Gina, “Besitos Cariñositos”, una estrella del espectáculo infantil

[Primera parte]

A punto de cumplir dos décadas en el ámbito artístico, la preciosa Virginia Ortiz Ayala se encuentra en su mejor etapa como payasa, ya que ha logrado manejar con profesionalismo el personaje de la payasa Gina “Besitos Cariñositos” y, contra viento y marea, se ha convertido en una estrella del espectáculo infantil, ofreciendo siempre un show totalmente alegre para los niños, procurando siempre no caer en bromas vulgares para el público infantil.

Pero dejemos que sea la entrevistada de hoy quien nos comparta sus experiencias en el  terreno de la comicidad infantil, aunque también maneja muy bien el show para adultos.

 

¿Cuántos años llevas de carrera artística?

 

“Ya son 19”.

 

¿Cómo han sido estos años en tu vida?

 

“He vivido de todo, enojos, alegrías, surtido rico”.

 

Sin embargo, ¿has logrado superar los malos ratos?

 

“La verdad me siento muy bien, porque a pesar de todo, el público me sigue contratando para sus fiestas, eso me da una idea que les gusta mi trabajo y es así como me mantengo vigente en el gusto de muchos amigos”.

 

¿Es difícil divertir a los niños?

 

“Mmmmm, hay de todo, pasa lo mismo en niños y en adultos, hay gente sensible, otras personas responden muy bien a nuestro show y van dispuestas a divertirse, también hay gente triste o enojada que llega a una fiesta  y mi trabajo es arrancarles una sonrisa”.

 

¿Tienes suficiente talento para tu actividad?

 

“Bueno, es importante ver nuestras posibilidades para esta actividad, en mi caso considero que nací para ser payasa, además voy a capacitación, cursos, talleres, congresos nacionales y encuentros para aprender algo nuevo y estar a la vanguardia en nuestras presentaciones”.

 

¿Tienes influencias de otros payasos?

 

“Sí, claro que sí, yo aprendo de todos mis compañeros y compañeras, aprendo de los niños, de los adultos, así como aprendo de los que están formados en la fila para las tortillas o los que están comprando tamales, yo aprendo de toda la gente”.

 

¿Te consideras psicóloga?

 

“Jamás me he considerado psicóloga, soy una payasa, simplemente jugando a divertirme con los demás, lo que hago en todas mis presentaciones es analizar las actitudes de público y de acuerdo a su reacción voy desarrollando mi espectáculo”.

 

¿Manejas chistes de doble sentido?

 

“Bueno, el doble sentido es divertido, porque uno dice unas palabras y es el público quien las interpreta a su manera, todas las palabras son en doble sentido, ya depende de la gente cómo las maneje, pero en mi caso prefiero manejar el humor blanco y así no me meto en problemas y realizo mi show tranquilamente”.

 

¿La mentalidad de los niños de hace 19 años es diferente con los niños de ahora?

 

“Sí, bastante, recuerdo que los niños de antes mostraban inocencia, a diferencia de ahora, que con tanta tecnología sus actitudes son diferentes, antes, cuando llegaba a una fiesta les decía: ‘Ya llegó el payachito’, y todos gritaban felices, pero en la actualidad ya no les emociona tanto un payaso y veo que se emocionan más los adultos que los niños”.

 

¿Haces show para adultos?

 

“Haaa, sí, por supuesto, el show para adultos es diferente, hago lo mismo para niños, pero encuerada, chamarra de cuero, pantalón de cuero y sin mascara, jajajajajajajajaja… bueno, en el show para adultos ya lleva albures y ahí sí manejo el doble sentido y juegos totalmente divertidos para los adultos, claro, hay ocasiones que el cliente me dice quiero un show para adultos, pero familiar, y he visto que en las piñatas en vez de dulces o frutas le ponen cucharas, platos, vasos y así me la voy llevando las cosas, es dejar satisfecho al cliente con nuestra actuación”.