Fallece Enrique Valeriano Silva

*Murió en la ciudad de Puebla durante una cirugía y sus funerales se llevaron a cabo en la capital oaxaqueña

*Brilló con luz propia en el programa “Domingos Populares” que se realizaban en la Plaza de la Danza que conducía Miguel Ángel Chávez Romero (Q.E.P.D.)

Fue ampliamente conocido como El Guadalupano, nombre artístico del intérprete que en la década de los 90’s ofreciera célebres actuaciones en foros de Ciudad de las Canteras, Zócalo, Alameda de León, Plaza de la Danza, donde realizó largas temporadas cuando el también desaparecido Miguel Ángel Chávez Romero conducía el programa Domingos Familiares y donde hubo un semillero de muchos cantantes oaxaqueños.

Enrique Valeriano Silva (Q.E.P.D.)  logró en poco tiempo ganarse un lugar en el cariño del público que lo llegaba a escuchar, este intérprete llegó a vivir la etapa dorada de los solistas oaxaqueños que ofrecían sendos espectáculos y juntos lograron viajar en varias ocasiones al interior del estado de Oaxaca, donde los esperaban con emoción, porque habían logrado conjuntar un grupo sólido, donde cada uno tenía un estilo definido.

El Guadalupano, sin hacer mucho ruido, se había colocado en un sitio importante y figuraba como un cantante de buen nivel y los aplausos eran su justo reconocimiento y, pese a la gran aceptación que tuvo con el exigente público oaxaqueño, seguía con esa sencillez que lo caracterizó toda su vida y lamentablemente él vivió la mala experiencia de ver cómo los escasos foros que daban oportunidad a los solistas locales se fueron cerrando poco a poco y él no tuvo más remedio que decir adiós a los escenarios, ante la falta de programas artísticos.

Aunque de pronto lo veíamos cantando en alguna festividad, ya su actividad fue disminuyendo en los escenarios  y optó por decir adiós definitivamente a los escenarios, para dedicarse a otras actividades donde lo veíamos trabajar con mucho entusiasmo y a menudo lo saludábamos en Ciudad Administrativa donde estaba laborando con mucha entrega, siempre lo veíamos sonriendo y después de una breve charla nos despedíamos del buen amigo, sin imaginar que la parca ya lo estaba esperando en un quirófano.

Fue hasta el día 6 de agosto de 2019 que ese corazón tan joven dejó de latir en una cirugía que le practicaron en un hospital de la ciudad de Puebla, donde estaba a su lado su esposa María Lucía Normi Jiménez Martínez, su fiel compañera de vida matrimonial, y de esa unión nacieron Isaac y Guadalupe, quienes quedan a cargo de su madre, una mujer que tomó con mucha entereza la partida de su amado Enrique Valeriano que ya entregó cuentas al Todopoderoso, sólo queda esperar pronta resignación a la familia Valeriano Jiménez.