ocho días voy a danzonear al kiosco del Zócalo y siempre con la vestimenta de pachuco”.

Amparo García, otra asistente del evento, comentó que baila danzón desde hace 25 años, porque es “algo que nace del corazón, esto para mí es vida”. Asimismo, Jorge “El Torero” opinó que bailar danzón representa “tener un amor, también he ido a bailarlo al Zócalo y me parece muy bonito; es fabuloso que sigan promoviendo el danzón”, dijo.

“¡Hey familia! Bailemos danzón” fue organizado por el Museo Nacional de la Revolución, recinto de la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, con el propósito de acercar al público a la danza que forma parte de la cultura popular mexicana que ha tenido arraigo en el país desde hace más de cien años.