Silvia María, una voz privilegiada en la trova

[Primera parte]

Hoy presentamos a una de las mujeres intérpretes precursoras, sino que es la única en Oaxaca del género de trova, sin duda alguna su presencia en los escenarios es toda una garantía para ofrecer un buen espectáculo al público amante de la buena música de trova, que hizo furor en la década de los 70’s en muchos países, y en Oaxaca, el nombre de Silvia María fue uno que hizo historia.

A varios años de no verla, al fin la encontramos muy activa preparando su próximo concierto en la capital oaxaqueña, en el cual Silvia María expone un repertorio seleccionado titulado “Silvia María gracias por la trova”, y se llevará a cabo en el teatro “Juárez” el próximo jueves 14 de diciembre, y la acompañarán nada menos que dos excelente músicos oaxaqueños, Miguel Ángel Rivera Bustamante en el piano y en la guitarra Héctor Díaz.

Para los que no conocen la trayectoria de esta gran intérprete oaxaqueña, les podemos decir que tiene seis décadas cantando en los mejores escenarios del país y en el extranjero, su gusto por la música inició cuando tenía seis años de edad, ya que su abuela paterna, que era maestra de música, le enseña a tocar la guitarra cuando Silvia María tenía cinco años de edad, y le llevó todo un año para aprender a tocar cuatro melodías.

Desde las primeras notas musicales Silvia María sintió una emoción indescriptible pulsar una guitarra, además, su padre fue músico y su mamá cantaba muy bien en el coro de la iglesia, al fin de cuentas, toda la influencia familiar determinó que su pasión por el canto se acrecentara y tuvo que aprender muy bien en su natal Ocotlán de Morelos.

Otra persona que la apoyo en su niñez en el aprendizaje musical fue un sacerdote que tocaba el piano y, sin ser un excelente pianista, le motivaba, y sin darse cuenta fue enriqueciendo su acervo musical y gracias al sacerdote que le ayudaba a educar su voz con sumo cuidado, de esta manera fue avanzando en el terreno musical siendo una pequeña.

Afortunadamente, un buen día Silvia María llega a la capital oaxaqueña y la suerte estaba de su lado, porque en poco tiempo de radicar en la ciudad de Oaxaca, la escuchó un día el maestro Manuel Bustamante Gris (qepd), al que considera como su segundo padre; desde ese momento la trayectoria artística de la entrevistada tomó un rumbo ascendente, de la mano del excelente músico oaxaqueño, don Manuel Bustamante Gris, quien la guio en los escenarios.

Algo que ha logrado superar muchos obstáculos a esta gran mujer es su oído, con el cual, pese a no leer partituras, ha logrado cantar con profesionalismo, y fue el maestro Bustamante Gris quien pulió ese talento que traía y en poco tiempo Silvia María vio en la música una veta inagotable de emociones que proporciona estar en un escenario ante miles de personas.

Uno de los pasajes más importantes de Silvia María es cuando estudiaba en la UABJO y surgió el movimiento político social de 1968, y se involucró de lleno en la ideología y fue la única chica que cantaba esa música que le llamaban de protesta, de un alto contenido social, fue muy solicitada en las acciones que realizaban los estudiantes, afortunadamente cuando la tormenta pasó, llegó la calma y es la UABJO quien la envía al XX Festival Internacional de la Canción para Los Estudiantes en Alemania, y de ahí se gana a pulso el Premio Lenin 1973, que era la mayor presea que se otorgaba en el certamen en Alemania Oriental.

Este premio le abrió las puertas de otros festivales internacionales y más tarde, como un reconocimiento a su labor musical en la difusión de la música oaxaqueña, fue invitada para cantar en Venezuela, Colombia, Cuba y América Central, esto provoco una cascada de recitales en varias partes del mundo, hasta que llegó una invitación para cantar en La Unión Americana, la ciudad fue Minneapolis, donde se realizaba una actividad muy importante cada año que era mostrar al mundo las fiestas tradicionales de fin de año.