Libro sobre Mitos y Leyendas de San Jacinto Amilpas

Texto: Joel F. GÁLVEZ VIVAR

Fotos: Karol Joseph GÁLVEZ LÓPEZ

San Jacinto Amilpas, Oaxaca.- El cronista municipal maestro Ramón Ezequiel Ricárdez Zárate, dio a conocer la publicación de una enigmática obra titulado ‘Mitos y Leyendas del pueblo de San Jacinto Amilpas’; se trata de un texto lleno de misticismo, en ello el escritor hace una narrativa sobre sucesos convertidas en leyendas que ocurriese en el ámbito del poblado de San Jacinto Amilpas, región de los valles centrales de Oaxaca.

En los últimos días del mes de diciembre del 2018, fue presentada la obra, en concurrida ceremonia pública; como un bagaje de ramillete de mitos y leyendas, en las instalaciones de la casa de Cultura ‘Heberto Castillo’ de esta municipalidad, a cuyo director entonces fuese el maestro Cuicani David Hernández José.

Por cierto Cuicani Hernández, describe en la contra portada del texto: ‘Los Mitos y las Leyendas son uno de los pilares fundamentales de la historia popular de cualquier sociedad, ayudan a preservar la identidad cultural, sirven como vinculo entre las generaciones anteriores como las actuales y nos permiten sentirnos más identificados con el lugar donde vivimos’.

La serie consta de 13 mitos y leyendas recopilados por el cronista Ramón Ezequiel Ricárdez Zárate, que nos llevan al pasado de este hermoso lugar, muchos de los personajes les resultaran familiares al lector, más de uno encontrará que son sus abuelos o tatarabuelos los protagonistas de las historias, identificando los lugares donde sucedieron tan maravillosos acontecimientos, redescubriendo la historia familiar, resalta el ahora ex-director de la casa de Cultura ‘Heberto Castillo’.

En tanto el propio Ramón Ezequiel Ricárdez Zárate, se refiere en la introducción: ‘Desde mi más tierna infancia escuchaba relatos míticos y asombrosos que causaban terror al que esto escribe: historias, cuentos y leyendas que narraban mi abuelo y mi padre a la gente del pueblo sin distinción de personas’.

Era curioso, -prosigue- y constante ver en todas estas narraciones la presencia de seres mitológicos, diabólicos e infernales: el Diablo, la Muerte, la Matlazihua, Serpientes emplumadas. Una serie completa de seres increíbles y horrorosos que la imaginación producía, ya sea de ultratumba o del mismo infierno, sostiene.

Al tiempo precisa que: ‘La naturaleza se manifestaba en todo su esplendor; la flora, la fauna y el mismo río Atoyac imponían con su presencia, asombro y respeto. En las calles había grandes y frondosos árboles. Los carrizales eran tan altos y tupidos que semejaban grandes túneles por donde era obligatorio transitar aun de noche.

También existían otros variados lugares, como el atrio del templo católico, el río chiquito, el anonal, la chamicera. El mismo panteón que solo nombrarlo inspiraba terror. En fin que al entrar la noche, todo se cubría de sombras y misterio, dejando al poblado entero en la lúgubre oscuridad’ resalta en su texto que debe estar en la biblioteca particular por aquello de que encierra no solo un cumulo de mitos y leyendas, sino que revela grandes hazañas y nobleza de humildad hospitalaria de los nativos de San Jacinto Amilpas.

Mientras que, Jesús Sánchez Toledo, describe las cualidades y calidez de Ramón Ezequiel Ricárdez Zárate, como un hombre versátil, unas veces labriego, otras hacedor de comidas, declamador y músico por ocio así como un asiduo lector, ‘tío Ramón’ como lo conocen en San Jacinto, es de los individuos que trascienden por sus obras a la comunidad. Ha alternado diversas ocupaciones, entre las que se encuentran la preservación de aspectos culturales identitarios que configuran a San Jacinto Amilpas, además de promotor de la apertura cultural hacia el pueblo, toda vez que fungió como director de la Casa de Cultura local en el periodo de 2008 a 2010.

Uno de los propósitos de es que Mitos y Leyendas del pueblo de San Jacinto Amilpas, Oaxaca, sea una fuente de consulta y disfrute para los interesados en escudriñar parte de ese legado de la comunidad impidiendo así que sean cubiertas por el polvo del olvido, puntualiza Jesús Sánchez Toledo.

El tesonero trabajo del noble maestro Ramón Ezequiel Ricárdez Zárate, no solo debe hojeado como un invaluable tesoro tangible e intangible de San Jacinto, sino un deber que obliga como nativos, como oaxaqueños de conocer la riqueza cultural que guarda en sus páginas, cada párrafo, prosa o no, encierra un cumulo de reflexión y experiencias de lo aquí ocurrió.

Nos congratula presentar una más de las obras de don Ramón Ezequiel Ricárdez Zárate, ‘tío Ramón’, para que ustedes carísimos lectores lo saborean en la tranquilidad de estudio, despacho, oficina o taller, en fin donde se encuentre cómodo, por que saber de las raíces de nuestro pueblo es imprescindible, por lo que obligatorio pudiese ser conservarlo y difundirlo como lo hiciese ‘tío Ramón’.