Vivo la música, la siento; de los aplausos, gratificación mayor: GF

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*De procedencia española, Pedro Miguel González Fajardo fue invitado a dirigir la Banda de Música del estado

 

 

Guillermo CASTILLEJOS ÁVILA

 

 

En Oaxaca hay mucha cultura, se ama y se vive la música, tiene que salir algo bueno, en las calles se ve a pequeños caminando con un saxofón, acordeón o guitarra ganándose la vida, reconoció el músico español, de paso en Oaxaca, Pedro Miguel González Fajardo.

Invitado a dirigir la Banda de Música del Estado –en anterior audición– en Bajo el Laurel, y entrevistado por éste comunicador, dijo dedicarse profesionalmente a la música desde los 16 años de edad.

Antes comentó que empezó a meterse a esto de la música desde los 8 años de edad, pero desde los 4 o 5 años, su madre decía que cuando iba a las fiestas, siempre estaba pegado donde había música.

Del manejo de instrumentos, dijo haber empezado con la guitarra, después clarinete y saxofón; ahora como director de orquesta, sostuvo que debe conocer y manejar todos los instrumentos.

Señaló haber sido invitado a la ciudad de Los Ángeles, a impartir un curso de perfeccionamiento en la comunidad oaxaqueña, después lo invitaron a visitar Oaxaca y aquí estoy, afirmó.

De la Banda de música del Estado, afirmó que tiene músicos profesionales, reconoció que la labor del maestro Eliseo Martínez García, con más de 20 años de estar al frente del conjunto, tiene mucho que ver.

Acerca de la música, dijo: para mi es la misma, es universal, cada región, cada nación le imprime su propio carácter, afirmando que no es lo mismo tocar en Oaxaca y México, La Virgen de la Macarena que la tocada en España, no es lo mismo el paso doble español tocado en España, que el tocado en México.

Al maestro González Fajardo al dirigir la banda de música, se le vio alegre, sonreír en momentos, contorsionarse al ritmo que interpretaban, a lo que señaló: en mi trabajo disfruto, lo que hago es mi forma de ser cuando era intérprete, ahora también soy intérprete, en otra forma.

Siguió diciendo: vivo la música, la siento y la aprecio, no solamente con algún instrumento, sino con mi cuerpo, animo a la gente a que se preste también.

 

¿Qué dice de los aplausos?

 

Es la gratificación mayor que puede haber, un mayor reconocimiento que puede tener un profesional, es la cara de felicidad que veía en cada persona cuando se toca con corazón y con el corazón de todas las personas.

Casi al final de la entrevista, dijo que después de estar de paso en Oaxaca, regresaría a España, donde tenemos que preparar conciertos de Santa Cecilia y hay que seguir trabajando en navidad.

 

¿En España apoya el gobierno la música?

 

Si no lo hace se lo comen, la cultura se respeta, obligan a gobernantes a que se involucren y los gobernantes aman la cultura.

Dijo tener un hijo oaxaqueño que toca la trompeta y una hija menor que toma la batuta y dirige, se pone a mi lado, mi mujer es saxofonista, yo clarinetista, trompetista y paremos de contar, finalizó.