EDITORIAL

 

 

El imprudente video

 

No somos de la idea de que detrás del video que algunos jugadores del América Sub-17 subieron a las redes, jugueteando con el que originalmente hizo un grupo de mujeres chilenas, que se volvió viral y que ha sido replicado en buena parte del mundo, haya tenido intenciones abyectas.

Seguramente formó parte de un imprudente juego, para presumiblemente, divertirse. Les pareció fácil hacerlo y subirlo a las redes como una broma, sin tener la más remota idea de lo que podía provocar y lo que estaban haciendo.

Se hizo porque en el fondo también subyace una forma de pensar respecto al mundo que los rodea, sin tomar en cuenta en lo más mínimo el significado original que le dieron a esta representación no sólo las mujeres chilenas, sino muchas mujeres más en todo el mundo.

Pareciera que no entendieron el sentido de la protesta y la razón de la denuncia que hay detrás de esta manifestación. En el fondo, lo que hicieron para ellos fue un juego, pero también, en medio de esto acabaron por representar su forma de ver la vida y el mundo que los rodea.

Insistimos, no somos de la idea de que haya buena o mala fe de parte de los futbolistas; más bien, lo que subyace es una ideología que está cada vez más claro que es difícil de erradicar y ante la cual no podemos perder, por ningún motivo, el empeño en transformarla.

Lo que hicieron los futbolistas no es un pensamiento que se remita sólo a ellos; es algo que prevalece en la sociedad y se está tratando de cambiar hoy como nunca antes.

Para transformar la forma de pensar sobre el papel de las mujeres en sociedad y la nueva relación que tenemos que establecer los hombres con ellas, está claro que estamos ante un enorme reto. No está siendo fácil, por innumerables motivos, el proceso que establezca nuevas condiciones en este sentido.

Más bien, lo que aparecen son remanentes enquistados que generan manifestaciones que siguen permeando en la sociedad; como subir a las redes un video como el que hicieron los futbolistas.

La reacción pública ante esto no fue casual, porque estamos en medio de un proceso en el que si algo se quiere, es erradicar la violencia contra las mujeres y la gran cantidad de estereotipos que existen en torno a ello.

El video confirma lo difícil que es todo el proceso y la obligación que tenemos todos de trabajar con convicción para transformar y transformarnos; al tiempo que queda en evidencia la desinformación y falta de sensibilidad que sigue prevaleciendo, como fue el caso de los futbolistas.

Algo importante de lo que pasó es que uno de los jóvenes hizo público su arrepentimiento de la mano de una interesante reflexión, él ha vivido en su entorno situaciones límite respecto a la violencia en contra de las mujeres.

También el club trató de no dejar pasar mucho tiempo para reaccionar y tomar medidas. La dirigencia del América va a llevar a sus futbolistas de la Sub-17 a cursos y pláticas que les permitan entender y aprender a respetar, ante la imperiosa necesidad de cambiar las cosas; en el camino sería bueno el curso, pero para todos.

Están en edad clave, porque uno de los grandes problemas que se enfrentan tiene que ver con la ola de violencia contra mujeres adolescentes, que deja un número considerable de embarazos.

Algo tiene de positivo lo sucedido. Seguramente lo que pasó es ya conocido por otros futbolistas de esa misma edad. Deberán entender que durante mucho tiempo se hablaba del futbol como el “juego del hombre”, pero esto ha cambiado de manera definitiva.

El propio club al que pertenecen tiene un brillante equipo femenil, el cual ya ha sido campeón de la liga; en el pasado torneo quedó en semifinales estando cerca de la final. Ay de ellos y nosotros, si no aprendemos de esta ruda lección.