Estudiar música es ingresar a un mundo diferente

[Segunda y última parte]

En cuanto a sus relaciones con otros  talentos que radican en la ciudad de México, entre ellos músicos que trabajan en la OFUNAM, en la Sinfónica Nacional y, lo más importante, es que el entrevistado de hoy está conociendo a muchos compañeros que han nacido en el estado de Oaxaca, como es el maestro Alejandro Díaz, los hermanos Bourguet, gente que ya se encuentra en un sitial muy importante dentro del ámbito cultural en la capital del país que, al igual que José Manuel Cruz, iniciaron su carrera en las escuelas de alto nivel.

Afortunadamente, Chemita asegura sentirse feliz con el trato que le dan sus paisanos cuando los encuentra en los diferentes eventos que se realizan y, de alguna manera, lo motivan para que continúe estudiando con ahínco, porque ya vio que todos los grandes músicos han triunfado, porque se han entregado de lleno al estudio y adquirieron una férrea disciplina que los ha impulsado a niveles altos dentro y fuera del país, de tal manera que para este chico contar con la amistad de ellos es una gran satisfacción, porque lo llevan a no quedarse como uno más del montón.

Como podemos ver, cuando hay el firme deseo de trascender en una carrera, la disposición es muy importante, y “Chemita” no dudó un solo momento cuando tenía doce años de edad y decidió viajar cada semana a la ciudad de México para tomar clases en La Escuela Superior de Música y, un año después, se inscribió formalmente en la  misma escuela, es decir, cuando tenía 13 años de edad José Manuel Cruz abrazó de manera formal esta carrera; para este niño, el apego por su vida en la provincia no le afectó, ya que en su mente estaba programada para estudiar en la capital del país y nada ni nadie lo impidió, por eso actualmente goza de una gran satisfacción.

Como todo talento musical, “Chemita” tiene trazada una meta en su vida, que es la de viajar al extranjero para continuar con sus estudios, porque ha considerado tener el suficiente talento para seguir avanzando, afortunadamente su estancia en la ciudad de México ha sido lo suficientemente formadora, ya que vivir solo requiere de tener bien templado el espíritu, de esa manera se fortalece el espíritu y llega la disciplina.

Por lo tanto, estudiar en el extranjero ya no sería para él un problema, dado que cuenta con la suficiente experiencia, pese a su corta edad y, en caso de que llegara una oportunidad de viajar a una buena escuela de música en Europa, no lo dudaría un momento, porque al final de cuentas ha visto muchas experiencias de músicos oaxaqueños que tuvieron que salir a otros horizontes para alcanzar sus metas.

A estas alturas, José Manuel Cruz considera que la música es una actividad muy bonita e interesante, un mundo totalmente diferente, porque se tiene que estudiar mucho y recomienda a las nuevas generaciones que busquen una buena escuela y que su plantilla de maestros cuenten con la suficiente preparación, sin descuidar el apoyo familiar, que es determinante para que un talento se dedique de lleno al estudio de su carrera musical, hay casos en los que la familia no ve con buenos ojos que el hijo estudie música y lo obligan a estudiar otra carrera que, al final de cuentas, no le dará satisfacciones, mientras ya se perdió otro talento por falta de apoyo.

Respecto al apoyo paternal, “Chemita” manifiesta que su progenitor siempre le ha manifestado que nunca debe permanecer en un solo lugar, mucho menos en Oaxaca, donde no existe una buena escuela de música, ya que las mejores se encuentran fuera del estado y hasta el momento se han dado las cosas y todas las sugerencias que su papá le ha dado han sido asertivas y seguirá al pie de la letra los comentarios del papá.