Fracasa la seguridad pública en San Agustín de las Juntas

*En año y medio, la policía municipal ha tenido tres comisionados, la mayoría de elementos no son del pueblo; en tanto los actos delictivos van en aumento

 

Jaime MÉNDEZ PÉREZ

 

San Agustín de las Juntas, Oax.-La seguridad pública es un fracaso en la actual administración municipal de San Agustín de las Juntas, municipio conurbado a la capital de Oaxaca que se rige por el sistema de usos y costumbres.

 

Corporación inoperante

 

En año y medio, la policía municipal ha tenido al menos tres comisionados de seguridad; la mayoría de elementos son externos, no del pueblo; en tanto los actos delictivos van en aumento.

El fracaso de policía municipal y la falta de programas de seguridad efectivos, comienza desde la presidencia municipal, pasa por la regiduría y los mandos, que en conjunto toman decisiones erradas, que se reflejan en los constantes actos delictivos que padece la población de más de diez mil habitantes, distribuidos en el casco central y doce colonias llamadas parajes.

Para la autoridad municipal, presumir una policía preparada es dotar a sus elementos de uniformes, toletes y esposas; y eventualmente algunos cursos en un intento de capacitación. Pero los resultados muestran una corporación inoperante.

La falta de capacitación adecuada, abusos constantes y actos de corrupción derivan en una policía incapaz de dar los resultados que la ciudadanía demanda, población que, a su vez, se muestra resignada o apática, ante el fracaso en este y otros rubros de la administración.

Desde el inicio de su administración, el Gobierno Municipal que preside Celso Ambrosio Pérez Torres, rompió con el uso y costumbre en la integración de la policía municipal y decidió contratar personal, lo cual no tendría nada de malo, el problema es que son elementos ajenos a la comunidad, convirtiéndolos en elementos improvisados para cuidar de la seguridad del pueblo, un pueblo que no conocen y tampoco les importa.

 

Treinta policías

 

La corporación de seguridad municipal cuenta con treinta elementos (seis mujeres) distribuidos en dos turnos, es decir, quince policías, dos patrullas y dos motopatrullas, para la seguridad de más de diez mil habitantes.

El salario de los policías es de 2 mil 800 pesos y tienen que soportar, además, los abusos malos ejemplos y vejaciones de sus mandos impreparados.

 

Tres comisionados

 

A la mitad del periodo municipal de usos y costumbres, la Policía Municipal de San Agustín de las Juntas lleva en funciones tres comisionados: Pablo Mendoza Vásquez, José Alfredo Francisco, y Luis Antonio Ramírez. Se sabe que el primero se fue por haber sido ascendido y el segundo por diversos escándalos. Se espera que el tercero sea más eficiente.

 

Zonas más inseguras

 

De acuerdo con un sondeo entre los habitantes y algunos elementos de la policía, los parajes más inseguros son Lomas del Santo, El Ranchito y El Palenque, en donde la mayor incidencia delictiva tiene que ver con violencia intrafamiliar y robos domiciliarios, aunque el casco de la población no se escapa de este delito.

Las opiniones coinciden también en que las fallas empiezan “desde la cabeza”, porque confían en gente de fuera. Aparte, “los comisionados vienen a hacer su agosto”, amén de que los regidores son irresponsables y no saben ni les interesa cuidar al pueblo y abusan de los elementos.

 

Hay corrupción

 

Algunas voces señalan que hay corrupción de los regidores y de los mandos, con asuntos que tienen que ver con robo de gasolina y alquiler de grúas. El punto es que nadie confía de nadie, mientras aumentan las quejas de la ciudadanía.

 

El escándalo

 

La gota que vino a derramar el vaso fue el escándalo ocurrido hace algunos días en el que el principal protagonista fue el regidor de Seguridad, Lino Méndez García, a quien un particular lo golpeó delante de los policías al reclamarle que acosaba a su hija. Por este altercado comenzaron a despedir a algunos elementos, por no defender al regidor; otros renunciarían por el ambiente negativo que priva al interior de la corporación de seguridad.

Y mientras que al golpeador lo obligarían a cubrir cincuenta mil pesos por gastos de curación, al regidor lo suspendieron por treinta días, disfrazados de incapacidad médica. La vacante es cubierta por el regidor suplente Tereso Torres a quien vinculan con menudistas, aparte de su falta de seriedad y capacidad para supervisar el buen desempeño de los uniformados.