“Afelpados” Tapicería contemporánea de Oaxaca, en Viena, Austria

Juan JORGE BAUTISTA

Otra vez la mano del reconocido artista mexicano Francisco Toledo vuelve a repercutir internacionalmente, su actividad ininterrumpida para el impulso de la experimentación artística ha sido una constante en su vida, así como lo han sido también su preocupación por el patrimonio artístico y cultural, y su activismo social y político por la defensa de los derechos de los más débiles.

Sin demeritar a nadie Toledo es el artista mexicano vivo más importante a nivel internacional

A iniciativa del citado artista en el año 2000 se creó en el pueblo de Vista Hermosa Oaxaca México, el Centro de las Artes San Agustín (CASA), desde entonces Toledo no ha dejado de promover nuevos emprendimientos aledaños al CASA como lo son La Casa de las Matemáticas, la fábrica de papel para arte con fibras naturales, los talleres de gráfica ecológica, los ciclos de cine, danza, literatura, las estancias artísticas y un largo etcétera.

Producto de este extendido esfuerzo, hoy ha llegado al Instituto Cultural de México en Viena, Austria, la muestra denominada “Afelpados”, la cual conjuga doce obras creadas en técnicas textiles varias por un distinguido grupo de artistas mexicanos y de artistas extranjeros que producen en Oaxaca.

Según lo anuncia el catálogo de la muestra, estas obras son producto del taller de afelpados fundado en el año 2012 en el CASA, el cuál fue creado, con la intención de experimentar con materiales orgánicos, diversas técnicas artísticas que transformen, modifiquen, alteren o intervengan el material textil a partir de una visión creativa contemporánea, el resultado de estas experimentaciones es sumamente interesante, y viene a oxigenar las posibilidades artísticas, motivando la experimentación creativa en los intelectuales de la imagen que trabajan desde Oaxaca. Veamos brevemente que nos muestra “Afelpados”:

Jan Hendrix (Maasbre, NL, 1949) “Sin título”, técnica: fieltro industrial cortado con agua y arena, costurado a mano. La intitulada obra, es una portentosa pieza construida sobre una gruesa base de fieltro oscuro sobre el cuál se han costurado tiras de fieltro rojo que representan un abanico abierto produciendo un movimiento de expansión hacía afuera de la obra, el efecto visual logrado hace extender la mirada más allá de los márgenes del afelpado. El atrevimiento al que nos tiene acostumbrados este artista se manifiesta claramente en esta obra que peca de concretismo conceptual, pero es precisamente ahí, donde está su riqueza.

Por su parte Miguel Castro Leñero (México, 1956) “Paisaje interior”, técnica: afelpado de agujas con fibras de lana natural. Presenta en su pieza un encuentro mezclado de tonalidades terrosas sobre el cual se sobreponen un par de cuerpos geometrizantes y desestructurados, dichos entes se comunican recíprocamente provocando una especie de inercia magnética y reconstructiva, dicha obra se queda en medio de la figuración y la abstracción, momento privado de especulación pero a la vez lleno de la ausencia de certezas, así el artista reta al observador a tomar una decisión que indefectiblemente no podrá ser definitiva, sino un reto permanente a la interpretación.

Francisco Castro Leñero (México, 1954) “De la serie: cúmulos rojos sobre blanco”, técnica: afelpado de agujas con fibras de lana natural. En ésta obra se presentan sobre un espacio blanco una serie de semicírculos cumulares que se conectan entre sí y que dan la sensación de una estructuración geométrica ordenada y continúa, más saltan de pronto a la vista una serie de cuadrados oscuros que rompen con la continuidad geométrica inicial, convocando entonces un reto visual entre lo estructurado y la ruptura, los cinco cuadros negros también construyen una referencia geometrizante entre sí, de  modo tal que la propuesta visual se construye entre una especie de lucha entre la líneas con ángulos rector y líneas circulares extensivas, haciendo ver que la  realidad se construye de entre estos elementos que, primariamente provocan un contraste pero a la vez una armonía recíprocamente complementaria.

Patricia Álvarez (México, 1956) “Jardín de Ucello”, técnica: afelpado en húmedo y de agujas, con fibras de lana natural sobre fieltro. Esta obra muestra un plano sectorialmente dividido por medio de ángulos rectos que señalan espacios diferentes y concretos sobre una misma superficie, varios de estos espacios muestran tonalidades diversas y en su interior se imprimen formas geométricas varias generalmente cuadradas, al lado de otras con extensiones más allá del cuadrado básico pero siempre con ángulos rectos, relacionando la propuesta visual con el título de la obra, se puede sentir la experiencia de la visión terráquea desde el aire, es decir, una superficie de tierra vista desde las alturas, la que naturalmente muestra las intervenciones humanas sobre la superficie, es decir la alteración de la naturaleza con el actuar humano.

Guillermo Olguín (México, 1969) “Semillas olvidadas”, técnica: afelpado de agujas con fibras de lana natural sobre fieltro. La obra presenta una palmera erguida en el centro de la superficie, de la cual penden una especie de hilos raíces con semillas colgantes, olvidadas pero dispuestas a caer a la tierra y producir nueva vida vegetal, desde el fondo se percibe una difuminada luz solar que obsequia un sentimiento de nostalgia y soledad a la pieza, cómo sí desde la lejanía viniera hacía la palmera el anunciamiento de otro florecimiento.

Demián Flores (México, 1971) “Mezcal”, técnica: afelpado de agujas con fibras de lana natural sobre fieltro. Éste constructor de imágenes oriundo de Juchitán Oaxaca, nos presenta una reinterpretación de la diosa del mezcal, bebida embriagantemente afrodisíaca de origen Oaxaqueño, la Diosa Mayagüez  emergida de los códices prehispánicos Borbónico y/o Borgía (según duros datos antropológicos), es retomada, reinterpretada e impresa en la superficie amarillenta blanquecina del fondo, de las caderas de la Diosa surgen las raíces que se cimentan en el inframundo de la tierra y que dan vida al maguey, cactácea de la cual se destila el mezcal, de la cabeza de Mayagüez nacen las pencas que dan cuerpo al maguey y emerge entre las mismas la flor del agave, lográndose visualmente la comunicación entre el inframundo y la inmensidad del cosmos. Esta pieza representa una reinterpretación contemporánea del mundo prehispánico.

James H. D Brown (USA, 1950) “The carpet from my other house”, técnica: afelpado de agujas con fibras de lana natural sobre fieltro. Esta pieza representa un espacio abierto invadido por una serie de cuadriculas geometrizantes de diversas tonalidades, como ruptura de ese orden flota una densa burbuja oval y oscura, misma que se pasea macilenta de entre ese orden estructurado, dando la sensación de ser un reto a la gravedad y que a la vez rompe el aparente orden estático, el ovoide se pasea sin preocupación alguna, dando la sensación de que flotar es la opción para superar la realidad concretamente determinada.

Sabino Guisu (México, 1985) “Murciélago”, técnica: afelpado de agujas con fibras de lana natural. Esta pieza es un portento de orden experimental, pues no sólo conjuga las posibilidades acolchadas y colóricas del soporte, sino que más allá del imponente figurativismo realista del murciélago, éste se planta centralmente con las alas extendidas y dichas alas están construidas con injertos directos de plumas negras reales de pavo y guajolote lo cual obsequia a la pieza la calidad de collage construido con elementos naturales y texturas eminentemente orgánicos y poco vistos en la producción del arte oaxaqueño, además de que el rostro del roedor alado es tridimensional y trabajado en la misma técnica de lana natural, es curioso que siendo éste creador el más joven de los expositores, sea el que más se arriesga técnicamente y logra con ventura una pieza única y de alta calidad estética.

Irma Palacios (México, 1943) “Oriente-occidente”,  técnica: afelpado de agujas con fibras de lana natural sobre fieltro. Esta fina pieza es identificable inmediatamente con la extensa obra de su creadora, y logra aquí como con sus óleos la difuminación de las tonalidades terráqueas y candentes, cosa nada fácil en éste especial materismo, tres ovoides flotan paralelamente sobre el fondo vibrante, son casi idénticos, aunque el superior casi termina difuminándose con el fondo encendido, la obra refleja una discusión indisoluble entre concepciones encontradas, la permanente dialéctica del entendimiento que al final del camino no logra construir un acuerdo y que ahí está eternamente, flotando y existiendo para dar fundamento y razón a las ideas más dispares, el arte es enfrentamiento, es tensar la vida, y eso se experimenta ante esta obra.

Francisco Toledo (México, 1940) “Alacrán I”, técnica: afelpado de agujas con fibras de lana natural sobre fieltro. La obra del gran creador juchiteco es una filigrana de finísima estructura, una superficie cuadriculada con tonalidades grises a negras, en cuyo recuadro cuasi central oscuro tendido en plena zona áurea, se distingue uno de los míticos elementos que conforman la zoología fantástica de Toledo, el alacrán, ese arácnido que ha sido siempre una constante en su iconografía, el cual en colores casi de oro se planta ente lo que parece ser su propio huevo, quizás se trata de la madre escorpión que protege celosamente a su futuro hijo, y casi pareciera que está dispuesta a brincar del soporte para atacar con su ponzoñosa cola y letal veneno a aquel que se atreva a acercarse lo suficiente, esta obra está viva y casi vibra con el realismo logrado en tan elevada factura.

Trine Ellitsgaard (DK, 1954) “Tlacolula”, técnica: afelpado en húmedo con fibras de lana natural y costuras a presión con hilo de pita. Esta obra da muestra de una larga experiencia de su autora con textiles y técnicas experimentales, fondo blanco de lana costurada con hilo también blanco pero que dada la presión de las costuras transforma el material propiamente en texturas que emergen de la misma presión y liberación de la lana, la costura es una construye por sí misma una narración jeroglífica concreta y da muestra de una construcción concreta y conceptual.

Paloma Torres (México, 1960) “Aislantes”, técnica: afelpado de agujas con fibras de lana natural sobre fieltro. Esta obra también presenta un alto grado de experimentación, pues si bien parte de una superficie bidimensional se han superpuesto sobre esta fragmentos de fieltro que la tridimensionalizan matéricamente, más esta experimentación no queda ahí, ni tampoco se constriñe al realismo con que se pueden identificar los aislantes ahí representados, sino que además cada uno de estos elementos tiene se propia tridimensionalidad, dichos relieves resaltan doblemente ante la habilidad para poner luces en los elementos representados, lo que dota a la obra de un realismo inusitado.

Finalmente resulta interesante hacer un par de apuntes finales.

El conjunto de obras que conforman la muestra poseen además de portentosos atributos estéticos, la virtud de nacer de procesos ambientalmente responsables, pues si algo ha preocupado al maestro Toledo es que, en las acciones artísticas que promueve se sea respetuoso del medio ambiente y se busque en lo posible evitar contaminar y optar por procesos naturales y ecológicos.

En la actualidad Oaxaca se ha distinguido por ser -ya por varias décadas- el principal semillero mexicano de los grandes artistas visuales, lo que la convierte en una especie de seductor imán para que artistas de otras latitudes vayan ahí a experimentar ese fenómeno, y a producir ahí su arte que a posteriori se identifique como oaxaqueño, y ésta exposición es parte de ello.