La enfermedad no es un castigo divino, no se equivoquen: PVV

*El arzobispo de la Arquidiócesis de Oaxaca recomendó llevar a los enfermos palabras de aliento, palabras de esperanza

Guillermo CASTILLEJOS ÁVILA

Las enfermedades no son castigos divinos, se presentan por deficiencias de nuestro cuerpo, no tenemos un cuerpo perfecto, nos falla una cosa y nos falla otra, afirmó el Arzobispo en su homilía de la misa celebrada en la Catedral metropolitana, donde administró el sacramento de la unción a los enfermos.

Nunca piensen que su enfermedad es un castigo divino, no se equivoquen, no piensen que es un castigo por algo que usted hizo, nunca digan ni ande diciendo que Dios lo está castigando, porque fue un esposo malo y por eso está sufriendo, afirmó el Arzobispo, Pedro Vásquez Villalobos.

Recomendó  no llevar esas palabras a los enfermitos, hay palabras de aliento, de esperanza, si le dice que está sufriendo porque se portó mal, lo va a derrumbar, hundirlo en su dolor, vaya a animarlo, a alentarlo.

Visiten a los enfermos, no se van a contagiar, sean capaces de mirar en ese enfermo el rostro de nuestro Señor, díganle que se une en oración para pedirle a Dios que le dé fortaleza y salud para su salvación.

Hable al corazón de un hermano, de un hijo de Dios que está sufriendo; a quienes atienden a los enfermos, dijo que lo hagan con paciencia y lealtad, desvélese, cánsese, vale la pena el cansancio porque es gracia y salvación.   

Dijo Monseñor Pedro Vásquez que nos duele estar enfermos, nos duele ver sufrir a los hijos, a los papás, agregando que también a nuestro Señor le costó trabajo aceptar el sufrimiento.

Invitó a los enfermos que viven momentos duros y difíciles a mirar al crucificado, al que extendió sus brazos en la cruz para salvarnos, santificarnos y reconciliarnos con Dios.

Manifestó Don Pedro que la oración hecha con fe, salvará al enfermo y si tiene pecados se le perdonará.   

El Arzobispo llegó hasta el sitio donde estaban los enfermos, para administrarles el sacramento de la unción, manifestando que Dios les de salud, fortaleza y la gracia que necesitan.