Damnificados del Istmo, heridos por partida doble

 

*Primero, los sismos de 2017 dañaron seriamente sus hogares; después, “ejecutivos facilitadores” de créditos

Óscar RODRÍGUEZ

Habitantes de distintos municipios del Istmo de Oaxaca, principalmente profesores de Juchitán, El Espinal e Ixtepec, se convirtieron en víctimas por partida doble tras los sismos de hace un año. Primero, porque los sismos de 2017 dañaron seriamente sus hogares; después, porque fueron atraídos por la oferta de “ejecutivos facilitadores” (coyotes, en realidad) que les prometían conseguirles créditos del ISSSTE (Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado) que serían borrados —les prometían— por personal de Prestaciones en las oficinas centrales del organismo, a cambio de entregar parte del préstamo como pago.

Hoy observan con impotencia cómo sus casas continúan deteriorándose —los sismos, aunque más pequeños, no han dejado de aparecer— y ahora deben lidiar con deudas que superan sus ingresos; en algunos casos, los más graves, los recibos de sus pagos, en algunos casos de pensiones, llegan en cero, lo que ha llevado a algunos de los afectados, la mayoría profesores jubilados, a pensar en el suicidio.

El grupo de “ejecutivos facilitadores”, efectivamente tramitó créditos del ISSSTE. Tales “facilitadores” recopilaron documentación e incluso deben haber conseguido los certificados de protección civil para acreditar a los peticionarios como damnificados, pues los docentes no los entregaron y, a pesar de ello, les fue asignado el recurso.

Los profesores, atraídos por la oferta de estos coyotes que se presentaban como parte de su gremio, sólo tenían que ceder la mitad de su préstamo a cambio de que éste dejara de existir de un día para el otro. Y así lo hicieron, depositaron a “ejecutivos facilitadores” el 50 por ciento de lo que consiguieron 45 mil, 100 mil, y hasta 150 mil pesos (obtuvieron hasta 300 mil pesos). Pero la promesa de eliminar la deuda no se cumplió.

De esta forma, las secuelas del temblor del 7 de septiembre de 2017 para los afectados de estos municipios fueron dobles, pues el temor a perder el patrimonio, la lentitud en la entrega de apoyos económicos o la inexistencia de éstos, los hicieron más vulnerables.

Este reportero siguió la pista de uno de estos “ejecutivos facilitadores”, Erich Hugo López Ayuso, una persona a la que los damnificados conocen como El Profe —quien aparentemente está adscrito a la Dirección General de Educación Tecnológica Agropecuaria (DGETA)— y que viajó desde la Ciudad de México para ofrecer créditos del ISSSTE (que solicitados por la vía formal serían negados a los jubilados) con la promesa de borrar la deuda a los tres meses.

Se habla con él (graba las conversaciones) y escucha directamente la confirmación de que prometió desaparecer los préstamos de los sistemas de la Dirección de Prestaciones del ISSSTE, que esto aún está en proceso, que no todo el dinero es para él, que debe repartir.

Erich vive en Iztapalapa, sigue con sus actividades profesionales y recibe sin mayor empacho a quienes les recibió la mitad del crédito asignado por el Instituto para reconstrucción de viviendas.

Su llegada a Oaxaca, explica el propio Erich Hugo, se debió a que una persona, un conocido que sabía de su labor como gestor, le pidió ayuda para sacar un préstamo. Desde ese primer enlace, su labor fue enganchar al mayor número de profesores posible.

Así se difundió el rumor de que había personas que podían ayudar a quienes necesitaran un préstamo y que estuvieran afiliados al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, el ISSSTE.

En total 24 jubilados, únicamente en los municipios mencionados,  contactaron a López Ayuso y adquirieron créditos de distintos montos, de los que entregaron el 50 por ciento.

Erich acepta su actividad y dice que ha repartido dinero, que no está solo y que aún puede cumplir la promesa de borrar los créditos, que se trata sólo de un “atorón” por la transición en el gobierno federal, pero que podrán borrar los adeudos, justo cuando se dé el cambio de gobierno.

Este reportero consulta al ISSSTE que, a través de Comunicación Social, refiere que se trata de timos y que, ante este tipo de situaciones, se lanzan alertas a los derechohabientes para que no se dejen engañar. Lo de la desaparición de los préstamos en los sistemas de la Dirección de Prestaciones no va a pasar, se asegura a  este diario.

Pero Erich no se inmuta ante estas aseveraciones: “No hay ningún problema, yo fijaré una fecha para que empiecen a tener devoluciones. Lo que hice fue gestionarles la hoja, hay una persona que se encarga de otorgarnos la hoja y otra que nos contacta y es a la que se le paga, obviamente nos llevamos una comisión. Desafortunadamente, no siempre se dan las cosas como quisiéramos”.

El Profe platica y asegura que aún es posible borrar la deuda, pero se debe esperar al “periodo de transición”. Asegura que cumplirá su promesa a los profesores que quisieron entrarle al préstamo que, en la práctica, significaba defraudar al Instituto, que tiene los enlaces y los hará valer.

Y explica: “Eso nos dicen los que lo llevan, lo están haciendo con mucho cuidado, es gente que está metida en los sindicatos y en el gobierno, porque conseguir una hoja del ISSSTE para un trabajador es muy difícil”.

Por ejemplo, agrega, en Oaxaca los maestros acuden a marchas y bloqueos de la Sección 22 de la CNTE porque tienen una necesidad, ya sea de un préstamo o de un crédito de vivienda, e incluso esperan hasta un año por una hoja roja (el trámite de un préstamo especial del ISSSTE) se pueden vender estas hojas hasta en 30 mil pesos.

“Nosotros en ese afán lo que hicimos fue ayudarles a conseguir la hoja, desafortunadamente no hemos podido hacer eso (borrar la deuda), pero tenemos que esperar. En algunos casos hemos tenido éxito, tardado, pero damos el apoyo”.

López Ayuso también argumenta que la actualización en el sistema del ISSSTE está lenta y que los tiempos políticos, es decir, la transición en el gobierno federal, frenan el proceso.

Mientras tanto, los afectados continúan pagando el préstamo que obtuvieron, del que sólo recibieron la mitad.

Braulio Back es uno de los jubilados que se encuentra en dificultades monetarias después del procedimiento fallido. Ha visto una reducción significativa en sus recibos de pago, pero admite que se dejó llevar por la urgencia de solventar ciertos gastos.

Él contactó a Erich Hugo y, tras reunir los documentos necesarios, obtuvo el dinero en menos de cuatro días; 262 mil pesos de los que entregó 131 mil.

La facilidad con la que obtuvo el recurso lo deslumbró, a tal grado, que de inmediato entregó lo pactado, sin tomar en cuenta los riesgos.

Ahora, después de casi ocho meses, lanza nuevamente la petición de ayuda al ISSSTE para congelar su deuda y la de sus colegas, cuyos panoramas económicos son abrumadores, ya que instancias como la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) no pudieron ayudarlos porque no hubo fraude, por lo menos, no por parte del ISSSTE.

Ellos obtuvieron un préstamo y ahora deben pagarlo.